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miércoles, 7 de septiembre de 2011

Gráficos sobre el gasto público durante la crisis.

El debate sobre qué está ocasionando este estancamiento económico sigue siendo el mismo. Los hay que defienden que no se han dejado de aplicar medidas keynesianas de despilfarro y gasto público mientras otros decimos que es el efecto de una política austera.


Ante esto, lo más conveniente es ponerle cara a aquello de lo que hablamos. ¿Ha aumentado el gasto público de forma continuada durante la crisis, o hemos tomado la senda austera?


 He ido a las estadísticas de la OCDE para conseguir los datos del gasto público total a precios constantes (es decir, descontando la inflación). Este es el gráfico.



Evolución del gasto público y tendencia. (España)

 La línea roja nos indica el gasto publico realizado. La línea azul nos marca el gasto publico que debería haber acontecido si se hubiera seguido la tendencia (obviamente, los datos de 2011 y 2012 son estimaciones).


Como vemos, el gasto publico, que aumenta de forma pro cíclica por motivos de desgaste social, no solo no ha aumentado por encima de la tendencia (que implicaría una política keynesiana y de gasto estructural en 2010), sino que vemos una bajada en el gasto acorde con el plan de restructuración del déficit de 10.000 millones de euros (aquí estamos viendo el gasto público, no hablo para nada de actuaciones vía impuestos, sino de la bajada del suelo de los funcionarios, el bloqueo de las pensiones, recortes de todo tipo, ausencia de políticas de empleo…).


No podemos decir, ni mucho menos, que durante el 2010 hayamos realizado una política de gasto público. Otra cosa es que se haya seguido derrochando por vías que siempre se han podido recortar, pero la austeridad está ahí, solo deben mirar el gráfico. La pregunta ahora es, ¿y el resto de países?


Ya sé, de nuevo, que la situación es diferente porque los recortes del gasto vienen acuciados por una crisis de deuda que nos hemos ido autoimponiendo, pero hace gracia ver cual ha sido la evolución de aquellos países que, ahora, están mucho mejor.


Alemania, el adalid de la austeridad. Aumento continuado del gasto público.




[caption id="attachment_1353" align="aligncenter" width="540" caption="Evolución del gasto público alemán"][/caption]

¿Saben el bajón del 2º trimestre que sucedió en Europa? Hay dos países, que han seguido creciendo, Austria y Polonia (¿Y estos países donde están, madre mía?, ¿es que hay más países a parte de Alemania y EEUU?).


Aquí sus gráficos.




[caption id="attachment_1354" align="aligncenter" width="540" caption="Evolución del gasto público en Austria"][/caption]

[caption id="attachment_1355" align="aligncenter" width="540" caption="Evolución del gasto público en Polonia"][/caption]

Y Obama, mientras escribo este pequeño articulo, prepara un plan de 300.000 millones de dólares, un aumento del 15% del gasto público que ahora se está realizando. ¿Está loco Obama? No, está preocupado por el empleo, por el crecimiento.


Aquí en España, al contrario, anuncian recortes de 30.000 millones de euros.


En definitiva, el debate académico seguirá, las políticas que se nos vienen seguirán el camino de la austeridad de Cospedal (mejorar el empleo echando a más de 14.000 a la calle, buen camino...), y desde este blog seguiremos defendiendo lo que para muchos es indefendible, hacer las cosas con un mínimo de cabeza sin dar las cosas por supuesto. Que existen ejemplos donde la continuidad del gasto público, así como cualquier clase de economía básica, nos enseñan que se potencia y se sigue articulando el crecimiento.


Actualización: Informe de la ONU destacando los riesgos de la aplicación y continuación de las políticas de austeridad en Europa y EEUU.

jueves, 1 de septiembre de 2011

Evolución del PMI (agosto)

Saludos. Hoy quiero traer otro índice muy interesante y utilizado para verle el pulso a la economía. Hablo del PMI (Purchasing Managers' Index, es decir, índice de Gestión de Compras). Me remito a la importancia de estos índices de manos de los que lo generan:



Los estudios del PMI están basados en encuestas mensuales que se remiten a empresas rigurosamente seleccionadas. Estos estudios proporcionan una indicación avanzada de lo que realmente está ocurriendo en la economía del sector privado, siguiendo la evolución de diferentes variables tales como la producción, los nuevos pedidos, el nivel de stocks, el empleo y los precios dentro del sector manufacturero, y el sector servicios en el caso español.

Los estudios del PMI están basados en hechos reales y no en opiniones. Los índices PMI son uno de los primeros indicadores de las condiciones económicas que se publican cada mes. Los datos se recopilan utilizando el mismo método y metodología en todos los países y de esta forma los datos son internacionalmente comparables.

El funcionamiento es el siguiente. De los estudios que se hacen se calcula la probabilidad media de que el sector haya mejorado. Si el 100% de las empresas mejoran, el índice da un valor de 100. Si ninguna ha mejorado, el índice es de 0. Si se ha quedado igual, el índice da un valor de 50. Es decir, aquí el baremo que nos indicará si vamos a mejor o a peor es si estamos por encima o por debajo de 50.


Hoy se ha publicado el primero (PMI de manufacturas), aquí la gráfica:




[caption id="attachment_1323" align="aligncenter" width="561" caption="Evolución del PMI manufacturero"][/caption]

 Nos lo comparan con el índice de producción manufacturera del INE. Como vemos, la caída enorme iniciada en 2007 es la crisis, y la caída que estamos padeciendo ahora es una doble (y esperemos pequeña) recesión que está sufriendo todo el mundo.


La caída es de hecho parecida a la pequeña desaceleración de 2001 (las punto com), aunque de momento algo menor.


También nos da un indicio de por donde van a ir los tiros en cuanto al índice de producción manufacturera del INE en agosto, que probablemente caiga entre el -3,5% y el -4,5%. Habrá que esperar, pero el panorama no se presenta precisamente bueno para la recuperación ni para el empleo.


Ahora atendemos al valor en servicios.




[caption id="attachment_1324" align="aligncenter" width="600" caption="Evolución PMI en servicios"][/caption]

Como vemos, sigue la misma tónica de no solo no crecer, sino volver a terreno recesivo. Ampliandose aun más la caída, y empeorando las perspectivas de crecimiento de los dos sectores productivos.

viernes, 26 de agosto de 2011

Análisis económico del segundo trimestre de 2011


Ya están aquí. Ya llegaron. Las cuentas nacionales correspondientes al segundo trimestre de 2011. Fuente: INE.


Sinceramente, no encuentro forma de ver estos datos y encontrar algo positivo. El dato de crecimiento del 0,7% se ve empeñado desde tres frentes, los más importantes. El primero, histórico, pues hemos crecido menos que el trimestre anterior. El segundo, comparativo, pues seguimos con un crecimiento alejado de los niveles que marcaron los países europeos. El tercero, estructural, porque si atendemos a la forma en la que se ha generado este crecimiento y lo comparamos con el resto de partidas que los conforman, nos podemos llevar un susto bien fundamentado. No se preocupen, no hace falta que vayan corriendo a mi banco de datos (ya actualizado) a hacer su propio análisis pues voy a ir poniendo, como es costumbre, los gráficos más importantes para ir viendo poco a poco de qué estamos hablando cuando decimos que el país está en serios problemas, a parte de los que nos suelen vender en la tele.


Pinchen en los gráficos para verlos mejor.



Evolución del PIB


[caption id="attachment_1269" align="aligncenter" width="540" caption="Evolución del PIB. Las tasas de crecimiento siguen el eje derecho."]Evolución del PIB[/caption]

En primer lugar echamos un vistazo a los datos con los que nos van a martillear la cabeza, el crecimiento del PIB en términos interanuales del 0,7%, algo menor que en el trimestre anterior que creció un 0,9%, y el crecimiento en términos intertrimestrales del 0,2%, también dos puntos porcentuales menor que el trimestre anterior con un 0,4%.


A la simple vista de estos datos y contextualizándolos con el resto de países occidentales que muestran una caída en sus respectivos crecimientos, podemos decir que España sigue creciendo, muy lentamente, de forma poco consolidada (gracias al exterior como luego veremos) y a punto de estancarse, si no lo está ya.


Vamos a echar un vistazo a las dos primeras desagregaciones del crecimiento del PIB, la que viene por parte del exterior (exportamos más de lo que importamos) y la que viene por parte del interior.



Demanda nacional y externa


[caption id="attachment_1270" align="aligncenter" width="540" caption="Evolución de la demanda interna y externa"][/caption]

Como vemos, la polarización es total y aquí tenemos uno de los primeros datos negativos del trimestre. Nuestro crecimiento no solo se basa en el exterior, en el hecho de que vendemos más de lo que compramos, sino que nuestra demanda interna no alcanza el rango positivo.


En lo que llevamos de crisis la demanda interna, es decir, lo que los ciudadanos españoles gastan o reinvierten en la propia economía española, ha caído hasta el -7,5% en el 2º trimestre de 2009. Durante el año siguiente el decrecimiento se hacía cada vez más pequeño hasta llegar al -0,3%. Luego hemos tenido un año de estancamiento, (podemos ver la recta roja justo por debajo de la línea del cero) y ahora, de nuevo, vuelve a caer de forma sólida y temeraria, hasta un -1,9%. Este es el riesgo de doble recesión, o recesión en W de la que ahora muchos están hablando en América y Europa. El PIB no lo refleja porque las exportaciones, de momento, nos ayudan.


Porque las exportaciones netas, a su vez están creciendo en torno al 2,6%. Ahora bien, tampoco nos podemos llevar a engaño. El dato refleja que España no es, ni mucho menos, un país exportador.




[caption id="attachment_1271" align="aligncenter" width="540" caption="Evolución de las exportaciones e importaciones"][/caption]

No es que exportemos mucho, pero trimestre tras trimestre conseguimos exportar más de lo que importamos. De hecho, este segundo trimestre, por primera vez, las importaciones han bajado un poco (-1,7%) mientras las exportaciones han seguido subiendo (8,4%). ¿Es este un buen dato? Bueno, si tenemos en cuenta que las importaciones bajan por el único hecho de que las familias españolas consumen menos (interna y externamente), pues no es muy bueno que digamos porque sigue reflejando el estancamiento y/o caída en el gasto de la renta que están padeciendo las familias españolas. Para darle aun más miga al asunto, las exportaciones, aun creciendo, lo hacen a menor ritmo que el trimestre anterior, ¿Por qué? Porque Europa también ha caído un poco y, por tanto, nos demanda un poco menos. Lo cual nos sigue demostrando que nuestro crecimiento se basa en la demanda externa de nuestros bienes y servicios, que es cada vez menos firme. España, por si sola, está lejos de poder levantar la cabeza.



