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viernes, 9 de septiembre de 2011

¿Es posible llevar a cabo una política diferente?

Tras ver el nuevo impulso que Obama quiere darle a la economía con su política de estimulo uno se pregunta, ¿por qué no podemos aquí elegir una política diferente?


Una vez dentro de Europa, hemos entrado en una zona de indefinición tremenda donde no tenemos sistemas fiscales iguales (con el movimiento de capitales que eso conlleva), no tenemos sistemas políticos iguales, con claras diferencias en variables fundamentales como la renta media, básica o incluso la deuda sobre el PIB. Y aun así, se nos obliga a tomar una política económica que sea exactamente como quieren las instancias europeas, amenazando incluso con multas a aquellos que excedan el déficit que ellos creen que es el correcto.


¿Cuál es nuestro rango de libertad a la hora de actuar si vamos a ser influenciados por las diferencias ya existentes sin poder hacer nada diferente, y sin política monetaria ni fiscal?


Se preguntaban hoy en LaInformación si el PP podría aplicar un plan de estímulo como el americano y respondían incluso que era posible, cuando a todas luces, no solo ellos mimos no quieren, si no que nadie nos lo permitiría.


Europa es demasiado sensible, irascible, inflamable, con cualquier movimiento que se salga de lo común. Y a la vez no queremos en Europa nada a lo que llamar realmente “política común”.

martes, 6 de septiembre de 2011

¡Recesión a la vista!

Ya son muchas las instituciones que nos van avisando de que una nueva recesión puede estar próxima. Poco a poco los datos iban desentrañando un problema de fondo que, si bien no es tan tremendo como el que fuera hace unos años, tiene sus propios condicionantes.


La crisis del 2007 fue originada por problemas financieros, derivando en una crisis de manual que afectaría a la demanda, es ahora esta, en plena recuperación, la que origina los problemas. ¿Seguro? Que la crisis financiera no está realmente resuelta está claro, y tenemos por el camino otro problema más que es la crisis de la deuda. Se nos está juntando todo y en vez de ir deshilando el problema, se está enredando todo cada vez más.


¿Nueva crisis?


Estoy seguro de que cuando la gente escucha en las noticias que se avecina una nueva crisis, no lo llegan a entender. Y es normal. En el caso español nunca hemos salido del todo de la crisis, por lo que no es posible que sea una nueva, tal vez solo una mutación, o una continuación del problema, más allá de lo previsto.


Lo cierto es que lo de "nuevo" viene porque el resto de países que ya estaban registrando la recuperación económica han visto mermado su crecimiento. EEUU o Alemania son los dos casos más sonados por su importancia internacional.


Hay cuatro datos básicos para entender el problema. Los datos de crecimiento, que bajan con respecto al trimestre anterior. Los datos de empleo, que está estancado, y los dos datos del Markit, que son evoluciones que nos pueden representar un poco la tendencia futura de la economía.


¿Cual es ahora el problema?


Es simple, y lo he dicho muchas veces. Los consumidores no consumen por que la renta de los trabajadores disminuye y estos no aumentan, y además siguen teniendo una deuda privada enorme que quitarse de en medio. Los inversores no invierten, y es ahora el informe Markit, y no yo, quien nos dice por donde van los tiros. Son encuestas respondidas por las empresas, que dicen que el verdadero problema es que no hay demanda suficiente, ni previsión de la misma, como para justificar inversiones que aumenten la capacidad productiva, y vemos además como gran parte de la producción se queda en stock, no se vende, de hecho si eliminamos el efecto stock, hay estudios que indican que incluso Alemania estaría en problemas de recesión ( y no solo estancamiento).


La exportaciones también se recrudecen, porque dependen del resto de países. Alemania e incluso China (dentro de lo que de por si es), han visto reducida su fuerza exportadora. Todo esto aderezado por una disminución de la actividad pública, enfrascada en la batalla contra el déficit.


