miércoles, 26 de octubre de 2011
Cambios en los hábitos de consumo
viernes, 9 de septiembre de 2011
¿Es posible llevar a cabo una política diferente?
Tras ver el nuevo impulso que Obama quiere darle a la economía con su política de estimulo uno se pregunta, ¿por qué no podemos aquí elegir una política diferente?
Una vez dentro de Europa, hemos entrado en una zona de indefinición tremenda donde no tenemos sistemas fiscales iguales (con el movimiento de capitales que eso conlleva), no tenemos sistemas políticos iguales, con claras diferencias en variables fundamentales como la renta media, básica o incluso la deuda sobre el PIB. Y aun así, se nos obliga a tomar una política económica que sea exactamente como quieren las instancias europeas, amenazando incluso con multas a aquellos que excedan el déficit que ellos creen que es el correcto.
¿Cuál es nuestro rango de libertad a la hora de actuar si vamos a ser influenciados por las diferencias ya existentes sin poder hacer nada diferente, y sin política monetaria ni fiscal?
Se preguntaban hoy en LaInformación si el PP podría aplicar un plan de estímulo como el americano y respondían incluso que era posible, cuando a todas luces, no solo ellos mimos no quieren, si no que nadie nos lo permitiría.
Europa es demasiado sensible, irascible, inflamable, con cualquier movimiento que se salga de lo común. Y a la vez no queremos en Europa nada a lo que llamar realmente “política común”.
miércoles, 7 de septiembre de 2011
Informe de la ONU sobre el comercio y el desarrollo (2011)
Un informe que está siendo bastante comentado ahora mismo es el que ha dedicado la ONU al tema del mes, la posible recesión que se nos viene de nuevo encima. Lo podéis descargar o, simplemente, leer el resumen que aquí voy a disponer.
Lo cierto es que la ONU se suma a las cada vez más numerosas voces que se hacen eco de que la austeridad ha sido un mal camino a tomar desde 2010, algo tarde en mi opinión, teniendo en cuenta que la economía más básica lo predecía desde hace tiempo.
Aquí los puntos básicos del informe:
- A principios de la crisis el G-20 se reunió y llevó a cabo un acuerdo de acometer políticas de estímulo a nivel global que nos alejara de caer en una recesión mucho peor. Se consiguió, pero se abandonaron rápidamente esas políticas y a mediados de 2010 los efectos ya habían desaparecido. En vez de ahondar más en las políticas de expansión, se tomó el camino contrario, elevando la máxima política en la búsqueda y persecución de la austeridad pública, ahondando aun más en el estancamiento de la demanda interna.
- El resto de acuerdos del G-20, que se dedicaban a la integración no solo de políticas comunes, sino de una mayor integración financiera y un mayor control del movimiento de capitales, no se han llevado a buen puerto, y parecen haberse olvidado de la guía de ruta que en su día parecía indispensable.
- Por su parte, el resto de países en vías de desarrollo han descubierto y (aprendiendo de los errores del pasado) que la mejor vía para un crecimiento saludable es la potenciación de la demanda interna y no tanto de la dependencia exterior vía exportaciones. En China, el motor de crecimiento del comercio exterior empieza a perder fuerza frente al comercio y la inversión internas, mientras en Europa, justo al revés, se sigue persiguiendo únicamente la búsqueda de una competitividad que mejore su capacidad exportadora.
- La tendencia a la baja de los salarios y rentas medias comprometen la recuperación económica a medio plazo. Recortes, ajustes fiscales o una búsqueda bruta de la competitividad vía salarios puede ser más perjudicial que positivo. Aboga por la fijación de los salarios por la productividad, para que no se produzcan brechas entre oferta y demanda.
- Los partidarios de la austeridad y el ajuste fiscal siguen pensado que el crecimiento viene derivado de la confianza en los mercados financieros, que son justamente los que originaron la crisis, gracias a la irresponsabilidad de agentes privados y las conocidas agencias de calificación crediticia.
- La deuda pública aumentó abruptamente no a causa de políticas imprudentes o “despilfarradoras”, sino por los estabilizadores automáticos y por la conversión de deuda privada en pública gracias al rescate bancario.
- Mientras los países desarrollados basaron las políticas de estimulo en un 40% en recortes impositivos, en los países en desarrollo se apostó más por el gasto público, además de que el estímulo fue mayor.
- No se puede tratar a las finanzas nacionales como un hogar o una empresa. Porque reducciones en el gasto provocan más adelante reducciones en los ingresos, al recrudecerse la actividad económica.
- En el pasado, el ajuste fiscal se ha demostrado altamente ineficiente. Tras políticas de austeridad, Indonesia esperaba un crecimiento del 5%, se topó con una caída del 13%. Tailandia previó un aumento del 3,5%, se contrajo un 10,5%.
- Las políticas más eficaces son: gasto en infraestructuras, transferencias sociales o subsidios específicos para inversores privados, más gasto social para los más desfavorecidos, reducciones de impuestos sobre ventas o del IVA, así como del IRPF en sus tramos más bajos.
- El aumento de la deuda pública de los países debe tomarse en cuenta y preocuparnos para tomar las medidas de estímulo más eficientes, sin embargo no podemos olvidar que la mejor forma de actuar contra la crisis es actuar contra aquello que la ha ocasionado, que en este caso no es la deuda pública.
- Los mercados financieros no actúan como el resto de mercados de bienes y servicios pues no procuran la producción de nuevos activos y mejoras productivas que aumenten los beneficios a lo largo del tiempo, sino que se basan en el aprovechamiento de información imperfecta y la especulación sobre los activos ya existentes. El movimiento es gregario, por lo que no hay racionalidad sobre la realidad económica. Es indispensable regular estos mercados.
- El aumento de la especulación en los mercados de productos primarios es un ejemplo más de la facilidad con la que se generan burbujas gracias a movimientos basados en pseudoseñales y en tendencias más que en variables fundamentales, capaces de afectar a variables tan básicas como los precios de la alimentación.
- La economía mundial se enfrenta a otros retos como la eliminación de la pobreza, o la transición a un patrón de consumo y producción más respetuoso con el medio ambiente. El propósito de los gobiernos de todo el mundo debería ser crear el entorno de una macroeconomía estable a medio y largo plazo, para lo cual es indispensable que se sigan impulsando los programas de reformas.
miércoles, 31 de agosto de 2011
Keynes Vs Hayek (III)
Para finalizar la trilogía iniciada con el primer y segundo artículo sobre estos dos grandiosos economistas, quiero recomendar un video de hora y media de debate entre dos hayekianos y dos keynesianos realizado en la London School of Economics.