Consumo 


[caption id="attachment_1272" align="aligncenter" width="540" caption="Evolución del consumo y sus rúbricas"][/caption]

Echemos un vistazo a las rúbricas de consumo que forma la gran parte de la demanda agregada total, por lo que las variaciones que se den en el consumo afectarán bastante al PIB.


Y seguimos con malas noticias, pues el consumo, que llevaba ya un año marcando crecimientos positivos, vuelve a la senda de decrecimiento. En este caso, el consumo total ha caído un -0,4%, ayudado por la caída del consumo privado -0,2% y, sobre todo público -1%, que sigue en sus trece de rebajar el gasto para intentar consolidar sus cuentas fiscales y llegar al objetivo del déficit que desde las instancias europeas se nos ha impuesto. Otro signo más del estancamiento interno del país.


Las razones de este comportamiento son muy conocidas. El número de ocupados no ha aumentado, ni considerablemente ni mínimamente, y los salarios y rentas tampoco crecen (las rentas de los asalariados siguen decreciendo, en este caso un -0,5%), por lo que el total para gastar no es que aumente mucho. A su vez, las familias siguen teniendo un deuda privada inmensa a la que deben hacer frente con más ahorro y menos consumo. Este problema está lejos de haberse resuelto y, por tanto, por mucho que la economía parezca mejorarse, a las familias les queda un largo trecho.



Inversión


[caption id="attachment_1273" align="aligncenter" width="540" caption="Evolución de la inversión y sus rúbricas"][/caption]

Llegamos al comportamiento inversor y, de nuevo, el panorama nos muestra un estancamiento negativo, pues la formación bruta de capital (la creación de capital vía inversión), lleva poco más de un año cayendo de forma continuada en torno al -6% y este último trimestre un poco más, ya que cae un -6,7%.


La construcción sigue con su línea casi recta particular, con caídas, trimestre tras trimestre, de entre el 10% y el 9%. Ya vemos como parece que quiere despegar un poco, con una caída del -9,3%, pero sabemos que el sector sigue de capa caída. Con un stock de viviendas por vender enorme, unos precios que siguen siendo desorbitados y un rama de empleo que sigue perdiendo trabajadores.


Los bienes de equipo, que se suele equiparar a las inversiones productivas (las que se hacen para producir, empresas, ampliación de locales, maquinaria, etc), vuelve a terrenos negativos, marcándose una caída del -3,7%, de nuevo otro despropósito.


De nuevo, las perspectivas de crecimiento en la demanda interna siguen siendo muy pequeñas, la competitividad no es nuestro fuerte por lo que ampliar inversión para exportar fuera se nos hace difícil y costoso, por lo que no se intenta. Además de la subida en los tipos de interés y la continua restricción del crédito que no ayudan a un sector que necesita confianza empresarial, del consumo y facilidades de crédito para prosperar.


Por último vamos a echar un vistazo a los sectores económicos por la vía de la oferta.



 Producción por sectores


[caption id="attachment_1274" align="aligncenter" width="540" caption="Evolución por sectores"][/caption]

Creo que es un resumen bastante bueno de la situación en la que estamos. La construcción sigue siendo el único sector en decrecer (-4,1%) , y el resto de sector muestran crecimientos parejos aunque algo menores a los del trimestre anterior. La energía crece al 0,9%, la industria al 3,2% y los servicios al 1,2%.



Entonces… ¿Cómo estamos?


Pues estamos mal. Como veníamos diciendo en el análisis coyuntural de hace unos días, los motores de la economía siguen parados. El consumo, lejos de trazar una senda expansiva, se contrae cada vez más, la inversión sigue sin encontrar razones para crecer y el sector público sigue reestructurando sus gastos.


Las exportaciones que nos hacen crecer dependen totalmente del ciclo económico externo y se ayudan de que el nuestro siga peor.


Las perspectivas y la confianza no parece subir, por lo que el futuro no pinta muy diferente de lo que estamos viendo actualmente.


El estancamiento en el crecimiento y una mayor depresión en las partidas de gasto nos dan una fotografía terrorífica. Nuestra única esperanza es que en el tercer trimestre el turismo (en Julio, agosto y menos en Septiembre) de un pequeño impulso a la economía, aunque por lo visto por los datos de empleo este impulso es demasiado pequeño como para que pueda, por si solo, cambiar tendencias. Seguiremos a la espera.

miércoles, 17 de agosto de 2011

Retroceso europeo. Vamos a la deriva.

Ayer hablábamos de la ralentización económica de la recuperación en España, contextualizada en una Europa que sigue los mismos pasos. Hoy echamos un vistazo a la misma Europa.


En este gráfico podemos ver los últimos cuatro trimestres de los países que más denotan esta caída.



Como vemos, desde mediados del año pasado, la recuperación parecía ir consolidándose, sin embargo, parece que los motores van perdiendo fuelle. De nuevo, sé que falta tener los datos desagregados para ver realmente el caso particular de cada país, pero la tónica general es la que es. Y lo cierto es que España, que como siempre va a la zaga del resto de países, me da a mi que va a sufrir otro pequeño bajón (espero equivocarme).


La nueva presidenta del FMI ya dijo hace un par de días que debemos hacer una estrategia dual, que permita consolidar fiscalmente a los países sin implicar un detrimento del crecimiento real de las economías, e incluso se permitió hablar de aumentos del gasto público.


Sea como fuera, políticas públicas procíclicas y el continuo aumento de los tipos de interés (la diferencia con respecto a EEUU que mantienen los 0,25% es abismal), son políticas que en nada ayudan a la recuperación económica. Ayudan a mejorar los desequilibrios económicos (déficit e inflación), pero nada más.


El gráfico y los datos hablan por si solos, y un bajón de casi un punto porcentual en el crecimiento europeo es de todo menos positivo. Alemania cae del 2,8% al 1,8%. La media europea del 1,7% al 0,8%. Y sí, España es la linea naranja, la que está más abajo. Aunque ahora compartimos crecimiento con Reino Unido. Parece que sus ajustes no han salido tan bien como esperaban, quizás deberían hacer más...

martes, 16 de agosto de 2011

Análisis coyuntural de la primera mitad de 2011

El INE acaba de sacar un par de datos sobre la cifra de negocio de la industria y el sector servicios, aderezado con el dato adelantado de la evolución trimestral del PIB. ¿Qué mejor momento para ver una pequeña foto de cómo está la economía?


Podéis ver los datos tanto en el INE como en mi propio Banco de datos económicos, ya actualizado. Vamos a atender a los valores recién publicados, que datan hasta junio.


Mucho se va a hablar de la desaceleración económica, de la recaida del sistema español y mundial. Las dudas no son nuevas, pues ya hace meses, incluso años en EEUU, se hablaba de una crisis en W (caída, ascenso, caída otra vez y recuperación total). Los pro-déficit como yo (que nadie me queme en la hoguera, por favor),  lo veíamos venir como algo connatural a la forma de hacer las cosas.


Esta recaída se traduce en un crecimiento del 0,7% del PIB en el segundo trimestre.



¡Pero si es crecimiento, ¿cómo puede ser recaída?


Cuando hablamos de tendencias, asistimos a la evolución del crecimiento interanual (lo que ha crecido el PIB desde el año anterior). Crecer al 0,7% es crecer, pero es crecer menos de lo que crecimos en el trimestre anterior, mientras que en una recuperación saludable deberíamos ir creciendo cada vez más hasta recuperar la tendencia de crecimiento inicial (previa a la crisis, y nos falta mucho…).


En este gráfico se puede ver bien (como viene siendo costumbre, pinchen para verlo mejor):



La crisis es la tremenda caída, desde el 2,7% a principios de 2008 al -4,4% a mediados de 2009. Tras tocar fondo el decrecimiento comienza a ser menor y a mediados de 2010 entramos en terreno positivo. Cada vez crecemos más, hasta llegar al 2º trimestre de 2011, y bajar el ritmo de crecimiento. Falta saber de donde proviene este crecimiento, aunque creo que no me equivocaré mucho si digo que está fundamentado en el crecimiento de las exportaciones netas (basado en un retroceso importante de las importaciones, derivado del estancamiento del consumo de las familias y empresas). Aunque el exterior tampoco nos ayuda mucho. La eurozona ha pasado de crecer un 2,5% a un 1,7%. Parece ser que las medidas de ajuste del FMI no ayudan mucho, aunque parece que Christine Lagarde quiere ir por otro camino, por las palabras que dedicó ayer a este tema.


Atendamos a los índices de la cifra de negocios del sector servicios y la industria:


Crecimiento interanual de rúbricas del sector servicios


Aquí podemos ver el desglose del sector servicios en comercio al por mayor, por menor y otros servicios. La tendencia es la misma, y similar a la del PIB en cuanto a la tónica general. El problema, el bajón que ha ido pegando desde el año pasado. Este bajón en la actividad económica ha conseguido que el sector vuelva a niveles negativos (¡después de estar en positivos!). Por poner el ejemplo más extremo, el comercio al por mayor que el año pasado llegó a crecer un 10,8% en junio, en este mismo mes de 2011 ha decrecido un 6,5%. Obviamente, sí, podemos hablar de recaída.


El gráfico del nivel general del sector servicios y el empleo nos da la fotografía perfecta para llevarnos las manos a la cabeza. El empleo, que estaba a punto de crecer en el sector vuelve a reflejar un decrecimiento del 0,5%.


Crecimiento interanual del sector servicios y su empleo


Ahora pasemos a la industria.


Uno ve el dato de que esta ha crecido un 6,2% y piensa, pues no está tan mal. EL problema es que el reflejo es como el del PIB, venimos de crecimientos superiores, y por tanto es un retroceso.