Lo que está claro es que si hay algo que determine la confianza de los inversores y consumidores y mejore las finanzas públicas, es el crecimiento económico, y no al revés, como parece indicar la búsqueda del santo grial de una confianza basada en recortes para un crecimiento sin base económica que, finalmente, no ha llegado.


Pocas políticas nos quedan, y políticos buenos menos aun. Los recortes sociales y de empleo de las políticas que ya se están empezando a imponer en algunas CCAA nos avisan de la senda que se va a seguir, y algunos seguimos pensando que lo único que podemos hacer es esperar mientras poco a poco los datos nos dan la razón de que otro camino más sensato, no solo es posible, sino que es más recomendable. Por suerte, voces cada vez más influyentes (esta vez la directora del FMI parece ir haciendo guiños) se suman a nuestra opinión.

viernes, 2 de septiembre de 2011

El paro aumenta en 51.185 personas en agosto

De los pocos datos mensuales que acaparan la atención de todos, el dato de paro es el rey. España adolece, sobre todo, de la tasa de paro más alta en toda la Unión Europea, y su evolución es tan importante para el desarrollo económico tanto por motivos de crecimiento como de bienestar social.


Ayer nos enterábamos de que la tasa de paro, desestacionalizada, en julio había alcanzado la increíble cifra de 21,2%. El aumento continuado que estamos sufriendo se contextualiza con descensos tímidos en estos meses de verano que han sido menores que los acontecidos el año pasado. ¿Y qué tal ha ido agosto?


Por jugar, había estimado un aumento del paro en 88.000 personas. Ya ayer todos los indicios me quitaban la razón y rebajan el dato a unas 50.000 personas. Finalmente, el dato oficial es de un aumento de 51.185 personas, alcanzando la cifra total de 4.130.927, denotando un incremento del paro de 1,25% en términos intertrimestrales y del 4% en términos interanuales. El incremento ha estado por debajo del que fue el año pasado, de 61.083 personas.


Pero el dato del paro solo siempre se queda un poco descolgado. Así que atendemos a la cifra de afiliados medios a la seguridad social. Si el paro nos dice el total de gente que busca empleo, el numero de afiliados nos puede dar un indicio del número de trabajadores.


En este caso la cifra es mucho peor, porque baja un total de 136.835 personas, con lo que el número total es de 17.500.517, que implica un descenso de -0,77% en términos intertrimestrales y de -1,22% en términos anuales. En este caso el dato sí es peor que el del año pasado, en el que bajó en 131.859 personas.


Sabemos que agosto es un mes malo para el empleo (y los que vienen también, así que esta coletilla pierde fuerza). Si bien creo que debemos fijarnos cada vez más en las cifras de empleo y menos en las de paro.


Imaginen el siguiente caso. Solo queda un trabajador en el país. Tenemos 20 millones de parados. Al final, ese pobre hombre va al paro. El paro aumenta un 1 persona. El paro aumenta en 0,000005%. Los trabajadores han caído en un 100%.


¿Cuál es el dato que mejor refleja lo que está pasando?


En definitiva, el dato de paro es mejor de lo esperado, el dato de afiliados peor. Pero el problema de empleo sigue estando ahí. La creación de empleo sigue eludiendo las perspectivas de crecimiento y el estancamiento/recaída se acerca a pasos agigantados.


A continuación reproduzco los gráficos para el que quiera echarles un ojo, pinchen para verlos mejor..



Paro total (izquierda), tasas de incremento (derecha)

Afiliados medios a la SS (izquierda), tasas de crecimiento (derecha)

 

domingo, 28 de agosto de 2011

¿Cuándo acabará la crisis?

El título es algo oportunista porque no pienso dar ningún apunte o fecha sobre cuando, realmente, acabará la crisis. Es más una reflexión sobre cual es el determinante que nos podrá decir, oficialmente, que ha acabado la crisis.


El tema no es moco de pavo, sobre todo cuando los políticos tienden a decir medias verdades y la población a creerse la otra mitad. Vemos como mes tras mes el gobierno se dedica a dar la buena cara antes de los datos del paro mientras reclaman una mejoría que en realidad no es tal, así como los datos de crecimiento que, vistos de cerca, dan más pena que gloría.