Lo recomiendo encarecidamente (a aquellos que sepan inglés, claro), por varias razones.
En primer lugar, porque los debatientes tienen cierto peso. Por el lado de Hayek, el profesor George Selgin y el filósofo Jamie Whyte, y por el lado keynesiano, Lord Robert Skidelsky (biógrafo de Keynes) y Duncan Weldon.
En segundo lugar, porque es un resumen muy imparcial de la visión de dos hombres que tanto han tenido que decir en la economía. Hay una intervención de 4/5 minutos por persona, y el resto son preguntas del público.
Se respira buen ambiente gracias al humor inglés y los líos y repeticiones varias puesto que además todo el debate iba a ser luego retransmitido por la BBC.
Iba a hacer un resumen de las ideas importantes pero creo que hay tanto que decir que, como introducción, ya está todo dicho.
Desde aquí pueden, si tienen iTunes, bajarse el debate a través de iTunes U (el del 26/7/11). O también pueden verlo a través de youtube.
Espero que les guste.
martes, 30 de agosto de 2011
Crecer al 2% y la generación de empleo (II)
A principios de mes daba algunos apuntes sobre el famoso 2% de crecimiento económico, cifra que, teóricamente, permitiría hacer crecer al empleo. Decía que no era una relación causa efecto per se, si no más bien una identidad contable. Voy a seguir un poco con el tema.
A parte de la descomposición normal de la producción por la via de la demanda (consumo, inversión, gasto público), hay una más sencilla. Multiplicar el numero de trabajadores por la producción por trabajador. Así, si el país tiene tres empleados y cada uno produce 1.000 euros, la producción total es de 3.000 euros.
Donde Y es la producción, L es el número de trabajadores y a la producción media (Y/L) la podemos denominar productividad y la escribimos mediante el símbolo f’.
Bien, ahora tomamos logaritmos y derivamos y lo que tenemos es una identidad contable:
Lo que nos dice esta ecuación es que la tasa de crecimiento de la producción es igual a la suma de la tasa de crecimiento del empleo y la productividad. Si lo ponemos desde el punto de vista del empleo:
En este gráfico podemos ver la evolución en tasas de crecimiento anual las tres variables, empleo, productividad y producción. Los datos son de la OECD.
Y en este otro gráfico he puesto por un lado la evolución de la tasa de crecimiento del empleo y la resta entre la tasa de la producción y la productividad que, como hemos visto, deberían dar lo mismo.
Bueno, sí, lo mismo lo mismo no es, pero no me negareis que es muy parecido. Bien, hay diferencias por dos razones principales: Primero, tendríamos que usar número de horas totales trabajadas y no número de empleados, y segundo, la productividad puede estar definida algo diferente a la simple división entre producción y empleo. Pero aun así las diferencias no me negareis que no son muy grandes, sobre todo para el punto que quiero establecer.
Todo esto es únicamente para decir que para que se genere empleo no se debe crecer a más del 2%, si no por encima del crecimiento de la productividad. ¿Qué es lo que pasa? Pues que la media del crecimiento de la productividad está en torno al 2%. ¿Siempre? No.
De hecho podemos ver como ha ido bajando a lo largo de los años (el gráfico muestra datos desde 1971), y solo ha repuntado un poco ahora con la crisis (donde se despide sobre todo a los menos productivos, quedando lo más productivos y subiendo la productividad media).
Así que ya sabéis por qué se dice que se ha de crecer al 2% para que se genere empleo. Es una coletilla que obvia que entre medias está el crecimiento de la productividad. Amen de que todo es una simple identidad contable por lo que la realidad es que no es que se genere empleo, es que se ha tenido que generar empleo. Un matiz importante.
sábado, 20 de agosto de 2011
Keynes Vs Hayek (II)
Lo cierto es que si no llega a ser por un compañero de la universidad, autodefinido austríaco, no habría llegado a saber tanto de esta escuela. Posiblemente, aun siendo la victoriosa en gran parte de los círculos económicos (al menos sí muchas de sus ideas), en el plano educativo de la economía básica, la escuela austríaca así como Hayek o Mises son unos grandes olvidados.
Hay una razón para ello, aunque para mi es incorrecta. Y es que su escuela es heterodoxa, es decir no se ajusta al canon del resto de escuelas económicas, que basan su conocimiento en modelos. Todo el argumento austríaco es discursivo, no creen en modelos económicos y, se distancian mucho de estudios econométricos/estadísticos (lo cual no quiere decir que no los hagan o usen, pero si son muy críticos con estos).
El argumento clave de esta escuela es básicamente la opuesta al keynesianismo o al monetarismo, pues dicen que la mejor aportación al sistema económico que se puede hacer desde instancias superiores (sector público o bancos centrales) es no hacer nada.
[caption id="" align="alignright" width="199" caption="Keynes"]
Su argumento se basa bastante en la toma de decisiones de los individuos y los precios relativos, en la posición del ahorro frente a la inversión y a mantener la economía bajo una libertad estricta que permita a los individuos poder tomar las mejores decisiones, sabiendo el precio real de todo producto. Cualquier actuación pública hace variar los precios relativos y eso acaba fastidiando todo el sistema (ahorro, inversión, consumo).
Con tipos de interés bajos las inversiones se hacen muy rentables lo cual, bajo nuestro sistema financiero, permite una sobreinversión en sectores que pueden crear burbujas, endeudamiento y en última instancia crisis.
Lo cierto es que, como explicaba el artículo que describía ayer, la escuela kaynesiana y austríaca no se diferencian tanto en sus raíces. Podemos hablar de ellas como los típicos hermanos cabreados que jamás llegarán a hablarse.
Las dos parten de la tradición Milliana de la economía, la cual, en oposición al empirismo predictivo, basaba la validación de la teoría en la validez de los primeros argumentos de los que deducían la teoría (las premisas) y no en una validación posterior a partir de estudios que refutaran la propia teoría.
La diferencia es que mientras el empirismo introspeccionista (línea keynesiana) basaba la validad de sus premisas por una evidencia empírica, aunque sea evidencias internas, la línea austríaca la basaba en hechos que, para ellos, eran innatamente verdad, los llamados “principios sintéticos a priori” que no necesitan ningún tipo de validación.