La industria, en plena crisis, llegó a reflejar decrecimientos del 30%, por lo que la recuperación debe ser fuerte y contundente. Este decrecimiento en la recuperación sigue lastrando a un sector que no acaba de despegar.


Atendiendo a los últimos 6 meses:


Crecimiento interanual de rúbricas del sector industrial


La caída en el crecimiento en bienes intermedios es la más notable, y el que los bienes de consumo (dentro de la industria) retome valores negativos remarca el hecho de que esto pinta serio.


Los pedidos a la industria (indicador que suele prever la actividad industria) también refleja una caída en su tendencia.



En resumen


El sector servicios vuelve a caer en el abismo, y el sector industrial le siga a la zaga, aun reflejando crecimiento, este es mucho menor, ya no solo de lo que debería ser en una recuperación potente, sino de lo que llegó a ser pocos meses atrás.


Así que, cuando hablemos del posible retroceso en la economía, no solo se debe argumentar con una pequeña caída en el crecimiento del PIB (del 0,8% al 0,7%), sino en la evolución de sectores tan importantes como la industria y el sector servicios. Habrá que esperar al día 26 para ver la contabilidad trimestral del segundo trimestre. Hasta entonces, solo nos queda rezar. Ahora creo que son buenas fechas ;).

viernes, 12 de agosto de 2011

miércoles, 10 de agosto de 2011

Banco de datos de Caótica Economía.

Hoy presento un pequeño y nuevo apartado del blog que espero le pueda ser útil a algún lector, esporádico o no, del mismo. Un banco de datos donde iré actualizando semanalmente los índices de diversas fuentes estadísticas.



Lo cierto es que acostumbro mucho a echar vistazos a los índices de coyuntura que va publicando el INE o me paso de vez en cuando por la OCDE a ver que se cuece por allí. Y lo cierto es que, a pesar de que nos dan una gran cantidad y posibilidad de datos, hacemos uso de los típicos con mayor frecuencia. Y me cansaba de estar siempre volviendo al INE o buscando entre los archivos bajados cada vez que quería ver dos o más datos que sabía que ya había visto antes.


Por ello, decidí hacer un archivo Excel juntando todos los indicadores que solía ver, basado sobre todo el los datos de la contabilidad nacional trimestral y los indicadores mensuales. Pero una vez que me puse con el trabajo y ya que agregar índices a un Excel es gratis, decidí juntar algunos más. Más tarde se me ocurrió subirlo a Google spreadsheets y compartirlo con todos vosotros.


Podéis entrar desde aquí, la imagen de arriba, o desde la sidebar de la derecha. Una vez dentro, pulsando en las pestañas, podéis seleccionar índices trimestrales, mensuales o (de forma anecdótica) anuales.


La base de datos no es definitiva, es decir, en cualquier momento puede seguir añadiendo índices, y de hecho pienso hacerlo, por lo que si creéis que debería poner alguno en concreto os agradecería que me dieras el link en donde conseguirlo. Todo lo que aumente el tamaño será bien recibido.


Podéis emplear el link como consulta o podéis bajaros el archivo Excel y emplearlo como bien queráis, mi único trabajo aquí es juntar en un mismo sitio diversos indicadores.


Por otro lado, debo aclarar. Todos los datos están recogidos en tasas de crecimiento interanual, con (en la medida de lo posible) datos desestacionalizados y corregidos de calendario. Es lo que uso siempre.


Nada más, críticas u opiniones en la caja de comentarios. Un saludo.

sábado, 6 de agosto de 2011

Modelo sobre localización espacial de servicios conflictivos

Ayer me aburría. Me aburría mucho e hice una entrada sobre Geografía económica algo sosa, todo hay que decirlo. Pero al acabar me pico la curiosidad por modelizar las ideas que había vertido en el texto. Hacer un modelo económico no es sencillo, pero si partes de conocimientos básicos y no te vas mucho por las ramas te puede salir algo con cierta rapidez.

Así que hice un modelo de localización óptima espacial de servicios conflictivos. Al hablar de óptima estoy obviando la competencia (simplificación total). Pero se puede asociar a la planificación central / sector público.

El artículo / modelo está hecho en Latex, Localización espacial de servicios conflictivos y va asociado con dos archivos de Mathematica (I) y (II) para el que tenga el programa con dos curiosos manipulates (que personalmente me encantan).

Copio la introducción, y el resto, si os interesa lo bajáis.

Localización espacial de servicios conflictivos


1 Introducción


Supongo que ejemplos y modelos como este, basados en la teoría de la localización, los habrá a patadas. Muy posiblemente, de hecho, el caso que voy a exponer será de conocimiento básico entre los estudiosos del tema, pero como mi única pretensión es la de dar a conocer curiosidades económicas, es algo que no se me presenta como problemático.

Lo que vamos a establecer es cual es la localización óptima de un servicio que genere un bienestar cuyo valor dependa del espacio y, además, de forma no lineal. Hablamos de servicios que la gente prefiere cuanto más cerca mejor, sin llegar a estar en la misma posición en la que están los demandantes. Paradas de autobús, el rastro, o las fiestas pueden ser tres ejemplos básicos de a lo que me refiero.

La respuesta puede ser obvia, y lo es, pero el hecho de poder matematizarla correctamente nos puede dar una base de estudio para, más adelante, presentar otras variantes. De este modo, el resultado básico es que, si la población está uniformemente distribuida, y disponemos una ciudad lineal, la localización se dispondrá en el centro, mientras que si el centro de la ciudad está mucho más habitado, se dispondrá del servicio en barrios adyacentes.

Lo que presente es, pues, un modelo sencillo de representación económica que espero se entienda fácilmente.

viernes, 5 de agosto de 2011

Geografía Económica (V): Distancias medias

Lo que voy a decir podría inscribirse, quizás, en la economía urbana, prima hermana de la Geografía Económica.

El trade-off que surge a través de la distancia en Geografía Económica es algo que ya he comentado. Con forme las empresas se acercan a tu posición los costes de transporte bajan, pero como lo hacen todas las empresas, también surge una mayor competencia. Esto hace que según cual sea el valor del coste de transporte o la fuerza de la competencia hablemos de concentración o dispersión de las empresas en núcleos.

Hoy quiero hablar de otra curiosidad mucho más cercana para que todos podamos entender las posibles dualidades que pueden surgir en torno a la distancia, desde el punto de vista del ciudadano.

Un ejemplo lo tenemos en las paradas de autobús. La felicidad de las personas aumenta cuanto más cerca de su casa esté la parada de autobús. No tener que andar dos o tres calles todos los días es algo que, por lo menos en Zaragoza, a gente valora mucho. Así que la gente pide insistentemente más paradas de autobús y al lado de su casa. Sin embargo, esta relación (menor distancia – mejor) no es lineal. La gente también se queja insistentemente si la parada de autobús está justo debajo de su casa, porque genera mucho ruido. La gente quiere que haya muchas paradas, pero en una posición intermedia.

Otro ejemplo sería el rastro. Nadie quiere pagarse una hora y media recorriendo media ciudad para llegar al rastro los domingos por la mañana. Y cuando lo van a cambiar de sitio mucha gente desea que lo pongan… en el barrio de al lado. Por que, de nuevo, lo quieren cerca, contra más cerca mejor, pero no tan cerca.

Esto es por que las fuerzas que generan los dos servicios se contraponen con la distancia. Y el efecto de la preferencia por la distancia no es lineal.

Y por tanto, la determinación del equilibrio genera ya de por si ineficiencias, porque no puede gustar a todo el mundo. No existe un win-win. Lo cual aun revierte en el hecho de basar las decisiones en otros factores en vez de la pura optimización, como puede ser la historia, o la política.
Voy a intentar hacer un modelo del efecto a ver que sale.
Índice de artículos de geografía económica

miércoles, 3 de agosto de 2011

¿Cómo usar el concepto de coste de oportunidad?

Una de las ideas primordiales, (si no la que más) del pensamiento en terminos económicos es la del “coste de oportunidad”, algo que en las demás ciencias no se toma tan en cuenta.


Este coste intenta agregar en el análisis el hecho de que, ante la toma de decisión de una alternativa, existen muchas otras que estamos dejando de lado, tanto para bien como para mal.

Por ejemplo, un caso sencillo: Imaginemos que tenemos dos opciones. En la opción A podemos trabajar durante una hora recogiendo tomates y cobrando 20 euros. En la opción B podemos montar bolígrafos y cobrar 15 euros. Si elegimos la opción B, ¿Estaremos ganando dinero? Según la contabilidad sí, estaremos ganando 15 euros. Sin embargo, cualquier economista te dirá que no, que estás perdiendo 5 euros. Al restar el coste de oportunidad (que es siempre la estrategia optima que estas desechando), 15 – 20, tenemos -5 euros.


Claro que esta forma de verlo implica un punto de vista siempre “optimo”. Un contable no lo tiene en cuenta porque su punto de partida es la tábula rasa. El cero. El punto de partida del economista es que somos seres racionales y que, por tanto, siempre escogeremos la opción que mayor beneficio nos reporte, en este caso la opción de los 20 euros. La diferencia de puntos de partida son los que hacen que ante una misma opción para un contable hayamos ganado 15 euros y para un economista hayamos perdido 5 euros.


Es muy útil para analizar otros comportamientos diarios. Imaginemos que tenemos que ir de Zaragoza a Madrid. Podemos hacerlo de dos formas, en autobús o en tren. En autobús nos cuesta 15 euros y en tren 30 euros. Finalmente elegimos ir en tren porque nos gusta más y, aunque paguemos un poco más, nos da un mejor servicio.


Hay dos preguntas que debemos diferenciar. ¿Cuánto nos ha costado el viaje? 30 euros. ¿Cuánto nos ha costado ir en tren? 15 euros (repito, obviamente no estamos hablando en términos contables, sino económicos).


Puesto que la opción más barata (suponiendo que nos dan la misma utilidad lo cual en cierto modo es falso porque hemos elegido el tren), es el autobús y son 15 euros, el punto de partida para analizar si el tren es “barato” o “caro” es comparar el sobreprecio con respecto  al autobús, es decir, los 15 euros. Si pagando 15 euros más recibimos un servicio que para nosotros valoramos por encima, entonces el tren es la mejor opción.