La idea se me ocurrió paseando por un centro comercial. Poco después de comenzar la crisis, una papelería a la que solía entrar cerró. El resto de locales están abiertos (bueno, recientemente ha cerrado otro), pero este se ha pegado ya unos dos años totalmente cerrado a cal y canto. Nadie quiere alquilar el local porque no tendría mucho futuro. Así que, a modo de coña con los amigos, dedujimos que la crisis acabaría cuando el local abriese por fin.


Se que la simplificación de un problema macroeconómico a la realidad microeconómica de un local se tuerce absurda, pero será divertido ver cuando abre.


Pero la pregunta que quiero plantear es seria.


Mis antiguos profesores ya me avisaron de que al ser economista tendrías que preparar cortas respuestas para los familiares que, intentando fastidiarte, te preguntarían sobre la crisis. Y yo siempre me salía por la tangente. ¿Qué crisis?


Tenemos la crisis del crecimiento. La del empleo. La de la deuda... Sí, todas se unen y entrelazan  pero siguen tempos algo diferentes.


No en vano, la economía ya está creciendo, tanto en términos intertrimestrales como interanuales, pero creo que no me equivocaré si digo que a la crisis como tal le queda todavía mucho por desaparecer.


El empleo aumentará cuando la producción aumente por encima del 2% (teóricamente por el crecimiento de la productividad que de media en nuestro caso es de 1,9% más o menos). Así que a la crisis del empleo aun le falta algo. ¿Y la demanda interna?


Nos falta mucho para ser un país como Japón, pero para ser un país estancado y en donde la demanda interna se vaya al traste y el poco crecimiento se fundamente en las exportaciones no nos queda mucho.


Por otro lado, Krugman sacó el otro día un gráfico en su blog el gráfico entre el ratio de la economía real y la potencial.


Si el ratio es 1, significa que la producción que se ha realizado es igual a la máxima producción que se podría hacer sin desequilibrar la economía (sin inflación, por ejemplo, o con muy poca).  Si es mayor que uno significa que estamos en fase expansiva, y si estamos por debajo en fase recesiva, produciendo menos de lo que podríamos.


Aquí está el gráfico en el caso español, desde 1979 hasta 2011 (este último es una previsión):




[caption id="attachment_1295" align="aligncenter" width="600" caption="Ratio entre producción real y potencial."][/caption]

La verdad es que no sé como hacen el cálculo de la producción potencial, pero viviendo de la OCDE pues me la voy a tomar como algo serio y con sentido económico.


Como vemos, antes de la crisis estábamos cerca del 1 (casi parece un milagro por que la economía española da más bandazos que otra cosa). La caída tan brutal es la crisis actual. Podemos ver como esta crisis es más profunda que la de principio de los 90, y esperemos que la recuperación sea igual de increíble.


El caso es que, ya por añadir, otra forma de establecer el fin de la crisis será cuando la economía vuelva a estar nivelada con su nivel potencial. Es decir, cuando utilicemos todos nuestros recursos (lo cual implica bajar el empleo a marchas forzadas).


Y aun así, los estragos de la crisis no se habrán recuperado del todo. Desempleados de largo plazo, problemas estructurales sin resolver… Vamos, que no sabemos cuando saldremos de la crisis, y aun cuando lo hagamos por uno u otro indicativo siempre podremos dudar de ello, hasta llegar a una tautología absurda: Dejaremos de estar en fase recesiva cuando estemos en fase expansiva. Y me quedo tan pancho.

martes, 23 de agosto de 2011

Cae la confianza de los inversores.

Tras los últimos datos recogidos por medio mundo que apuntalas a un importante retroceso de la actividad económica, los índices de confianza no se han hecho esperar. En este caso, el índice Zew, que mide el nivel de confianza de los inversores alemanes, ha caído desde un -15,1 a un -37,6. No solo es un bajón de la confianza, sino además más ha sido profunda de lo que se esperaba.