Por ejemplo, para los keynesianos es una premisa evidente el decir que una parte de lo que se gana como renta se dedica a consumir y otra a ahorrar. Esto es algo obvio que no necesita ningún tipo de estudio. A partir de aquí se pueden sacar generalizaciones a través de modelos económicos.
En la línea austríaca tendríamos por ejemplo: Toda acción viene motivada por algo, es decir, tiene un propósito. También algo evidente.
No, la diferencia no es grande, es simplemente un matiz. Y lo que verdaderamente separaría a las dos escuelas sería el modo normativo (como debe ser) de ver la economía.
En el modo positivo (es decir, en la explicación de lo que es y de cómo funciona la economía) la escuela austríaca tiene muchos aciertos. Sus libros discursivos y de ensayo (aunque no por ello es una lectura más fácil) son profundos y muy correctos.Su crítica a la agregación macroeconómica me parece razonable, su visión de un capital heterogeneo muy lógica, y la diferencia entre inversiones buenas y malas, aun con matices, correcta. Sin embargo bajo mi experiencia, llega un momento en el que intenta imponer tras páginas y páginas de lógica incorregible una conclusión que no lo es tanto, en un movimiento que se aleja de la neutralidad con la que intentan plagar el texto.
Keynes por su parte también hacía libros discursivos y era más parecido a la línea austríaca que a los economistas clásicos. Pero sus razonamientos se hicieron mucho más modelizables (gracias, sino me equivoco a Hicks).
[caption id="" align="alignleft" width="168" caption="Hayek"]
Que hay un sobre endeudamiento en el sistema derivado de muchos años invirtiendo en la burbuja es algo que todos entienden. El cómo hemos llegado a ello, (con muchos matices) es algo que también suele concordar. El problema es que para los austríacos lo fundamental ahora es que el ahorro se vuelva a sobreponer sobre la inversión, que el endeudamiento se acabe y el sistema vuelva a ser tan perfecto como en su teoría debería ser. Mientras para los keynesianos ese incremento de ahorro ahora nos llevaría de forma agregada a una crisis aun mayor por lo que hay que hacer es justamente lo contrario, impulsar el consumo.
A parte de los muchos problemas que le veo a la escuela austríaca (y en este artículo solo hablo de sus virtudes), hay un elemento que llegué a leer que terminó por decantarme por la escuela de Keynes. Y es que no creían en el comportamiento circular explosivo de la economía. El argumento de Keynes es que si ahora mismo aumenta el ahorro, esto llevará a un descenso en el consumo, lo cual hace que se venda menos, lo cual implica que más empresas tienen que cerrar o despedir a gente, con lo que mucha gente se va al paro, y el ahorro, de forma agregada, baja (o mucha gente no puede hacer frente a su endeudamiento)
Los austríacos no creen en esta serie de movimientos de aglomeración explosiva (no digo todos, pero lo llegué a leer como argumento principal), mientras que yo los considero básicos.
Mientras los austríacos consideran que se debe perseguir siempre el estado de libertad y competencia perfecta, aunque para ello tenga que bajar la producción un 10% de golpe, aunque por el camino se pierdan empleos, los keynesianos consideran que el sistema está lleno de ineficiencias derivadas de desigualdades iniciales, imperfecta información (imperfecta y desigual), poder de mercado (es decir, ya de base no creen en la competencia perfecta derivada de la simple libertad individual), y prefieren disminuir el endeudamiento a largo plazo, aludiendo a que, la mejor forma de pagar tu endeudamiento es tener un trabajo con la que poder hacerlo.
Podriamos tener a Hayek como el polí malo de la película: Si quieres invertir, primero ahorra. Si hay crisis no hay varitas mágicas que solucionen nada. Los atajos pasan factura... Y a Keynes como el poli bueno: Yo te ayudo ahora pero luego tienes que valertelas por ti mismo. Sé que lo has hecho mal pero no te voy a dejar sin cenar. Lo cierto es que necesitamos de los dos. O al menos (y no estoy siendo tendencioso), las dos son formas diferentes de ser o educar, presentes aun hoy día y que van más allá de lo que a economía se refiere.
El estado de competencia perfecta de los austríacos no es el mismo que, por ejemplo la escuela de Chicago (para mi estos ya son simples irracionales y ciegos obtusos). Por decirlo de forma rápida: Para Keynes la presencia de los monopolios implica que hay un poder de mercado en manos de una empresa y que sería mejor regularla (como ya se hace). La escuela de Chicago diría que si hubiera verdadera libertad económica no habría monopolios (para mi esto es una tontería enorme). Para los austríacos (más conscientes de la realidad) la presencia de monopolios puede surgir en libertad económica pero para ellos no es ningún problema, ni implica ningún perjuicio para la sociedad. Para ellos, todo lo que se deriva de la libertad económica estará bien.
Por otro lado, la escuela austríaca tiene, a su vez, muchos seguidores y algunos muy diferentes. No me gusta mucho que se tome a Hayek y Mises como los líderes de la verdad absoluta e incluso hay gente dentro de la escuela que también lo crítica. Los keynesianos por su parte hace tiempo que se desligaron un poco de Keynes, de lo que solo se mantiene su “forma de ver” la economía.
En definitiva, tanto Keynes como Hayek, a menudo exponentes máximos de escuelas enfrentadas siguen hoy de actualidad, lo cual considero que es signo no ya de que ninguna escuela ha conseguido triunfar sobre la otra, sino de que muy posiblemente las dos puedan tener su trocito de razón. La reconciliación es imposible pues su forma de entender la política es diametralmente opuesta. Muchos blogs y académicos se pasan horas criticando al contrario. Solo hay que ver la cantidad de artículos que hay dedicados a difamar contra Krugman y sus ideas. Por eso creo que los que estamos en medio tenemos que ser lo suficientemente sensatos como para pasar por en medio, coger lo mejor de cada casa y salir pitando de allí. Aunque en mi caso, defensor del nuevo keynesianismo, coja más cosas de una que de otra ;).
PD: Creo que ya los he recomendado alguna vez, pero es que ahora vienen perfectos. Los Rap's de Keynes Vs Hayek. Una visión muy satírica y humorística de esta infinita batalla: Aquí la primera parte. Y aquí la segunda. Este último es mucho mejor, más diálogos y con un final tremendamente cierto.
viernes, 19 de agosto de 2011
Keynes Vs Hayek (I)
Hoy es viernes y, como tal, la productividad de la semana alcanza su punto más bajo antes de retomar el descanso semanal y retomar fuerzas. Por ello, en vez de intentar contar con otras palabras lo que tan sencilla y perfectamente está explicado por el profesor Skidelky, os remito a su propio artículo, y lo leéis en español.