Otro ejemplo (tercero y ultimo). Imaginen que van a comer fuera de casa por 4 euros el menú, siendo que si hubieran hecho ustedes mismos la comida les hubiera costado todo 3 euros. ¿Cuánto les ha costado comer? 4 euros. ¿Cuánto les ha costado ir a comer fuera? Solo 1 euro. Por un euro más de lo que usted pensaba pagar se ha ido de casa y ha comido fuera.


El concepto suele ser complicado de entender a la primera (sé de estudiantes que habiendo acabado la carrera no lo implementan perfectamente, incluso yo a veces peco en análisis más complicados), pero es fundamental para entender a veces algunos artículos escritos por propios economistas. La dificultad estriba en que el término "coste" lo asociamos siempre en términos contables, en los que estamos más acostumbrados. Mientras que el término "coste" en el análisis económico tiene más matices. Y ya si nos ponemos a diferenciar entre coste e inversión...


No estamos tan locos como parece, solo que tenemos nuestro propio sistema de análisis.

jueves, 23 de junio de 2011

Geografía económica (IV): Costes de transporte

Uno de los elementos cruciales y característicos de la Geografía económica es la inclusión de costes de transporte en los modelos, un coste derivado de la distancia entre producción y consumo.

Pero estos costes de transporte son más de lo que parecen. Y es que hay toda una serie de autores hablando de ellos constantemente, por lo que yo voy a hacer simplemente una reflexión de lo que representan en gran medida.

Cuando uno lee o piensa en costes de transporte le viene a la cabeza, de forma casi exclusiva, el precio de la gasolina que hay que pagar para poder transportar cosas de un sitio a otro. Esta es la primera línea en la que juegan un papel económico. Pero es un papel algo pobre, y la razón de que cuando la gente no le de tanta importancia al espacio geográfico.

De hecho, el coste de transporte no ha ido sino bajando desde que el hombre comenzó a comerciar entre ciudades. Es un elemento, por tanto, que está en declive.

En segundo lugar uno piensa no solo en el coste financiero del transporte, sino también en la perdida de calidad. Es difícil transportar por carretera pescado fresco hasta Rusia y seguir diciendo que es fresco, o al menos, no lo será tanto como si lo compras directamente en la lonja.

Pero, de nuevo, este argumento es algo pobre, y también está en declive, pues ahora los tiempos en los que se recorren las distancias también han ido decreciendo.

Así que llegamos al tercer nivel. En donde además los costes implican la apreciación de los costes administrativos, institucionales, riesgo o coste de oportunidad. Es decir, toda una serie de costes añadidos al más puro transporte que nacen única y exclusivamente del espacio.

En el cuarto nivel esto aun va más allá. Y es que los costes de transporte son una manera clara de implicar que, en cualquier sistema, lo que está más cerca importa más que lo que está más lejos. Con altos costes de emparejamiento entre diferentes agentes distanciados, puesto que las relaciones, lo que importa, lo que atañe, está, sobre todo, cerca. Y es que es difícil pensar en empresas medianas comerciando si una de estas está en Zaragoza y la otra en Pekin.

Así que, cuando piensen en costes de transporte no piensen única y exclusivamente en la gasolina que hay que pagar. Piensen en la dificultad de establecer contacto con un nicho de mercado si este está muy distanciado. Piensen en el riesgo, los costes financieros y administrativos de cruzar aduanas, ajustar el producto a posibles cambios por políticas de calidad, en la perdida de calidad del producto y, ya si, en el coste de energía necesario para moverlo.

Claro que, con internet y la revolución de la información, el punto numero cuatro comienza a estar en declive también. Por lo que voy a tener que inventarme un punto número 5.

Y es que muchos somos muy de nuestra tierra. Y aunque sepamos consumir en base a la calidad, es posible que nos de más bienestar comer un ternasco de Aragón que uno de ucrania (si es que allí tienen ternascos). Los costes de transporte podrían indicar una perdida de utilidad por parte del consumidor, o de beneficios por parte de la empresa, al introducir un producto no autóctono en una población acostumbrada  a consumir una serie de productos. (esto se llama consumo a la Lancaster, y no a la Dixit-Stigltz, creo recordar).

Por ejemplo, imagínense comiendo las típicas cucarachas que consumen en algunas zonas de China. ¿Por qué no las consumimos? ¿Es porque es caro traerlas? ¿Es porque es difícil establecer contactos entre empresas y consumidores? (yo diría que no, con la cantidad de chinos que ya tenemos aquí). No consumimos porque la distancia implica culturas diferentes. Consumos diferentes. Producciones diferentes. La distancia implica, por tanto, una fina barrera cultural que no imposibilita el comercio de según que bienes, pero lo dificulta.

Espero haber dado argumentos suficientes como para no tomar la distancia, resumida en los modelos con los costes de transporte, tan a la ligera.
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lunes, 20 de junio de 2011

Caótica Economía



Llamándose este blog “Caótica Economía”, algún día tendría que llegar la entrada donde explicara porqué decimos que la economía es, cuanto menos, compleja.

Debo advertir que el juego de términos es importante. La economía no es caótica en el sentido más estricto del termino, sino compleja, siendo la primera la definición de un sistema del que no se puede inferir orden alguno, y la segunda… bueno, es complicado definir la complejidad. Voy a transcribir las palabras de Herbert A. Simon, del libro: La arquitectura de la complejidad:
Por un sistema complejo me refiero a uno formado por un gran número de partes que interactúan de una forma irreduciblemente simple. En estos sistemas, el todo es mayor a la suma de las partes […] donde dadas las propiedades de las partes y las leyes por las que interactúan, no es algo trivial inferir las propiedades del todo.

Hay varias ideas a destacar de la anterior afirmación.

En primer lugar, el que las propiedades del todo no derivan únicamente de las propiedades de las partes, sino de las formas en que estas se relacionan, de forma que el ejercicio simple de agregar contenidos y hipótesis económicas con la vana intención de alcanzar una conclusión general es, en muchos de los casos, un ejercicio más falaz que realista.

Sobre todo, esto se refuerza por que, no solo todo esta interconectado, y existe una gran cantidad de fuerzas que mueven y moldean e impulsan un determinado acto económico, sino que además se hace de forma, en muchos casos, menos lineal de lo que pensamos. El efecto que causa un determinado hecho económico no siempre es el mismo, por que con el tiempo cambian muchas de las cosas imperceptibles del comportamiento humano que determinan de forma remarcable todo el conjunto.

Este cambio continuo de la forma en la que las partes se relacionan en la economía es lo que puede llevar a pensar que es caótica, en el sentido más literal de la palabra, sin embargo, como decía Hutchison: “Si bien no es posible alcanzar leyes absolutas que describan el comportamiento de la economía, sí hay generalizaciones útiles tanto en la economía como en las ciencias sociales, asociables a las tendencias”. Por el simple hecho de que, en la base de toda interacción, de todo hecho económico, está el ser humano, y este, en mayor o menor medida, es racional.

Para poner un ejemplo de la diferencia básica en las leyes físicas, más ordenadas y matematizables, y las económicas, podemos pensar en un hecho que es crucial. EN economía no hay constantes.

En física hay constantes en casi todas las relaciones entre sus partes. Las masas de los planetas se relacionan a través de la constante gravitacional,  6,6742(10) × 10-11 N·m2/kg2 , la relación entre la cantidad de energía y de frecuencia asociadas a un cuanto o a una partícula tiene la constante de Plank, 6,626 0693(11) × 10-34 J·s, la velocidad de la luz en si misma es una constante, 299 792 458 m·s-1.

Pero en economía, todas las relaciones que existen entre las variables dependen a su vez de las propias variables. Por ejemplo, la proporción de renta que dedicamos a consumo o ahorro, en los modelos simples de economía se mantienen como un constante, pero dependen mucho de variables como el tipo de interés, el crecimiento de la economía, la deuda acumulada… difieren también por culturas (los japoneses ahorran mucho más que los españoles, por ejemplo9. En física, una partícula se comporta igual aquí que en Pekín.

Otro elemento que incorpora complejidad a la actividad económica es la doble cara del principio de comprensión. Por una cara facilita a los economistas ponerse en la piel de cualquier agente económico, pero por otra permite que todos las personas, consumidores, productores, inversores, etc, se vean afectados por la información generada por la propia economía. A un protón le da igual como actúa el neutrón, ni piensa como le va a afectar el electrón, y por tanto, no actúa en consecuencia. Pero yo actuaré de una forma u otra ya que conozco el comportamiento de la economía.

Creo que he dado argumentos suficientes como para demostrar que sí, que la economía es compleja. Pero, entonces, ¿Por qué demonios llamó al blog Caótica economía?

De igual manera que los egipcios, griegos o romanos, asociaban lo desconocido a dioses todopoderosos, puede ser común asociar lo desconocido e indescifrable al caos. Todo va tan rápido que no nos da tiempo de encontrar la raíz ultima y verdadera que origina el movimiento y, lo que a simple vista es caos, se convierte, con ayuda de una lupa, en altamente complejo.

Pero hasta que no desenredemos el ultimo hilo que explique el movimiento circular de una realidad compleja, seguiremos teniendo la necesidad imperiosa e innata de entender y ver la economía como un sistema caótico e irracional. Nuestro trabajo es aniquilar esa necesidad.

sábado, 18 de junio de 2011

Geografía económica (III): Centro y periferia.

Entrando ya en lo que son los modelos propiamente dichos, comenzamos hablando del primero, seguramente más famoso, y que le otorgó a Paul Krugman el Premio Nobel de economía. Hablamos del modelo Centro-periferia o, Increasing Returns and Economic Geography, de 1991.

Lo explicaré en tres sencillos pasos, donde tenemos que pensar en donde una empresa va a querer localizarse:
  1.       Imagínense que estamos en un país, o región, donde las ciudades, o la población, está uniformemente distribuida por todo el terreno. Supongamos, además, que no hay costes de transporte, es decir que, se ponga donde se ponga la empresa, va a poder llegar a todos los sitios al mismo coste: ¿Dónde se situará? La respuesta es que es irrelevante donde se sitúe, ya que, sin costes de transporte, el lugar es irrelevante. Siempre y cuando, claro, no estemos contando con otro tipo de fuerzas de aglomeración, como spill-overs tecnológicos, o de otro tipo.

