domingo, 24 de octubre de 2010

¿Puede el final de la deducción por compra venta de pisos aumentar el déficit?

Según el CEOE sí, aunque lo cierto es que no. Según lo que se entienda por un aumento del déficit.

Argumenta que, tras la deducción, la compraventa bajará, por lo que el resto de ingresos que se reciben vía impuestos bajaran, por lo que, en general creará déficit.

En primer lugar, los fundamentos de la compra-venta de un piso no se basan en la deducción, que solo modula o ayuda a los que van a comprar el piso. Este cuatrimestre en donde todo el mundo está aprovechando a comprarse el piso que se compraría el año que viene para no perderse la deducción desencadenará en un aumento de los ingresos vía impuestos, que serán justamente los que no se recibirán por parte de los que ya hayan comprado el piso en el próximo año. Si, no se ingresará más, pero por que ya se habrá ingresado.

Por otro lado, para que los pisos vuelvan a venderse lo que hay que hacer no es crear incentivos públicos que desvirtúen aun más el valor real de la vivienda. Lo que tiene que pasar es que el precio baje lo que tiene que bajar, y eso sí repuntará la actividad de la construcción, la compraventa de pisos y, finalmente, los ingresos del estado.

Por tanto, si nos ponemos largo-placistas, y teniendo en cuenta que cuanto antes se realice la bajada de los pisos antes despertará el sector, creo que el hecho de quitar la deducción no sólo atraerá nuevos ingresos a corto plazo, sino también a largo plazo.

jueves, 21 de octubre de 2010

Unos sencillos gráficos sobre la pobreza.

Remitiéndome a otro post, ahora podemos echar un vistazo a la evolución y las diferencias entre los países, de la pobreza.

Lo primero que salta a la vista es que, exceptuando algunos países como Francia o Portugal, la mayoría de los países occidentales, o bien no han disminuido su pobreza, o bien la han aumentado.



De forma que, a mediados del año 2000, había un porcentaje de gente pobre mayor que en los años ochenta.

Quizás haya que definir la pobreza, pues a la imagen nos suele venir a típica imagen del que no tiene ni para comer, y eso no es del todo cierto. Se define a la pobreza como aquella situación en la que se recibe unas renta menor del 50% de la renta media. (puede variar la definición en torno al 40%-60%). Es decir, es un problema puro de distribución de la riqueza y las rentas.

Claro que, hay dos cosas que determinan la pobreza, primero la que se genera por el sistema económico, y la se obtiene tras la redistribución vía impuestos y transferencias. En el gráfico está puesto el porcentaje de pobreza tras la redistribución del sistema impositivo.

Y esto es muy importante. Por ejemplo, tanto en Estados Unidos como en Suecia, la pobreza antes de impuestos ronda el 26%. Sin embargo, tras la aplicación de un sistema social, podemos ver las grandes diferencias. Suecia consigue reducir la pobreza al 5%, mientras que EEUU la mantiene en torno al 18%.

Podemos ver como ha evolucionado el efecto del sistema redistributivo:



El movimiento es más dispar. En Alemania por ejemplo, el efecto ha ido bajando. A mitad de lo años ochenta, se conseguía reducir la pobreza a una cuarta parte, y a mediados de los años 2000, sólo a una tercera parte.

Claro que esto es más difícil de medir, ya que podemos pensar que, contra menos pobreza, más difícil va a ser reducirla. Si un país tuviera, pongamos por caso, un 3% de pobreza, sería muy difícil aplicar un sistema que consiguiera reducirla a un 1% (es decir, a una tercera parte).

Por otra parte, una pobreza del 0% indicaría que todo el mundo tiene la misma renta, lo cual puede tampoco ser deseable ya que no intentamos buscar el comunismo para solucionar la pobreza. Lo único que hay que garantizar es que no se creen grandes dispersiones y que los que estén dentro del espectro de la pobreza tengan la posibilidad de salir.

En este gráfico he relacionado la pobreza después de impuestos (horizontal) con la eficacia del sistema impositivo (vertical):



Como vemos, los países que más pobreza tiene son aquellos con un sistema impositivo menos efectivo. Siendo 1 el mínimo a aplicar (que significaría quedarse como está), España, con un sistema muy poco efectivo, tiene por delante la capacidad de fomentar unas políticas sociales que hagan disminuir la pobreza a niveles aun muy inferiores.

España creará empleo en 2011.

Al igual que se intentan vender más pisos diciendo que subirán de precio en 2011, aunque nada lo indique, el nuevo ministro de trabajo comienza usando el mismo truco para incentivar la confianza económica con un buen lavado de cara y una imagen, hasta ahora inmaculada, que puede ayudar a que en cierto modo, se vaya a crear empleo.

Yo lo dudo, claro. Pero la fuerza de la confianza es una carta que hay que jugar y cuanto antes.

El problema es que ya le llueven críticas por decir que aportará empleo la misma reforma laboral contra la que se manifestó. Pero sea como fuera, su presencia en un guiño a los sindicatos que hay que interpretar como un signo positivo (para ellos, claro).

Nadie duda que su trabajo va a ser el más importante para ganar las elecciones, que sólo dependen del paro. SI efectivamente el paro consigue reducirse, la negatividad con la que se ve el gobierno bajará, y no digo del todo, pero si lo suficiente para que, bien jugadas las cartas, el partido pueda remontar.

Si al final todo es estrategia, y es máximo liberalismo político. Perseguir su propio beneficio, mantenerse en el gobierno, es lo que, teóricamente, más nos beneficia a todos.

miércoles, 20 de octubre de 2010

Díaz Ferrán dimite por la puerta de atrás.