Os remito aquí un par de citas del mismo:
Sobre Hayek:
Su gran fortuna fue sobrevivir a Keynes por casi 50 años, y por tanto reclamar una victoria póstuma sobre un rival que lo había embestido intelectualmente cuando estaba vivo.
La eterna batalla.
Mientras que para Hayek la recuperación requiere la liquidación de las inversiones excesivas y un aumento del ahorro de los consumidores, para Keynes consiste en reducir la propensión al ahorro y aumentar el consumo a fin de mantener las expectativas de utilidades de las empresas. Hayek exige más austeridad mientras que Keynes exige más gasto.
Concluye:
Por lo tanto, a pesar de su distinción como filósofo de la libertad, Hayek merecía perder su batalla con Keynes en la década de 1930. Y se merece perder la revancha de hoy también.
martes, 16 de agosto de 2011
Dejen de mimar a los super ricos. Por Warren E. Buffett.
Muchas veces hay que esperar que personas de otro ámbitos hablen para que el tema se tome en serio y no se vea parcial, subjetivo y aprovechado. Si yo digo que quiero una mayor imposición para los ricos, estos pueden decir que soy un interesado que lo que quiere es robarles el percal. ¿Y si lo dice un multimillonario?
Warren E. Buffet escribió ayer un artículo en el New York Times que he querido traducir para el blog. Pido perdón porque la traducción puede no ser perfecta, pero al menos será mejor que la que puedan obtener mediante traductores automáticos.
Dejen de mimar a los super ricos.
Nuestros lideres han pedido que el sacrificio sea compartido. Pero cuando lo han pedido me han dejado de lado. He hablado con amigos míos, muy ricos, y aunque se esperaban cierto dolor, al final no se les ha tocado.
Mientras los pobres y la clase media luchaban por nosotros en Afganistán, y mientras la mayoría de los americanos luchaban para ganarse la vida, los mega ricos continuamos obteniendo extraordinarias ventajas fiscales. Algunos de nosotros somos inversores que ganamos billones por nuestro trabajo diario, y se nos permite clasificar nuestros ingresos como participación del beneficio, teniendo que pagar sólo el 15% (el impuesto por ganancias de capital). Otros poseen futuros bursátiles durante diez minutos y tienen el 60% de sus ganancias tasadas al 15% como si fueran inversores de largo plazo.
Estas y otras bendiciones nos caen del cielo gracias a los legisladores de Washington, que se sienten obligados a protegernos, como si fuéramos búhos, o alguna especie en peligro de extinción. La verdad es que es bueno tener amigos en las altas esferas.
El año pasado, los impuestos que tuve que pagar fueron de 6.938.744 dólares. Puede parecer mucho dinero, pero lo que pagué es solo el 17,4% de mis ingresos.
Si haces dinero con el dinero, como hacen mis amigos super ricos, el porcentaje será incluso más pequeño que el mio. Pero si lo ganas trabajando, el porcentaje seguro que lo excede, y además por bastante.
Para entender porqué, tenemos que examinar las fuentes de los ingresos del gobierno. El año pasado, el 80% de estos ingresos provinieron de los impuestos sobre la renta y de nómina. Los mega ricos pagaron impuestos a una tasa del 15% en la mayoría de sus ganancias, pero prácticamente nada por sus nóminas. La historia es muy diferente para las clases medias, pues pagan un mayor impuesto marginal y medio.
Atrás, en los años 80 y 90, los impuestos para los ricos eran mayores. Mi porcentaje estaba próximo a ser la mitad. Y según algunas teorías económicas debería haber rehusado a seguir invirtiendo por los impuestos tan elevados que grababan mis ganancias y mis dividendos.
Sin embargo, no dejé de invertir, ni lo hicieron los demás. He trabajado con inversores durante 60 años y aun no he visto a ninguno, ni siquiera cuando la tasa era próxima al 40% en los 70, que se echara atrás y no invirtiera por el impuesto sobre el posible beneficio. La gente invierte para hacer dinero, y los impuestos potenciales nunca me han asustado. Y para aquellos que argumentan que impuestos más altos dañarían la creación de empleo, debería decirles que se crearon de forma neta 40 millones de empleos entre 1980 y 2000. Desde entonces no ha habido más que recortes en los impuestos y una menor creación de puestos de trabajo.
Desde 1992, el IRS ha compilado datos de los 400 americanos que reportaban el mayor ingreso. En 1992, esas 400 personas tenían, de forma agregada, unos ingresos de 16.900 millones de dólares y pagan, de media, un 29,2% de esa suma. En 2008, el agregado asicende a 90.900 millones de dólares y la tasa que pagan es del 21,5%.
Los impuestos a los que me refiero aquí incluyen solo sobre los ingresos (de capital). De hecho, 88 de los 400 en 2008 no tenían ningún tipo de salario, solo ganancias de capital.
Sé bien que muchos de los mega ricos son personas bastante decentes. Aman América y aprecian la oportunidad que este país les ha dado. Muchos incluso dan gran parte de sus riquezas de forma altruista. A muchos no les importaría tener que pagar más en impuestos, sobre todo cuando muchos de sus conciudadanos están sufriendo.
Doce miembros del congreso cogerán pronto el trabajo de tener que reformar nuestras finanzas estatales. Han sido instruidos para que reduzcan el déficit (a diez años) como mínimo en 1.5 trillones de dólares. Es vital, sin embargo, que logren algo más. Los americanos están perdiendo la confianza en que el congreso sepa lidiar con sus problemas fiscales. Solo acciones que sean inmediatas, reales y substanciales podrían prevenir la duda sobre América.
Lo primero que tiene que hacer estos doce es echar abajo las promesas que ni siquiera un rico podría hacer. Se tienen que hacer fuertes ajustes y hay que mirar hacia el ingreso. Yo dejaría los impuestos para el 99,7% de la población intactos, y continuaría con la reducción de un 2% en la contratación de empleo. Esto ayudaría a los pobres y a las clases medias. Pero para aquellos que ganan más de un millón de dólares, unos 236.883 en 2009, les aumentaría los impuestos ahora mismo, incluyendo, obviamente, dividendos y ganancias de capital. Y por los que ganan 10 millones o más (8.274 en 2009) otro incremento aun mayor.
Mis amigos y yo hemos sido mimados durante ya mucho tiempo por un congreso amigo de los billonarios. Es tiempo de que nuestro gobierno se tome en serio lo de compartir el sacrificio.