  2.       Ahora imagínense que sí que hay costes de transporte. La empresa se querrá localizar en aquel punto desde donde le sea más factible llegar a todo el terreno, donde minimice los costes, esto es, el centro.

  3.       Sin embargo, ¿Qué pasa si la población no está uniformemente distribuida, sino que esta concentrada en dos núcleos de población? ¿Qué hará la empresa? Se dividirá para atender a los dos núcleos por separado, o se instaurará en uno solo, teniendo que pagar unos costes de transporte cada vez que quiera vender al otro núcleo su producto?
Más o menos esto es lo que se pregunta el modelo Centro-periferia, aunque a gran escala. ¿Cómo se distribuye la industria manufacturera entre dos regiones iguales?

Podríamos pensar que lo mejor sería que se dividiera, y así no necesita pagar costes de transporte pero, al existir rendimientos crecientes a escala (es decir, que agregar la industria es beneficioso porque los costes de producción disminuyen), existen fuerzas que impulsan la industria hacia la concentración.

¿Cual es el equilibrio resultante?

Simple. Con costes de transportes bajos, la industria se concentra. Imaginemos por ejemplo las empresas tecnológicas, Apple, Google, etc. Lo que hacen estas empresas, innovación, gestión, no tiene de por si costes de transporte (los cuales están asociados a la etapa de producción, que se deslocaliza en China, de lo que hablaremos en otro momento). Lo que vende, podríamos decir, es conocimiento, que es instantáneo. Eso hace que la industria se concentre en Silicon Valley. Podrían haber elegido cualquier otro lugar pero, sea por lo que fuera, allí se han juntado. Y cualquier empresa tecnológica que se precie estará deseando tener su sede en aquella zona.

Sin embargo, con costes de transporte altos, las empresas se localizan distribuidas por todo el mapa. Imaginemos, y este ejemplo no sé si se podría adaptar del todo al modelo, pero es entendible, que tenemos un barrio sin una panadería. Los vecinos del barrio pueden andar hasta otro barrio (y soportar unos costes de transporte en forma de tiempo, ganas, etc), pero claro, preferirían tener una panadería en el barrio. Esto hace que montar una panadería en el barrio sea un negocio, en principio, bastante viable. Lo cual hace que se monte una panadería. Y como esto sucede en todo el terreno, las panaderías se distribuyen por toda la ciudad, y no se concentran en un solo lugar.

Claro que hablar de panaderías es algo tan obvio que nos puede entrar la risa, tengan en cuenta que lo estoy simplificando todo mucho.

Hasta aquí son conclusiones que más o menos todos podríamos haber sacado. Lo mejor es lo que viene después:

  •        Hay un tramo de costes de transportes en el que la industria puede tanto concentrarse como diversificarse.

  •        Cuando aumenta la proporción de gasto que va hacia una industria, esta industria tiende a concentrarse.

  •        Cuanto más nos guste la variedad, más economías de escala tendrán las empresas, por lo que habrá más concentración.

  •        Si aumenta la demanda de un bien en un x%, la producción de ese bien lo hará en un y%, siendo “y” mayor que “x”. Es decir, Al aumentar la demanda interna estamos favoreciendo la exportaciones.
Este ultimo punto, más conocido como Home Market Effect, ha sido el que más controversia ha suscitado, y el que más estudio ha originado. En el plano empírico no hay consenso en cuanto a si es cierto o no, aunque lo más seguro, a la vista de los datos, es que se cumple para ciertos sectores específicos y no lo haga para otros tantos.

Claro que este fue el modelo base, y han surgido muchos otros, añadiendo elementos, fuerzas, flexibilidad… tratando de hacerlo más completo o de cambiar sus conclusiones. No en vano es el modelo que cimienta las bases de la Nueva Geografía Económica.
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jueves, 9 de junio de 2011

Geografía económica (II): Conceptos básicos

Antes de entrar en el terreno de las teorías, empezaremos dando los primeros pasos necesarios para entender en qué se basa esta rama de la economía.

¿Qué geografía?

En este sentido hay que diferenciar entre la llamada “primera naturaleza” y la “segunda naturaleza”.

La primera es la que todos podemos entender como tal: el clima, las materias primas, la existencia de ríos o costa, o terreno más árido, etc. Esto hace diferir lo que se denomina las dotaciones de recursos naturales entre regiones o países, que hacen que en diferentes lugares sea óptimo producir diferentes cosas, y se genere el comercio internacional.

Pero esta naturaleza no explica dónde se generan las áreas metropolitanas, o dónde se localiza una industria, o porqué se aglomeran las economías. Todo esto se produce a través del propio sistema económico, derivado de las acciones del ser humano. Esto es a lo que se llama “segunda naturaleza” y es lo que estudia la geografía económica.
El espacio con costes de transportes: El teorema de imposibilidad espacial

Algo bastante curioso es lo que se demuestra por el teorema de imposibilidad espacial de Starrett (1978), que hace una crítica directa a los supuestos modelos de competencia perfecta. Dice así:
Si pensamos en un espacio homogéneo (donde da igual donde producir porque con los mismos inputs obtienes el mismo output, y los consumidores tienen las mismas preferencias) y con localizaciones, empresas y consumidores finitos, si no metemos costes de transporte, no hay equilibrio competitivo no trivial.
Lo que quiere decir es que si asumimos los supuestos base de la competencia perfecta, y no asumimos que existen costes de transporte asociados al espacio, el resultado que nos da (de competencia perfecta), es trivial.

La geografía económica por tanto trata de introducir aspectos que repercutan en un mejor entendimiento de la realidad económica a través de la introducción de:
  •       Espacio heterogéneo (algo obvio).

  •       La presencia de externalidades (que generen aglomeración / dispersión).

  •       Mercados imperfectos (monopolios, oligopolios…).

Antes de entrar en las consecuencias de considerar competencia monopolística (de lo que hablaré en el próximo artículo), vamos a considerar las externalidades.

Externalidades económicas

Cuando hablamos de externalidades nos referimos a fuerzas producidas por el sistema económico que se “escapan” de la consideración monetaria o “tangible” que a menudo pueblan los modelos clásicos (algo ya totalmente subsanado por toda clase de ramas de la economía). Las que se toman en consideración en geografía económica son las que repercuten como fuerzas de atracción o dispersión (espacial) a la hora de generarse una patrón de producción/comercio/consumo.

Las más importantes son:

Como fuerzas centrípetas (atractores, que generan aglomeración):

  1. Economías de escala: Se producen economías de escala cuando producir una cantidad mayor hace que el coste medio descienda. Algo que, en muchos casos, es incluso obvio. Si bien no es una externalidad como tal si se incluye en la función de producción, si lo es si solo aparece en la producción agregada (y no en la de cada empresa, son tecnicismos).

  2. Mercado local amplio: Cuanto mayor es una ciudad (o región), mayor es el área en donde vender el producto, por lo que es más fácil encontrar el grupo de gente necesario para que tu producción sea viable.

  3. Mercado de trabajo amplio: Cuanto mayor es una ciudad (o región), más fácil es que encuentres gente más capacitada dispuesta a trabajar en tu empresa.

  4. Spill-over: Es mucho mejor, más productivo y enriquecedor estar en una ciudad grande con otras empresas, otras personas, con otras formas de pensar y producir de las que aprender y con las que establecer relación.

Todo esto hace que sea mucho más beneficioso establecerse en una ciudad o región grande, lo cual hace que esta aun se haga mayor. De ahí que se llamen fuerzas de aglomeración.

Como fuerzas centrífugas (dispersores)
  1. Factores dispersos: Esto actúa como fuerza disuasoria a la hora de solo tener en cuenta los factores tecnológicos o de producción. Si el centro está alojado de donde más demanda tienes, quizás sea mejor no ir al centro.

  2. Aparición de congestión / polución.

  3.  Contra mayor sea la ciudad, mayor es la competencia por una vivienda cercana al centro, ergo mayor será el precio de la vivienda. Es obvio cuando atendemos a la diferencia de precios entre un piso en un pueblo y en el centro de Madrid. Contra más te acerques al centro neurálgico de la actividad económica, más caro te va a salir, por lo que quizás la gente prefiera no ir al centro.

  4. Competencia entre empresas. De igual forma, contra más aglomeración y contra más empresas haya en un determinado lugar, mayor competencia habrá entre ellas, forzándolas a disminuir sus beneficios. Esto daría mucho que hablar pero hay un resultado bastante esclarecedor. Si dos empresas se sitúan juntas (como en un centro comercial, por ejemplo), tienden a diferenciar mucho el producto. Si dos empresas venden un mismo producto, tienden a separarse en el espacio.
A través de las fuerzas en ambas direcciones, y de las que se consideren, aparecen resultados que, más adelante, podremos ver en mayor profundidad.
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sábado, 4 de junio de 2011

Geografía económica (I): Una pequeña introducción.

La ciencia económica se expande por un montón de ramas más o menos diferenciadas, en continua expansión, que intentan dar cuenta del funcionamiento social y económico desde todos los puntos de vista posibles.

El problema de la economía es la enorme cantidad de fuerzas que impulsan y fundamentan un patrón determinado de comportamiento. No en vano, la economía, si bien aun no como ciencia, sí como realidad, es compleja, que no caótica, en el sentido más técnico de la palabra.

Una de esas ramas económicas más recientes (y cuando digo recientes me refiero a veinte/treinta años) es la geografía económica, de la que voy a dar cuenta en una serie de artículos para intentar aproximar, no sólo a lo que estudia y lo que dice, sino también a su importancia.

¿Por qué es necesaria la geografía económica?

El nombre en sí puede llevar a engaño, aunque es todo lo literal que se puede ser. La geografía económica trata de estudiar la actividad económica teniendo en cuenta el espacio, y como entidad real, la geografía.

El tiempo en economía es algo que ya todos asimilamos como una de las dimensiones base desde la que estudiar la realidad económica. No hablamos de producción, o equilibrio. En las noticias, en los periódicos y en el vox populi, se habla de crecimiento, ciclos expansivos y recesivos en el tiempo, trade-off entre consumo presente y futuro… Tiempo. ¿Y el espacio?