¿Qué van a hacer estos inversores? ¿Harán mover el dinero para que no esté quieto invirtiendo en actividades productivas? No lo creo. ¿Podemos asistir a otra dinámica de decrecimiento auto inducida? Esperemos que no. Pero todo parece que la salida de la crisis va a seguir siendo lenta y larga.

jueves, 11 de agosto de 2011

Estrés, productividad y crecimiento

Según UGT, el 71% de los trabajadores teme perder su trabajo y el 75% trabaja con estrés.


¿Son estas las mejores condiciones para potenciar la productividad y el crecimiento?


Lo cierto es que incluso hay gente que dirá que sí. Que el hecho de poder perder tu trabajo en cualquier momento te hace ser más productivo porque al esforzarte intentas que el empresario no te eche a la calle. Dicen, es el mejor incentivo que tienen los trabajadores para trabajar.


Pero en una sociedad teóricamente avanzada en la que vivimos, ya no solo es que por norma establecida los trabajadores no deberían pasar gran parte de su vida sufriendo y estresados, sino que, además, no beneficia a la economía.

Supongo que los extremos dan resultados que podrían servir para ilustrar una u otra forma de responder. Si nos vamos a las fabricas chinas donde cuatrocientos trabajadores mecánicos se dedican de sol a sol a callar y a no rechistar con un sueldo de mierda maximizando la productividad a base de una necesidad imperiosa de comer veremos que sí, el sistema es efectivo. Occidente se está nutriendo en parte de esta productividad conseguida a base de las malas condiciones de oriente.


Por otro lado tenemos empresas como Google, donde se prima y se mima mucho al trabajador. Lo cual no quiere decir que no se el exija, que todo valga o que el riesgo de ser despedido sea cero. Sin embargo, el ambiente de trabajo relajado, con ritmos y trabajos marcados de antemano pero con la libertad de actuación propia de cada trabajador le confiere a este la importancia que necesita para sentirse realizado y con ganas de trabajar, requisitos importantes para el esfuerzo y el crecimiento en la sociedad de hoy.


Digo esto porque una sociedad mecanicista, industrializada, donde la mayoría actúa de mano de obra barata no es igual, y por tanto no tiene los mismos requerimientos a nivel empresarial, que una sociedad donde la comunicación, la información (y por tanto el aprendizaje), la creatividad o la perfección sean los atributos más característicos (si no lo son, lo serán).


En una sociedad donde lo que prima no es la cantidad, sino la calidad (una sociedad avanzada), el estrés y la productividad hacen mala pareja.

domingo, 7 de agosto de 2011

Las economías se resienten... vaya novedad.

No entiendo muy buen porqué la gente esta semana se asombra de que las economías occidentales no levanten el vuelo. Con el lio que ha habido en EEUU parecen que han aflorado esos sentimientos de vuelta a una recesión de la que parecíamos estar recuperándonos. Está claro que la cosa está estancada y parece que va a seguir estándolo.


No es solo que lo diga Krugman (aunque quizás el que el lo diga hace que muchos no quieran creerlo, aunque hasta ahora los datos le vayan dando la razón), sino es coyuntura básica, de esa que dan en las universidad casi al acabar la carrera.

Para el crecimiento hay cuatro únicos motores. Solo cuatro. El consumo, la inversión, la exportación neta y el gasto público. No le busquen tres pies al gato, si alguna de estas cuatro cosas no despega por encima de lo que caen el resto, la economía no crece.


Las familias no consumen más. No lo hacen porque siguen igual de endeudadas (porque la deuda de España es, sobre todo privada, no pública, como parece que se empeñan en vender). No consumen más porque el empleo cae y, por tanto, la renta disponible cae.