Warren E. Buffett.
jueves, 11 de agosto de 2011
Mercados eficientes en acción
Mercados eficientes en acción
Estrés, productividad y crecimiento
Según UGT, el 71% de los trabajadores teme perder su trabajo y el 75% trabaja con estrés.
¿Son estas las mejores condiciones para potenciar la productividad y el crecimiento?
Lo cierto es que incluso hay gente que dirá que sí. Que el hecho de poder perder tu trabajo en cualquier momento te hace ser más productivo porque al esforzarte intentas que el empresario no te eche a la calle. Dicen, es el mejor incentivo que tienen los trabajadores para trabajar.
Pero en una sociedad teóricamente avanzada en la que vivimos, ya no solo es que por norma establecida los trabajadores no deberían pasar gran parte de su vida sufriendo y estresados, sino que, además, no beneficia a la economía.
Supongo que los extremos dan resultados que podrían servir para ilustrar una u otra forma de responder. Si nos vamos a las fabricas chinas donde cuatrocientos trabajadores mecánicos se dedican de sol a sol a callar y a no rechistar con un sueldo de mierda maximizando la productividad a base de una necesidad imperiosa de comer veremos que sí, el sistema es efectivo. Occidente se está nutriendo en parte de esta productividad conseguida a base de las malas condiciones de oriente.
Por otro lado tenemos empresas como Google, donde se prima y se mima mucho al trabajador. Lo cual no quiere decir que no se el exija, que todo valga o que el riesgo de ser despedido sea cero. Sin embargo, el ambiente de trabajo relajado, con ritmos y trabajos marcados de antemano pero con la libertad de actuación propia de cada trabajador le confiere a este la importancia que necesita para sentirse realizado y con ganas de trabajar, requisitos importantes para el esfuerzo y el crecimiento en la sociedad de hoy.
Digo esto porque una sociedad mecanicista, industrializada, donde la mayoría actúa de mano de obra barata no es igual, y por tanto no tiene los mismos requerimientos a nivel empresarial, que una sociedad donde la comunicación, la información (y por tanto el aprendizaje), la creatividad o la perfección sean los atributos más característicos (si no lo son, lo serán).
En una sociedad donde lo que prima no es la cantidad, sino la calidad (una sociedad avanzada), el estrés y la productividad hacen mala pareja.
miércoles, 10 de agosto de 2011
Banco de datos de Caótica Economía.
Hoy presento un pequeño y nuevo apartado del blog que espero le pueda ser útil a algún lector, esporádico o no, del mismo. Un banco de datos donde iré actualizando semanalmente los índices de diversas fuentes estadísticas.
Lo cierto es que acostumbro mucho a echar vistazos a los índices de coyuntura que va publicando el INE o me paso de vez en cuando por la OCDE a ver que se cuece por allí. Y lo cierto es que, a pesar de que nos dan una gran cantidad y posibilidad de datos, hacemos uso de los típicos con mayor frecuencia. Y me cansaba de estar siempre volviendo al INE o buscando entre los archivos bajados cada vez que quería ver dos o más datos que sabía que ya había visto antes.
Por ello, decidí hacer un archivo Excel juntando todos los indicadores que solía ver, basado sobre todo el los datos de la contabilidad nacional trimestral y los indicadores mensuales. Pero una vez que me puse con el trabajo y ya que agregar índices a un Excel es gratis, decidí juntar algunos más. Más tarde se me ocurrió subirlo a Google spreadsheets y compartirlo con todos vosotros.
Podéis entrar desde aquí, la imagen de arriba, o desde la sidebar de la derecha. Una vez dentro, pulsando en las pestañas, podéis seleccionar índices trimestrales, mensuales o (de forma anecdótica) anuales.
La base de datos no es definitiva, es decir, en cualquier momento puede seguir añadiendo índices, y de hecho pienso hacerlo, por lo que si creéis que debería poner alguno en concreto os agradecería que me dieras el link en donde conseguirlo. Todo lo que aumente el tamaño será bien recibido.
Podéis emplear el link como consulta o podéis bajaros el archivo Excel y emplearlo como bien queráis, mi único trabajo aquí es juntar en un mismo sitio diversos indicadores.
Por otro lado, debo aclarar. Todos los datos están recogidos en tasas de crecimiento interanual, con (en la medida de lo posible) datos desestacionalizados y corregidos de calendario. Es lo que uso siempre.
Nada más, críticas u opiniones en la caja de comentarios. Un saludo.
martes, 9 de agosto de 2011
El valor económico de un pais
Ayer, tras ver este mapa, con el dato de la deuda en porcentaje con el PIB de cada país, me asombraba con el hecho de que Japón tenga un 200%. Es decir, el gobierno de Japón debe una cantidad que duplica el valor de la producción total del país en un año.
Ante este hecho, desde twitter me preguntan:
https://twitter.com/ebaste/status/101008424392867840
Es decir, a la hora de saber cuan bien está un país con respecto a su deuda utilizar el aval de sus medios de producción o el valor que tiene en su conjunto (el pais) en vez del flujo productivo anual.
Mi respuesta es que el pago de la deuda en un país debe provenir siempre de la producción que se haga en dicho país, puesto que lo tiene mucho más difícil para vender su capital. Me explico. Si bien una persona puede utilizar de aval cualquier otra propiedad a la hora de pedir un crédito (y así lo hace con la vivienda), un país no puede utilizar sus propios medios de producción como aval porque no podría pagarlos, deshacerse de ellos.
Por otra parte, la capacidad productiva de un país depende de forma directa de la producción de realiza, por lo que si un país tiene el doble de capacidad lo más seguro es que produzca el doble y que, por tanto, se pueda permitir el lujo de tener el doble de deuda.
Lo cierto es que en otros tiempos, o quizás dentro de poco si se pone de moda, si se utilizaba algo así como “el valor del país” para todo tipo de comparaciones. Para ello se utilizaba el oro que ostentaba cada país, porque era la forma más “liquida” de poder hacer frente al pago de deudas sin tener que echar mano de tus flujos productivos. Tiempos donde el banco central dependía del gobierno y en donde el patrón oro podía tener mayor repercusión.
Y la verdad es que sería curioso el ejercicio de intentar saber cuanto valdría un país. Y creo que si no se usa tanto un valor como ese es porque es imposible de saber o calcular.