En cierto sentido, la teoría económica ha intentado siempre resumir o simplificar todo aquello que, se entendiese, no fuera tan relevante. Las ciudades o países no son más que letras o números, puntos infinitesimales en donde la producción se realiza en el mismo sitio que el consumo, por una razón muy simple: Pensar en un terreno homogéneo, una población homogénea, y en donde las fronteras no físicas (políticas o internacionales) no tienen verdadera importancia. Ya sabemos cuanto le gusta a los clásicos simplificar todo lo posible la realidad.

La geografía económica intenta que aspectos tan simples como la existencia de costes de transporte (más decisivos de lo que podemos llegar a pensar), los recursos naturales, la competencia espacial, el movimiento ( y por tanto decisión sobre a que lugar ir) de los agentes tenga lugar en referencia y en relación a través del espacio.

La forma de la Geografía económica

Se enmarca dentro del marco teórico microeconómico, si bien más en el plano de la teoría industrial (competencia, tipología de demanda, funciones de producción, utilidad, equilibrios más o menos estáticos…), aunque creo que recientemente se han hecho aproximaciones desde el ámbito de la macroeconomía.

Si bien hay que diferenciar las aproximaciones y la forma en que el espacio fue introducido en el análisis económico (en pequeñas dosis), en lo que se llama la Geografía económica y la que se denominó Nueva Geografía económica, de la que ahora todo el mundo se ocupa, y de la que se obvia el "Nueva”.

Nacida, o fomentada, por el trabajo de Paul Krugman de 1991: Increasing returns and economic geography.

Una rama que comparte lazos tanto con la nueva teoría del comercio internacional como con la economía regional y urbana. Aunque también está echando raíces por el lado más “complejo” de la economía, con teorías de lo más rocambolescas, que tratan de ver el sistema como una entidad más biológica que física.

Tendremos tiempo de ver un poco de todo a lo que se enfrenta esta rama, de la que voy aprendiendo todos los días algo más.
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viernes, 27 de mayo de 2011

Análisis económico del primer trimestre de 2011



Un trimestre más nos encontramos con los datos provistos por el INE sobre la evolución de la economía Española.

Paso a destacar los puntos más fuertes, aunque si alguien quiere un resumen rápido: Semi-estancamiento.

Y es que, a pesar de que las cifras dan un crecimiento positivo, e inferior al 1%, la palabra estancamiento está presente continuamente.

Les recuerdo que si pinchan en las imágenes estas se ven mucho mejor.

PIB a precios de mercado




El primer trimestre representa un crecimiento del 0,28% intertrimestral, y del 0,80% interanual. Muy alejado del 2% que se necesita para crear empleo de forma sostenible, y distanciado del crecimiento que necesitaríamos para dejar atrás los malos augurios internacionales. Pero crecimiento al fin y al cabo.

El problema es que, si bien pudiéramos pensar que, aun sin llegar, la senda es positiva, tenemos que echar un vistazo al cómo, para darnos cuenta de que seguimos igual de mal. Y me da pena porque recuerdo que hace un año por estas fechas era de los pocos positivistas que veían algo de esperanza, y ahora posiblemente sea de lo más negativos. Probablemente ni lo uno ni lo otro, pero está claro que, bien bien, no estamos.

Demanda interna y externa




Este es el verdadero problema. La demanda nacional está por los suelos, y sigue cayendo. Obvio, pues el número de ocupados sigue bajando y la remuneración de asalariados en niveles reales (a pesar de lo que se diga) ha bajado un 0,2% este trimestre.

Lo único positivo a destacar es que la fuerza exportadora sigue creciendo y superando a las importaciones. Es decir, que producimos para exportar de forma neta y cada vez más. Esto es positivo porque mantiene nuestro sistema productivo, un número cada vez mayor de empresas puede hacerse solvente vendiendo al exterior y empieza a entrar dinero en el país.



Como vemos aquí, el diferencial en el crecimiento incluso ha aumentado. Es importante intentar mantener y ampliar estas diferencias porque son la única manera de poder empezar a pagar la deuda con el exterior, consumiendo menos de lo que producimos, es decir, realizando exportaciones netas. Es algo difícil de asimilar pero es necesario, y durante bastantes años nos va a tocar tener que abandonar parte de nuestra producción en manos extranjeras.



Y por segundo trimestre consecutivo estamos consiguiendo que, en términos reales y desestacionalizados, exportemos más de lo que importamos.

La mejora ha venido sobre todo por el aumento de la exportación de bienes, derivada de una mayor competencia a nivel de precios reales y la salida de la crisis de los países periféricos. Esto es importante, pues debemos comenzar a ser exportadores netos aun cuando nuestro nivel de vida alcance el de los países colindantes. Si esto no es así, y si aumentamos mucho más las importaciones cuando la demanda comience a levantar la cabeza, seguiremos con un crecimiento lento. Pero es lo que decimos siempre. Especialización. Mediante salarios y precios bajos genéricos no vas a poder competir porque para eso ya está China y en eso es imbatible. Debemos luchar mediante la calidad, el renombre, la marca. De eso tenemos bastante pero no lo sabemos utilizar bien.

Consumo




EL aumento de el consumo de las administraciones ha dado el impulso necesario al gasto total que necesitaba la economía para mantenerlo estancado en poco menos del 1%. Y es que el consumo de los hogares en términos intertrimestrales no ha variado, es decir, que las familias han consumido lo mismo que a finales de 2010. Con casi el mismo número de parados, está claro que el estancamiento en el sistema de demanda y de oferta está servido, y aquí está el principal problema.

Me podría parecer hasta irónico o gracioso es que haya aumentado el gasto público justo antes de unas elecciones autonómicas. No sé si tendrá relación (ya sabemos que los votantes son miopes), pero si que es cierto que se nota un cambio de tendencia que por mi parte no podría haber previsto.

Nada más que decir. El consumo aumentará cuando lo haga la renta real de los españoles. Y esto contando con que parece que la propensión a ahorrar está bajando, por unas mejores perspectivas, y porque la deuda parece ahogarnos menos (craso error, porque necesitamos seguir pagándola). El caso es que hemos pasado de ahorrar del 18% de nuestra renta al 13% más o menos. Y esto con un índice de confianza muy negativo. Está visto que a los españoles no nos gusta ahorrar.

Formación bruta de capital




El estirón que pegaron los bienes de equipo ha ido cayendo hasta el estancamiento. Estos bienes son los que proveen de producción futura, y por tanto podemos asociarlos con la perspectiva, positiva o negativa, de tener algo que producir en el futuro más inmediato. Y es que, aunque se producen más que el año pasado, la tendencia intertrimestral ha sido descendiente. Aunque el dato no deja de ser sorprendente. Las previsiones de La Caixa eran de un aumento del 1,7%, muy alejado del 0,3& que ha tenido lugar.

Las empresas siguen a la espera de una mejora tangible en el sector de la demanda, que solo vendrá cuando el empleo mejora (el pez que se muerde la cola). De ahí que sea necesario seguir impulsando el sector de la exportación.

La construcción sigue en sus trece, decreciendo en torno al -10%. Y es que la burbuja de precios sigue inflada, y la construcción estancada va a ser tema recurrente al menos hasta el año que viene.

En definitiva, tenemos una inversión que sigue bajando. Sin facilidad de crédito, ni expectativas empresariales, el estancamiento por parte de la oferta está servido. Y hace mucho tiempo que el gobierno parece haberse olvidado de intentar impulsar un sector tan importante. Sin medidas que incentiven la inversión en periodos de crisis, mucho me temo que tenemos este panorama para rato.

Producción por sectores




La buena noticia es que ya solo el sector de la construcción está en términos negativos de crecimiento y que la industria parece despegarse un poco del crecimiento tan bajo que estábamos teniendo.

Junto a la industria podemos prever que el próximo trimestre el sector servicios, además teniendo en cuenta que viene el verano, aumentará considerablemente, lo cual será muy positivo para el empleo. Si se refuerza el efecto podemos tener para el tercer trimestre una senda de crecimiento ya bastante remarcada, pero estoy siendo demasiado positivo en esto.

Entonces… ¿Cómo está el país?


Estancado. Con una senda de destrucción de empleo agotada, porque el suelo no puede taladrarse más. No podemos estar un año más destruyendo empleo porque el país empezaría a ser insostenible.

El segundo trimestre va a ser decisivo para ver si las rubricas de inversión y consumo se alejan un poco del crecimiento nulo, si el sector servicios despega, si el empleo empieza a generarse. Si conseguimos todo esto sin que aumente mucho la importación, y potenciamos la autonomía energética de nuestro país, quizá podamos ver algo de luz al final del túnel.

lunes, 28 de febrero de 2011

Análisis económico del cuarto trimestre de 2010



Ya ha pasado bastante tiempo desde que salieron los datos económicos del cuarto y último trimestre de 2010. Y aun más desde que realmente sucedieran (¿ya estamos en marzo?, no, pero casi).

Aquí traigo el análisis trimestral, un pequeño vistazo a los datos más importantes. Como siempre, los datos provienen del INE, y utilizo los estacionalizados, es decir, donde el efecto temporal y estacional se ha eliminado.

PIB a precios de mercado




En primer lugar hay que destacar que una vez reanalizados los datos del 3º trimestre se ve que en realidad decrecimos un poquito. EN cambio, el último trimestre del año dio un pequeño empujoncito hacia la salida de la crisis, con crecimientos tanto a nivel intertrimestral (0,2%), como interanual (0,6%). Aunque debo decir que los datos puedan parecer buenos a simple vista, yo me he mostrado altamente decepcionado. Ahora veremos por qué.

Demanda interna y externa




Como vemos, a pesar de que el PIB se muestra ya en términos de crecimiento positivo, todo recae en manos del sector exterior. Crecemos más por que exportamos más. Pero la demanda nacional, es decir, lo que demanda la gente de España, es cada vez menos, y no mejora.

La situación laboral no deja mucha alternativa. Da igual cuanto puedan mejorar las perspectivas, el empleo no hace sino seguir bajando, y los salarios han hecho lo mismo, por lo que, ¿Cómo va a mejorar la demanda neta española, si cada vez hay menos renta?