La cobardía y la estrategia de algunos los llevan a no aceptar una responsabilidad por orgullo. Siempre nos parece humorísticos cuando ministros o presidentes de otros países dimiten por cosas que a nosotros nos parecen tonterías mientras aquí no dimite nadie.

Lo que iba a hacer Díaz Ferrán se sabía. De ahí que fuera innecesario. Elecciones anticipadas, y no me presento como candidato.

Como dimisión es pobre, aunque queda mucho más bonita de cara al exterior. Y posterga los días en los que vas a estar rondando por los despachos, a los que, supongo, les habrá cogido cariño.

Por cierto, que parece algo curioso que haya elegido el día en el que el gobierno cambia de ministros.

¿Cuál será la nueva aventura de gran Díaz Ferrán? Manténganse atentos a sus pantallas.

martes, 19 de octubre de 2010

Presión social. Podemos y no queremos.



Recomiendo este artículo de LaInformación, donde exponen las diferencias entre España y Francia que repercuten en las diferentes formas de presión social que hemos llevado a cabo.

Decía hace tiempo que la única manera de mostrar algo de presión es haciendo las cosas con rigor y eficiencia. Los franceses al menos lo intentan, aunque Sarkozi siga adelante con la reforma.

En primer lugar, las manifestaciones no se convocan para un par de meses hacia delante, como si fuera una “cita” a la que acudir o no. Se negocia servicios mínimos, se da tiempo a todas las partes de ir lavando el cerebro y luego se hace la pantomima. Así, desde luego no hay manera.

En segundo lugar, no podemos hacer una huelga de un solo día, decir después que se ha ganado y irnos todos para casa. ¿Qué ha cambiado? ¿Para que sirvió? Hay que ser realistas, y si de verdad crees que tienes fuerza seguir presionando, y si no, reconocer tu derrota.

Y la culpa no sólo es de los que llaman a la huelga, en este caso sindicatos, si no de todas aquellas personas que luego no actúan. Las que piensan, ¿Para qué?, un pensamiento que sirve igual que, ¿Para qué votar? La culpa es de la gente que no quiere participar en la política, desde su posición de ciudadano, sin saber que al no hacerlo está haciéndolo de todas formas.

domingo, 17 de octubre de 2010

El 20% de la población aragonesa es pobre

Cuando de políticas macroeconómicas se trata uno debe preguntarse, ¿Qué desequilibrios queremos arreglar?

Cuando la gente nombra el paro como una de las mayores preocupaciones hoy en día, a todos nos parece lo más normal del mundo, rozando la tasa del 20% la cosa comienza a ser preocupante, pero lo que verdaderamente está detrás de miedo o la preocupación no es el paro, es la pobreza, y el dato es aun más alarmante.

Un 20% es mucho. Uno de cada cinco aragoneses. Algo alarmante y a lo que hay que poner solución YA.

En situaciones de igualdad redistributiva, las medias, y por tanto los canales macroeconómicos son algo más seguros de analizar y toquetear. Pero cuando el 20% de la población tiene unas diferencias notables con respecto a la media, cualquier dato sobre salarios medios, propensión al ahorro/consumo, etc sirven más bien de poco. El problema es más gordo de lo que parece, si es que el dato no es ya de por si bastante desalentador.

Necesitamos políticas pro-activas contra la pobreza y los sectores marginales de la población pero, ¿Quién lo hará? No es rentable.

La sociedad hemos decidido NO VER a los pobres. No existen en nuestra realidad, los hemos echado. Cuando vamos por la calle nos conocemos a la vagabundos como si fueran un parte más de la ciudad. Los barrios marginales están demasiados alejados de nuestros barrios y “es mejor no ir por ellos”, y las desgracias no nos preocupan tanto como las nuestras (por muy nimias que sean) por lo que, sí, la sociedad pobre no está en nuestras conciencias.

¿Cuánto estaría usted dispuesto a pagar por la erradicación de la pobreza, directamente de su bolsillo?

Y si los políticos no creen que arreglar la pobreza tenga una fuerza electoralista (por que lo veamos importante) y el sector marginal de la población es de los menos participes en la política activa, ¿Por qué demonios iban a gastar dinero y esfuerzo en políticas de tan largo plazo que no serian agradecidas por nadie, pudiendo vender su imagen de otra forma?

Si llevamos años intentando hacer lo del 0,7% del PIB para los países pobres y no lo cumple nadie. Lo que no vemos no existe, y lo que no existe no merece la pena mejorar. Ya esté en África o en la calle de enfrente.

Gran problema el que tenemos.

¿Cómo ordenar el caos de la rebelión sin que deje de ser revolucionaria?

Después de leer “La inmortalidad” de Kundera, y ver “Exit Through the Gift Shop”, de Banksy, uno está en una posición desde la que duda constantemente de la posibilidad de una rebelión consistente.

Todo el movimiento urbano generado desde la óptica de un gusto por el cambio y la crítica social, todo el arte creado a partir de la crítica constante a una economía de mercado capitalista es duramente criticado cuando se convierte en una parte más de los engranajes del propio sistema.

Muchos raperos son criticados por ganar dinero mientras cantan sobre millonarios. Artistas callejeros que intentar destaparnos la cortina de una realidad endiosada por el arte venden cuadros por miles de dólares. Socialistas acusados de ganar pasta. Che Guevara comercializándose en camisetas…

No existe un verdadero pensamiento de rebelión, y si existe, está tan controlado que no nos damos cuenta.

Recomiendo encarecidamente la lectura del libro y el visionado de la película, aunque debo advertir que no tienen nada que ver con el tema a tratar, pueden dar que pensar, y son dos obras de arte magnificas.