El PIB es un valor de referencia para muchos y puesto en duda por otros por, creo, la misma razón, ser un valor técnico. Es un valor numérico que sirve para intentar poder estimar de forma correcta como va el país aunque en el camino se deje muchas otras cosas que, si bien económicamente puedan ser más importantes, son más difíciles de medir. El PIB se utiliza siempre porque es sencillo, maleable y comparable con otros países.
En cambio, ¿Cómo podemos calcular cuanto vale un país?
Existen cálculos del valor del capital del país. El stock de capital, que vendría a ser el aval productivo que ostenta el país. Un edificio es producción durante un año (el que se construye), y stock de capital hasta que se destruye. Pero por lo que he leído, es bastante complejo, y dos estudios diferentes pueden dar resultados bastante dispares. Lo cual le da un valor extra (mayor seguridad).
¿Por qué no la mano de obra?
Un país con mano de obra más preparada, con una productividad mayor, está más capacitada, no solo de producir más, si no de solventar crisis, desastres y catástrofes con muchos menos problemas que otros países.
¿Recursos naturales? ¿Prospecciones futuras? ¿Calidad de sus políticos? ¿Libertad del sistema?
Cuanto más abstractos nos ponemos más difícil e imposible se hace calcular el “valor” del país, porque, supongo, lo que queremos todos es poder resumir todo el valor en una cifra homologable a todos los países que nos permita comparar para poder hacer una lista y saber en qué posición estamos. Pero eso es imposible. Sí, se pueden hacer estimaciones, o estudios empíricos que intentan arrojar luz sobre un hipotético valor, pero no creo que se pueda hacer, al menos de momento, nada a escala internacional que nos sirva para comparar.
Si que hay algo que da que pensar, y es que mientras las personas nos endeudamos (por ejemplo en la compra de un piso) por valor de diez años o más de todo nuestro flujo productivo (tendríamos que estar diez años cobrando 1000 euros y dedicando todo al pago de la vivienda para comprar un piso de 120.000 euros), un país, al llegar a la cifra de dos años (dos años de su flujo productivo, es decir, dos años la producción de su PIB), nos llevamos las manos a la cabeza, como en el caso de Japón.
En definitiva, medir el valor de un país es difícil, y además sirve de poco puesto que no nos sirve para hablar de “liquidez” que es lo que se suele usar para ver la capacidad de pago de un país / empresa. Aunque es un tema con muchos puntos de vista y con bastante miga de la que hablar.
Pero en cierto modo, sí que tiene razón el compañero en decir que a la hora de calcular la “peligrosidad” del endeudamiento no se puede mirar únicamente al ratio deuda/PIB. La razón la vemos todos los días. Mientras Alemania ostenta un ratio del 73,5% y España del 53% (es decir, en proporción el gobierno de España está menos endeudado) el interés nos sale más caro. Somos menos “fiables”. Por tanto, no podemos a la hora de comparar el endeudamiento, mirar a estos ratios como si fueran homologables porque precisamente existen otros detalles como, a lo mejor, el “valor” o “seguridad” del país, que hacen, además del PIB, que un país se pueda endeudar más sin que sea "peligroso".
Project Syndicate
A través de un comentario en twitter llego a un artículo de Stiglitz y a través de este a una página que no conocía, pero cuyo estilo llevaba tiempo ensalzando como webs de gran futuro y valor periodístico. Irónicamente, la web provee a los periódicos actuales, de los cuales se nutre. Hablo de Project Syndicate, la unión de un montón de articulistas reconocidos de todas las esferas políticas, económicas y sociales.
Los periódicos tienen que disolverse. No tienen ya mucho sentido y cada vez lo van a tener menos con la rapidez de la red. Por eso creo que los periódicos tienen que dividirse en dos apartados, uno, objetivo, basado en sistemas rss proveyendo de noticias de forma automática, y otro, más subjetivo, basado en la selección de articulistas que, bajo una misma casa, reúnan su visión al resto de lectores.
En cierto modo cada periódico tiene ya su propio apartado de “opinión” que es, más o menos, lo mismo, pero yo hablo de darle la verdadera importancia a esta parte, como así ha hecho Project Syndicate.
En él tenemos a gente de la talla de Joseph E. Stiglitz (que fue el que me atrajo), Robert Shiller o Kenneth Rogoff. Divididos en economía internacional, estrategia, finanzas, economía del desarrollo, regulaciones políticas, historia económica o intelectuales públicos, los miembros suelen escribir un artículo al mes intentando cubrir todo el espectro de la escala internacional.
Además, se hacen “series” en donde se escriben varios artículos bajo un mismo tema como “la nueva economía global” o “el mundo en palabras”.
Estos artículos después se publican en más de 450 periódicos, entre ellos el ABC, El Pais, El Economista o Publico.
Se permite al usuario registrarse y poner comentarios en los artículos, y aunque toda la web está en ingles, una gran mayoría de comentarios tienen traducción al español (bastante buena).
En definitiva, a todos los que les guste leer artículos o estar al día del pensamiento económico de las grandes mentes de nuestro mundo, aquí tiene una pequeña guía.
Actualización:
Si ya me caian bien, después de haberme agradecido y recomendado via tweet el artículo se han ganado el cielo.
http://twitter.com/#!/ProSyn/status/101361470784290816
lunes, 8 de agosto de 2011
Bajar el déficit para bajar la prima de riesgo
Hay mucha gente, gente seria además, que considera que le mejor vía para salir de la crisis es bajar el déficit. Dicen, con razón, que si bajásemos el déficit, bajaría la prima de riesgo. La prima de riesgo es eso con lo que bombardean la conciencia de los ciudadanos de a pie que no tienen mucha idea realmente de lo que es.
La creencia es pensar que bajando el déficit bajaría la prima de riesgo y (puesto que esta está asociada a la crisis), bajaría la “crisis”, es decir, se acabaría.
Esto no es que sea erróneo, o extrañó, o absurdo. Es una falacia basada en una relación causa-efecto, prima de riesgo-crisis.
Pongámonos en el mejor de los casos para estos grandilocuentes inspiradores del miedo. Conseguimos déficit cero. Qué coño, imaginen que a España le toca la lotería y paga toda su deuda, del 60% del PIB. Imaginen que España ya no pide más deuda, porque ha decidido no hacer nada de gasto público excedente. Por fin, lo conseguimos, la prima de riesgo es mínima. Pero… ¿qué prima de riesgo? Si no creamos deuda, no debemos pagar intereses, y por tanto, no hay, no existe prima de riesgo. Eso sí que es bueno. Ahora sí que sí. Sin prima de riesgo ya podemos crecer.