Nos estamos haciendo cada vez más competitivos, (no nos queda otra), y nuestra escasa renta también limita bastante nuestras importaciones por lo que netamente estamos cada vez mejorando nuestras importaciones, y por primera vez, el saldo parece ser positivo.

Así que hay visión de futuro, por esta vía. Pero claro, el efecto es sobre todo porque nuestras importaciones se están estancando, y no precisamente porque compensemos la demanda de bienes extranjera por bienes nacionales, sino por que, directamente, no demandamos. Ese es el lado malo.

Y si no impulsamos la demanda nacional, la recuperación será cada vez más lenta, por que el sector exterior, que nos tiene que ayudar, no va a ser nuestra panacea, básicamente porque no tenemos un sector exportador potente. Debemos incidir más en el, ahora que parece que tenemos oportunidades.

 

 

Consumo = Estancamiento




Lo mismo de antes. El consumo de los hogares sigue aumentando, pero las administraciones públicas siguen afectando negativamente al consumo. Digan lo que digan, eso es algo que me parece lamentable. No puede ser que en plena crisis el estado, cuyo papel debe ser de estabilizar económico, haya llegado a un punto en el que, aun siguiéndose endeudando, no genere fuerzas que impulsen la demanda nacional hacía arriba. No digo que estuviéramos en una situación  mucho más diferente de la que ya estamos, pero si el estado hubiera planteado una estrategia completamente diferente, estaríamos mejor seguro.

Es desalentador echar todas nuestras esperanzas al sector privado cuando este está más endeudado que nadie. Y no se crean políticas que apoyen la mejora de esta deuda.

Inversión




La inversión, tras el gran despunte que pegó hasta el segundo trimestre de 2010, ha vuelto a tasas de crecimiento en torno al 1%. Junto a la construcción, que sigue estancada en su decrecimiento en torno al -10% (¿sorpesa?), hace que la inversión neta siga estando en tasas de crecimiento negativas.

Las buenas perspectivas que se veían hace medio año, cuando toda Europa estaba saliendo de la crisis y nosotros pensábamos que seguiríamos con algo de retraso se ha visto enmarañada con un empleo que sigue dando bajas perspectivas de recuperación en la demanda y sin un final claro de la crisis.

Nos deparan, y así parece que va a ser, unos cuantos años de crecimiento, sostenido, pero pequeño.

Producción por sectores




El sector energético cada vez va mejor, así como la industria y los servicios, lo que puede indicar una mejora de la actividad económica. Unida a unas inversiones crecientes en bienes de equipo, sí, indican un reabastecimiento del sector productivo. La confianza en la salida de la crisis y en el sector exterior en última instancia parecen ser los dos polos que incitan a ver la luz al final del túnel.

De nuevo, la construcción es la que permanece bocabajo, y así seguirá si no sabemos darle un final redondo al sector.

Entonces… ¿Cómo está el país?


Estamos en un lugar incierto. EL empleo sigue bajando, y por tanto la demanda nacional no mejora. El sector público, con unos problemas que han llevado al país a ser de los menos “seguros” a la vista internacional, intenta mejorar los datos del déficit dejando de lado el apoyo a la demanda.

Por otro lado, las perspectivas de paulatina mejora hacen que la inversión y la actividad económica vayan, muy poco a poco, mejorando sus datos.

Además, el sector exterior parece ser cada vez más benevolentes con nosotros, y cada vez exportamos más.

Las dos fuerzas parecen fuertes, pero hay que creer que, habiendo pisado ya el fondo de la crisis, la demanda nacional no baje más. Se estancará, y puede que tengamos problemas de estanflación, sobre todo teniendo en cuenta los problemas que nos van a venir del petróleo y las materias primas.  Nuestra dependencia energética no nos ayuda nada a ser competitivos a nivel internacional, y seguramente en un futuro el sector exterior no sea tan positivo, por lo que hay que intentar tirar como sea de la demanda interior, que es la que, en última instancia mantiene el ciclo circular de la renta en activo.

Esperemos que 2011 sea un año mucho más positivo. Y que el empleo mejore.

sábado, 22 de enero de 2011

¿Qué afecta al desempleo, al paro?



Existen muchos modelos económicos que tratan de descifrar qué es lo que crea que exista una tasa de paro más o menos estable. Claro que en estos momentos parece difícil pensar en términos de estabilidad, así que también podemos pensar en ello como las diferencias claras que existen entre los países en cuanto a su nivel “aceptable” de paro.

En concreto, voy a hablar del trabajo de Layard, Nickell y Jackman, que en el 91 publicaron “Unemployment. Macroeconomic Performance and the labour market”.

No es que sea una teoría muy elaborada matemáticamente (como si podría serlo el de la curva Beveridge, que se llevó el premio Nobel el año pasado).

En este caso, los autores explican la presencia de desempleo como un desequilibrio, un efecto de no estar en pleno equilibrio económico, por la forma en la que se forman los precios y los salarios.

Digamos que el desempleo surge como freno a la espiral precios-salario, es decir, como consecuencia de una dinámica que no es estable a largo plazo, y que tiene que ver con la inflación.

¿Cómo es la teoría?


En primer lugar, ¿Cómo ponen las empresas el precio?

El precio tiene lo que se llama un mark-up, es decir, que el precio siempre está por encima de la productividad del trabajador (su salario), es decir, partimos de que las empresas aplican una tasa de beneficio (lo que también puede llamarse plusvalía, como vemos, no le faltan nombres). Este mark-up es la diferencia entre lo que se cobra por la producción (precio) y lo que se paga por el trabajo realizado (salario esperado), y depende de las condiciones económicas del mercado. SI hay mucho paro, y sobre todo, si estamos en un ciclo depresivo donde el paro baja, el mark up tenderá a bajar. Además, depende de una serie de cuestiones estructurales como pueden ser el poder de mercado, la fuerza negociadora… todo ello afectando positivamente a este sobre precio.

¿Cómo se fijan los salarios?

De igual forma, los salarios se fijan como un mar-up de los precios esperados, es decir, intentamos no perder poder adquisitivo, y por tanto intentamos aumentar nuestro salario real (es decir, lo que podemos comprar con nuestros precios). Esto depende de igual forma de las condiciones de la economía. Cuanto más paro menos poder de negociación, en situaciones depresivas tampoco podemos exigir salarios altos, y además dependen del poder sindical, el salario de reserva, (salario que se recibe estando en el paro), salario mínimo, en otras palabras, protección del trabajador (de forma positiva claro).

Si hacemos cuentas en base al modelo llegamos (a largo plazo) a esto:



El primer sumando podríamos decir que surge por el marco del modelo, al suponer que, de por si, existen tasas de paro positivas que surgen del mero hecho de que existe gente que cambia de empleo, o que es despedida por otras razones no económicas, sino personales.

Lo importante es el segundo sumando. ¿Qué nos dice? Qué las fuerzas estructurales que apoyan los mark-up son las que generan este desempleo estructural.

Pero... ¿qué era lo que estaba dentro de estas fuerzas estructurales?

Esto es en lo que se basan cientos de economistas (y políticos, y...) para decir que la protección del trabajador genera más paro, y que liberalizando el empleo bajaría. Digamos que ellos dicen que si quitamos el término Zw, haciendo más pequeño el salario mínimo, cambiano el sistema por el que se cobra el paro, etc, bajaría el paro.

Pero claro, aquí falta un detalle. Lo que están diciendo no es rebajar los efectos estructurales que motivan los mark-up, sino rebajar solo aquellos que generan los trabajadores, (bajar nuestro poder de negociación).

Lo que nadie dice es que hay otro factor que afecta al paro, Zp (¡está ahí, en la formula!). El que las empresas tengan poder de mercado, el que tengan un mayor poder de negociación, es otro de los factores que afectan a que haya paro. Pero nadie dice ni nadie habla de este otro factor.

El problema es que todos los que se basan en la economía más técnica se callan como putas todo aquellos de lo que no quieren hablar.

Si queremos bajar nuestra tasa de paro hay que liberalizar cierto aspectos de nuestra economía, pero de forma ambivalente. Ni todo de una parte, ni nada de ninguna. Hay que luchar más contra el poder de mercado (recibimos reprimendas de Europa en materia de telecomunicaciones anualmente, por ejemplo).

Conclusión


Las fuerzas de negociación y protecciones económica de los diferentes agentes económicos son los que determinan que no se llegue al equilibrio puro, y que por tanto se genere cierto paro natural. Estas fuerzas las determinan tanto los trabajadores como las empresas, aunque nunca se habla de estos últimos como los causantes de estas ineficiencias.

Por último, claramente existe un trade-off (hay que elegir), entre paro y protección laboral. Si tomamos al paro como una probabilidad de estar desempleado, económicamente puede ser preferible tener un poco más de paro con cierta protección a no tener casi paro y no tener nada de protección. Siempre y cuando el paro no sea muy abultado, en general sería preferible un poco de ambas.

PD: El hecho de que un factor que genere paro se denomine Zp, a parte de ser ironía pura, es mera casualidad. Los términos fueron utilizados por los autores en 1991.

martes, 7 de diciembre de 2010

Cinco definiciones del salario.



El otro día hablaba sobre la desigualdad óptima en los salarios, pero creo que el tema da para rato.

En primer lugar, creo que una vez que te metes en estos temas te das cuenta de que casi todo es mera filosofía económica. El tema de los salarios puede dar mucho debate por que no está del todo claro qué es un salario. Es algo que te mereces, algo que produces, el precio que pones a tu factor trabajo, es una recompensa… Hay muchas formas muy variadas de observar los salarios y cada una tendrá sus peculiaridades en el sistema económico.

Es cierto que, modélicamente, el salario suele ser la productividad del trabajo, es decir, “lo que produces en el sistema” (más o menos). En ese aspecto, el salario sería algo que vendría determinado y justificado por tu trabajo. Es curioso también como desde la óptica de los modelos en épocas de crisis los salarios tendrían que subir (pues aumenta su productividad) y en cambio suelen bajar.

En otros modelos, el salario es un simple “bien” que se intercambia en el mercado, algo con lo que se negocia. Algo que está sujeto a más  fuerzas de las que están a tu control como puede ser la oferta total de trabajadores, la especialización o la necesidad de tu trabajo, etc.

Como recompensa seria pensar en el salario como un factor exógeno que vendría determinado por la empresa. Si pensabais que la segunda opción era la más realista no tiene por qué. Muchas empresas fijan los salarios por convenio, y ahí no tienes nada con lo que debatir. Tu salario viene dado por unas tablas, y da igual las condiciones de mercado o tu productividad. Hagas lo que hagas tu simplemente obtienes lo convenido, una recompensa por los servicios prestados.

Y cuando hablamos de “merecer”, aquí ya nos metemos en terreno difícil de pisar. ¿”Merecer”, por qué? ¿Por tu trabajo, por tu condición de persona, por tu aportación neta, por la necesidad? Estamos en el típico caso del cirujano y el limpiador. Todo el mundo comprende que el cirujano va a cobrar más pero, sea como fuere, el trabajo del que limpia la sala de cirugía es igual de indispensable. Y por esa necesidad indispensable, podemos pensar en la necesidad de un salario mínimo.

Llevamos conviviendo milenios y aun no hemos establecido de manera absoluta cual debe ser y cómo debe ser el salario.  Como si fuera algo secundario, algo de segunda importancia. Quizás es que nadie se quiere mojar, o que es algo de difícil clasificación. Algo poco “teórico”. Pero si que entra dentro de la realidad económica, y con mucha importancia.

En primer lugar para con la desigualdad. ¿Qué igualdad hay que buscar? No es lo mismo penalizar a aquel que cobra mucho porque se lo merece, por que lo produce, que a aquel que cobra mucho porque se lo quita a aquellos que lo producen y se lo merecen. Y también hay un trade-off claro entre las distintas acepciones del salario arriba descritas. Si cada uno cobra lo que produce, entonces es muy posible que se crearan desigualdades que no serian justificables desde el punto de vista meritorio, de necesidad social. Y si dejamos actuar sólo al mercado, el poder de negociación, claro por parte de unos u otros, va a hacer que la balanza se decante por unos u otros sin importar lo que realmente importa, que en cierto modo el salario es una “recompensa” por el sudor de nuestra frente.

Y aun quedaría una quinta forma. El salario como incentivador de actividad económica. De eso que hablé ya bastante en el anterior post. Salario como incentivador de estudios e incentivador de la productividad. Salario como incentivador del crecimiento.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Análisis económico del tercer trimestre de 2010



Hace casi ya tres meses desde que empezamos el blog y ya han salido los nuevos datos trimestrales de la economía Española, referentes al tercer trimestre (Julio, Agosto y Septiembre), que vamos a ir analizando poco a poco.

Los datos están estacionalizados, por lo que no debería afectar el hecho de que estos meses corresponden a verano, en donde la actividad es menor. En cambio, si que va a afectar el comienzo de la restricción en el gasto público y, además, aunque veremos tasas de crecimiento positivas, en muchos casos se están normalizando con respecto al crecimiento anterior, lo cual puede dar una visión más negativa de la que ya teníamos en el segundo trimestre, pero que habrá que matizar. Los gráficos son de elaboración propia, y si pinchan en ellos se ven mucho mejor.


  • PIB a precios de mercado






Como siempre, empezamos por el PIB a precios de mercado, en valores absolutos.

Y el dato es de estancamiento total. La producción realizada en el segundo trimestre, aproximadamente, la misma que en el tercer trimestre (en datos reales, es menor, pero ya hemos dichos que hay que descontar el efecto verano).  Nos encontramos mejor que hace un año, pero igual que hace tres meses. ¿Y esto es bueno? Es un problema, porque puede desatar una general desconfianza en la evolución, y las expectativas pueden ir de nuevo a la baja (hay incluso quien piensa que podemos estar en una crisis de tipo W, es decir, que toca de nuevo caer), pero yo lo veo algo infundado. La teoría económica nos dice que si hacemos una fuerte restricción presupuestaria el PIB va a caer, y siendo que se ha mantenido, creo conveniente decir que, sin ser un dato positivo, no estamos tan mal como podamos pensar.


  • Demanda interna y externa






Este si que es un dato negativo, pues aquí si podemos empezar a ver la llamada W, en una divergencia que era bastante difícil de prever gráficamente. La demanda nacional ha bajado, y es la exterior la que nos ha ayudado a crecer los poco que hemos crecido este trimestre.

Nos empezamos a encontrar como Japón, al menos en la parte de la demanda, estancada y dependiente del exterior, con la salvedad de que no se nos da tan bien exportar como a ellos.

Las familias están endeudadas, y aunque lo peor de la crisis ya ha pasado, los bolsillos siguen están igual de vacíos o más, ya que con el tiempo, poco a poco todo desaparece. El numero de parados no decrece, sino que sigue aumentando, poco a poco en estos últimos trimestres, y el único sustento es el paro que reciben.

Por otro lado, las economías europeas del norte ya pueden decir que han salido de la crisis (lo cual no quiere decir que estén perfectamente, pero sí sin los problemas que hoy nos azuzan al desastre). Y aunque exportamos cada vez menos (como ya he dicho, no somos una potencia exportadora, importamos también mucho menos).


  • Consumo






En primer lugar podemos ver el estancamiento del consumo de las administraciones públicas. Ha sido está perdida del impulso de forma continuada lo que, en buena parte, ha podido recrudecer los datos. Lo hemos comentado muchas veces, y es que en periodos recesivos la única fuerza que contrarresta los incentivos privados de decrecimiento es el impulso constante del gasto publico, que se ha frenado por directrices europeas, al margen de su conveniencia. También es lo que quería el PP, bueno pues aquí lo tienen, creo que el déficit iba a batir un record de caída, a ver si es verdad por lo menos.

El dato del consumo de los hogares no es del todo malo de por si. Si bien es un dato peor que el del 2º trimestre, no debemos olvidarnos de que el crecimiento no es infinito, y a pesar de que la tendencia podía pronosticar (visualmente) un crecimiento de 5%, la realidad es que la mejora será muy paulatina. Es decir, tenemos que esperar que en estos trimestres posteriores a la crisis, el crecimiento se encuentre en torno al 2%. Poco más o poco menos influye mucho en el devenir de las expectativas de las empresas, pero poco en el del consumo. El tan esperado efecto del IVA puede verse, aunque no compararse, pues casi todos los datos han tenido un pequeño retroceso este trimestre, y no ha sido todo por el impuesto. En resumen, no es un cambio de tendencia, sino una situación normalizada afectada porque, mientras el empleo y la renta no mejore, el consumo no puede mejorar.


  • Inversión






Aquí está el problema, y puede ser grave.

Hay cuatro cosas a destacar, en primer lugar, que otras inversiones van camino de tomar números positivos, con una tendencia similar aunque tardía de la inversión en bienes de equipo.

Por otro lado, tanto la rúbrica de la inversión agregada (FBK), como la construcción se mantienen estancadas en negativo.

La construcción sigue es un encefalograma totalmente plano del que no va a salir. Es totalmente horizontal y se mantiene en el -11,5 aproximadamente, trimestre a trimestre. El sector de la construcción, sigue como sigue. Y da igual que los agencias nos intentan vender la moto con que el precio va a subir, o que la compraventa está mejor. La realidad es que no se construyen nuevos pisos, y no se va a hacer en bastante tiempo. La realidad es que la senda de crecimiento debería haber tomado valores mucho más negativos (una senda del mismo tipo que todas las demás con su pico hacía bajo), y si no lo ha hecho es por que el sector está muy influenciado. El problema es que mientras no aceptemos que esto no se arregla dejándolo estar, sino que se tiene que ajustar, el crecimiento seguirá siendo negativo, y la evolución totalmente plana, y la economía no podrá volver a una senda estable de crecimiento mientras se siga reforzando de este sector.

Y el dato más negativo es el de la inversión en bienes de equipo, asociada a la inversión que da sus frutos en el futuro, que decrece con fuerza, aunque se mantiene en términos positivos. Las expectativas de las empresas han bajado, o por lo menos su esfuerzo inversor. Es muy posible que estén esperando a ver como evoluciona tras este tercer cuatrimestre el sector del empleo. No podemos olvidar de que las empresas necesitan también el factor trabajo, y una sobreinversión en capital no es positiva de por sí, sino que debe significar un aumento de la productividad de los trabajadores que, de momento, se mantienen alejados del empleo.


  • Producción por sectores






La agricultura sigue su peculiar descenso, con una evolución contraría al resto de sectores, pero con un efecto ínfimo en el conjunto. La energía se ha despegado alcanzando casi el 5% y la industria y los servicios se mantienen en un crecimiento bajo, pero positivo.

La recuperación por tanto se lentifica, pero se mantienen. EL sector de la construcción en cambio sigue la estela ya observada por la inversión, con una producción cada vez menor. Definitivamente, si algo tiene que pasar, es que los precios tienen que bajar, pues hay un exceso de oferta bestial.


  • Entonces… ¿Cómo está el país?




Creo que este es de los trimestres que más puede costar decir algo. La evolución sigue una senda que se recrudece, por dos motivos principales, que la situación laboral y el sector de la construcción siguen estando igual o peor que al principio de la crisis, y que el sector público ha decidido dejar de empujar. Con estos dos principios uno podría esperar una evolución desastrosa, pero lo cierto es que tampoco ha sido así. Bien sea por la ayuda del exterior, porque el consumo no ha bajado tanto o porque a pesar de todo seguimos invirtiendo, la economía va lentamente, reestructurándose a si misma.

En este caso no podemos observar solamente a los datos agregados como he hecho yo, sino a los cambios que se estén realizando por dentro.

El problema, característico de nuestra crisis, es el empleo. Y para mejorar necesita inversiones y expectativas positivas por parte de las empresas, que vean en la demanda futura un mercado del que sacar beneficios. Estos datos no alientan mucho dicha mejora, pero si la mantiene a la espera.

Personalmente, creo que el gobierno debería haber esperado al menos a que la demanda nacional alcanzara datos positivos antes de dejar de impulsarla. Pero de estos mucho se ha hablado ya.

  • Enlaces


Análisis económico del segundo trimestre de 2010

Ine.es (datos utilizados)