Y así es como se acaba la crisis.
¿Hace falta explicar lo absurdo de este argumento? ¿Hace falta explicar que no se tiene por ningún lado?
La crisis es de crecimiento, de empleo, de movimiento financiero, de expectativas. Y no me cansaré de repetirlo de las mil maneras posibles que las infinitas metáforas de la imaginación humana me permitan. Aun en el que caso de que, ya no que bajara la prima de riesgo, sino de que no tuviéramos, estaríamos igual de mal. Los motores de la economía estarían igual de parados.
Así que centrar las políticas económicas en bajar o ajustar el gasto público en búsqueda de una mayor solvencia económica… es estéril. ¿De qué nos sirve la solvencia si desde el principio renunciamos a ella? ¿De qué nos sirve ser buenos pagadores si no pedimos prestado?
No. Debemos ser buenos pagadores, y generar buenas expectativas, pero debemos hacerlo generando crecimiento. Generando bienestar social.
Muchos se preguntan: ¿Por qué sigue subiendo la prima de riesgo (lo de hoy es excepcional y manipulado), si hemos seguido las directrices del FMI?
Pues porque las directrices del FMI ha sido un timo en el que ha caído el gobierno. Solo hay que mirar atrás. Crecimiento del -0,1%. Paro al 20%. Población altamente descontenta. Esta sigue siendo y será la causa de la crisis y, por tanto, de la alta prima de riesgo. Argumentar otra cosa es ser falaz (que no mentiroso, simplemente falaz).
sábado, 6 de agosto de 2011
Modelo sobre localización espacial de servicios conflictivos
Así que hice un modelo de localización óptima espacial de servicios conflictivos. Al hablar de óptima estoy obviando la competencia (simplificación total). Pero se puede asociar a la planificación central / sector público.
El artículo / modelo está hecho en Latex, Localización espacial de servicios conflictivos y va asociado con dos archivos de Mathematica (I) y (II), para el que tenga el programa con dos curiosos manipulates (que personalmente me encantan).
Copio la introducción, y el resto, si os interesa lo bajáis.
Localización espacial de servicios conflictivos
1 Introducción
Supongo que ejemplos y modelos como este, basados en la teoría de la localización, los habrá a patadas. Muy posiblemente, de hecho, el caso que voy a exponer será de conocimiento básico entre los estudiosos del tema, pero como mi única pretensión es la de dar a conocer curiosidades económicas, es algo que no se me presenta como problemático.
Lo que vamos a establecer es cual es la localización óptima de un servicio que genere un bienestar cuyo valor dependa del espacio y, además, de forma no lineal. Hablamos de servicios que la gente prefiere cuanto más cerca mejor, sin llegar a estar en la misma posición en la que están los demandantes. Paradas de autobús, el rastro, o las fiestas pueden ser tres ejemplos básicos de a lo que me refiero.
La respuesta puede ser obvia, y lo es, pero el hecho de poder matematizarla correctamente nos puede dar una base de estudio para, más adelante, presentar otras variantes. De este modo, el resultado básico es que, si la población está uniformemente distribuida, y disponemos una ciudad lineal, la localización se dispondrá en el centro, mientras que si el centro de la ciudad está mucho más habitado, se dispondrá del servicio en barrios adyacentes.
Lo que presente es, pues, un modelo sencillo de representación económica que espero se entienda fácilmente.
viernes, 5 de agosto de 2011
Crecer al 2% para generar empleo
Llevamos ya mucho tiempo escuchando frases que, para el que no entienda de economía, puedan parecer “magia”. Se dice que, para que el empleo aumente, las tasas de crecimiento interanual se tienen que establecer en el rango superior del 2%.
¿Es real esta cifra? Diría que sí, pero tenemos un pequeño problema al atribuir la relación causa efecto.
¿De dónde proviene la cifra? 
Podemos decir que es una cierta regularización empírica, de las pocas que surgen en economía (algún día igual hablo de sus escasas “constantes”). Cuando la producción empieza a crecer por encima del 2%, el empleo empieza a crecer de forma consistente, o la tasa de paro baja.
Lo que pasa es que el crecimiento se basa en muchos otros aspectos a parte del crecimiento de la fuerza de trabajo. Dos importantes fuentes son los factores productivos y la productividad, y podemos aderezarlo todo con un poco de inflación si de lo que estamos hablando son tasas brutas.
Se puede estimar que el efecto de estas dos fuentes de crecimiento está en torno al 2%, y además son algo más “regulares” que el empleo. Lo que significa que si hemos crecido un 1%, será, con mucha seguridad, atribuible al aumento de la productividad. Cuando decrece la economía la productividad sigue creciendo, y a mayor velocidad, pero la destrucción de empleo es aun mayor.
Como yo lo veo, cuando el empleo crezca, dicho factor de crecimiento se unirá con los otros dos y, por tanto, la economía crecerá a un ritmo mayor del 2%. Es decir, la causa de que se crezca a más del 2% es el aumento del empleo, y no al revés. El hecho es que cuando se registran aumentos de la producción por encima del 2% se registra aumento de empleo, y eso sucede en ambos casos, pero ¿cuál parece más lógico? ¿Qué el factor de producción genere el crecimiento? ¿o que el crecimiento genere la contratación?
Pero el hecho es que el efecto llamada también está allí (aunque para algunos no exista…). Es decir, que si crecemos a más del 2% esto incita a las empresas a producir porque reciben el estímulo de que la economía va a empezar a remontar. Pero esto es una dinámica y no un efecto.
Así que el problema es el siguiente: Si los empresarios saben, porque se lo repetimos mucho, que hasta que la economía no crezca al 2% el empleo no crece, y por tanto la demanda no crece, y por tanto su producto no se vende, ¿cómo van a contratar? Y si no contratan, ¿Cómo va a crecer la producción?
Otro pez que se muerde la cola. La economía más parece un océano con tanto pez de estos…
miércoles, 3 de agosto de 2011
Algunos (pocos) datos sobre las empresas
Ya sabeis lo que me gusta pasarme por el INE y hacer gráficos y sacar datos de las nuevas estadísticas que va sacando. En este caso tocaba los resultados a 1 de enero de 2011 del directorio central de empresas, que nos habla de la evolución y nos hace la fotografía (con mala calidad, todo hay que decirlo) del espectro empresarial.
Si bien a comienzos de 2010 teníamos 3.296.257 empresas, como podemos ver en el gráfico, 376.945 han dado el cierre definitivo, mientras que 331.264 han abierto sus puertas, de forma que (siendo menor el crecimiento que el cierre), el número total de empresas baja en un 1,38%, siendo el recuento final de 3.250.576.
Por otro lado podemos ver el estado de sitio de las empresas y sus trabajadores. El gráfico (pinchen para verlo por que aquí se ve enano), relaciona la cantidad de empresas que tienen 0, entre 1 y 2, 3 y 5, 6 y 9, 10 y 19, 20 o más trabajadores. La relación, como podemos ver, es decreciente, de forma que el 55% de las empresas no tienen ningún asalariado.
La relación casi sigue una escala logarítmica (de estás mágicas relaciones que tanto me gustan, parecidas a la regla 80-20), de forma que cada salto tiene casi la mitad del anterior. De todas formas, los bloques están cogidos un poco al azar.
El tercer y último gráfico que quiero presentaros son los porcentajes de cada tipo de empresa que conforma el entramado económico de nuestro sistema privado.
Donde más del 50% se va a la categoría de "resto de servicios", el comercio se alza con el segundo puesto y la construcción, cada vez más en declive en tercero.
Ahora bien, tened en cuenta que no estamos hablando ni de producción, ni de fuerza de trabajo.
Estamos hablando de número de empresas. Es muy plausible que el sector de la industria se concentre en pocas empresas con muchos trabajadores mientras que el sector servicios sean un enorme montón de empresas pequeñas repartidas por toda la ciudad con muy pocos asalariados.
martes, 2 de agosto de 2011
Aglomeración explosiva y complejidad en los TT
En economía (o quizá debería decir mejor, en matemáticas), existe el fenómeno conocido como aglomeración explosiva.
Tiene que ver con la dinámica, en tanto en cuanto esta se polarice, aglomerando algo de forma cada vez más potente.
En este caso quiero hablar de algo que vengo viendo en twitter. La evolución de ciertos trending topics.
Los trending topics son las palabras que están siendo más mencionadas en el momento en twitter. Suelen ser el reflejo de algún evento importante, alguna consigna o algún hashtag que se haya hecho popular.
Lo que es relevante es que la evolución de estos trending topics siguen la típica vida de cualquier producto en el mercado. Una fase de expansión, que le sigue al boca a boca si el tema es interesante, una fase de vida normalizada y el fallecimiento o evolución en otro trending topic.
¿Qué pasa cuando un tema insulso, absurdo o sin gusto llega a ser TT?
Esta es la parte graciosa. Por que uno puede tener claro que cuando un tema es lo suficientemente interesante el TT va a continuar siendo importante. Pero ¿y si no lo es?
Pues depende del grado del mismo TT.
Recientemente, por ejemplo Sálvame Deluxe se convirtió en TT. No sé como llegó a serlo, pero llegó. La gente no se lo creía, no lo entendía, y a muchos incluso les disgustaba que tal programa se convirtiera en TT y estuviera en el top de twitter España. ¿Qué ocurrió? Cientos de personas, criticaron el hecho de que fuera TT, o simplemente remarcando su asombro, y al hacerlo, estaban de hecho reforzando que la palabra Sálvame Deluxe siguiera siendo TT.
Así que si algo llega a ser tan poco querido como TT, lo más normal es que, al contrario de lo que sucede en la vida del producto normal, se mantenga e incluso se revitalice como TT.
Pasa lo mismo con Rajoypresidente. Ahora mismo es una amalgama de personas ironizando y haciendo chistes con dicho hashtag. Sin embargo comenzó, y en el futuro podrá ser vendido, como una reivindicación del Partido Popular.
En estos temas es donde podemos ver la complejidad imperante en algunos sistemas. Pequeños cambios iniciales pueden concluir en estados completamente diferentes. Si Salvame Deluxe no hubiera estado en el top (sino un puesto por debajo), seguramente la ola de “indignación y asombro” no lo habría elevado todavía más. No habría comenzando un proceso de aglomeración explosiva. Y probablemente el mundo fuera un poco más sensato.
El dinero y sus nombres
Una vez introducido, me gustaría destacar, por la relación obvia que pueda tener con este blog, los artículos de "Los nombres del dinero". Pongo aquí el principio, y si os interesa continuais en su web:
Pasta, plata, guita, marmaja, parné, cuartos, peculio, pelas… Existen diversos nombres para llamar al poderoso caballero.
Si nos damos un garbeo por nuestras lenguas hermanas, descubrimos que las maneras de referirse al dinero son también muy variadas en lo que a orígenes etimológicos se refiere. Algunos de estos orígenes nos revelan lo que cada cultura consideraba como el objeto de codicia supremo, lo suficientemente valioso para poder ser usado como medida del valor de las cosas y como reserva de riqueza.
Empezando por el inglés, la palabra money deriva del latín moneta, uno de los sobrenombres dados a la diosa Juno, ya que era en uno de sus templos donde se acuñaba el dinero romano. Como ya os habréis olido, la palabra moneda también deriva de moneta y es prima hermana de money.
viernes, 29 de julio de 2011
Distribución geográfica del paro (II 2011)
Hoy han salido los datos de la EPA, y como venimos haciendo en el blog, desglosamos los datos por comunidades autónomas.
Lo hacemos porque las políticas que han tomarse, y la realidad que haya que criticar, hay que hacerla a sabiendas de las claras diferencias que existen dentro del propio territorio español. El 20,89% de paro no es homologable a todas las regiones de España, y la polarización dista mucho de ser las diferencias obvias que podrían surgir frente a una media conjunta. Esta vez he realizado también el mapa por provincias, para que esté un más detallado (no esperen un nivel aun más bajo para el próximo trimestre ). Y despues las tablas con los datos numericos y la evolución de cada Comunidad autónoma.
Como viene siendo costumbre, datos de paro por debajo del 15% están señalizados en verde. Entre el 15% y el 20% en amarillo. Y por encima del 20% en rojo.
Si bien el paro a nivel nacional ha bajado 4 décimas (del 21,29% al 20,89%), ni siquiera la evolución ha sido homogenea. Ciudades como Ceuta han aumentado el paro en un 2,3%, las Canarias en un 1,24% y La Rioja en un 1,05%. Lo de Las Canarias es reseñable sobre todo teniendo en cuenta que ha aumentado mucho la ocupación (en verano Canarias es destino turístico clave), por lo que ha tenido que aumentar mucho el numero de solicitantes de empleo. Supongo que en verano se han apuntado muchos más de los que ha podido absorber el sistema turístico.