Los inversores no invierten. Bueno error. Sí invierten, pero no lo hacen en bienes productivos. Esta es una de las claves que llevan a muchos a no creerse el keynesianismo. Todo lo que se ahorra se invierte, es una máxima contable, pero hay inversiones e inversiones. Inversiones productivas no se hacen porque ningún empresario se cree que vaya a aumentar la demanda, y por tanto no va a poder colocar su producto. ¿De que sirve invertir en producción si luego nadie te la va a comprar? Las inversiones que se hacen ahora mismo no sé si catalogarlas de especulativas o de defensivas. Me refiero al aumento de precio del oro, las materias primas, etc. Los que invierten lo hacen en bienes “seguros” y en deuda, pero no en servicios que den empleo o generen crecimiento.


De momento solo crecemos mediante las exportaciones netas, pero, reconozcámoslo, de momento esto es así porque estamos mal de huevos y no importamos con tanta fuerza como antes. No tenemos la fuerza exportadora que tienen otros países y no hacemos mucho por buscarla.


Y mientras Europa y el mundo entero sigue empeñada en bajar el gasto público. En reventar el último de los motores para que no aumente… el déficit. Un déficit que no es nada si no atendemos a la deuda. Deuda que si miramos es absurdo que esté liderando las causas de unos altos intereses.


Hay mucha prima de riesgo por razones especulativas y de crecimiento. Y no vamos a crecer en poco tiempo, pues las razones que fundamentan el estancamiento de los cuatro motores van a seguir estando ahí.

jueves, 21 de julio de 2011

Acuerdo europeo sobre Grecia (y van...)

Una de las cosas que le resta naturalidad a Europa como una unidad económica (propósito que, teóricamente, se quiere buscar a medio – largo plazo), es que los acuerdos se sigan haciendo entre presidentes, como si fuera algo muy excepcional. En vez de darle un carácter resolutorio, se remarca el hecho de que se “necesita” la resolución. Un matiz pequeño pero que puede ser muy importante.



Parece ser que, por lo menos, ya hay acuerdo en cuanto al nuevo rescate de Grecia, mejorando además, el pago del primer rescate. Antes de que quiebre, mejor sentarse en la silla y pactar de nuevo la financiación, aunque esto puede seguir sentando precedente de vista a los mercados. Veremos mañana como acaba la semana.


Además de que los bancos puedan participar, hay algo que puede ser positivo, y es eliminar la palabra “rescate” financiero y permitir ayudas más pequeñas si son necesarias. De esta forma, los gobiernos podrán pedir prestamos directos del fondo sin que la aprobación del rescate vuelva a los mercados otra vez locos. La verdad, cuanto menos bombo se le de al asunto, y con más naturalidad se haga, mejor.


Las crisis de pánico surgen por el miedo a lo desconocido. Y no se trata de mantener los problemas en la sombra, pero si de saber presentarlos ante la sociedad. Algo que no se ha hecho desde el principio. Y los documentales no sirven.

lunes, 18 de julio de 2011

Lunes de evaluación

Es difícil saber cual ha sido el efecto de los test de stress en el mercado. Básicamente porque no podemos compararnos con la situación que hubiera devenido si los test hubieran arrojado datos distintos (por la peculiar situación de España en los mercado, la comparación con otros países puede ser algo estéril).



El resultado puede ser ambivalente. Por un lado, el hecho de que hallamos sometido a los test a todo nuestro sistema financiero es un ejemplo de transparencia que, habiendo arrojado unos buenos resultados, debería apoyar a nuestro país hacia la salida de esta crisis de los mercados. Por otro lado, el hecho de que los titulares de media Europa recalcaran que 5 de los 8 bancos que suspendían eran españoles ha podido aun lastrar más la bolsa española.


Si bien informan de que la caída de la bolsa en España ha sido más baja que la del resto de los países, es una buena noticia que tenemos que coger con pinzas. Por que el problema de los tipos de interés de la deuda sigue dándonos la murga en este lunes de introducción a una semana que esperemos que pase pronto.


Lo cierto es que esta crisis va a ser muy fructífera para poder hacer posteriormente estudios macroeconómicos y cíclicos. Sobre todo porque la crisis está rompiendo con algunas de las tesis más difundidas durante la década anterior y que van a tener que ser revisitadas en su versión más básica, para que en las universidades de economía se den las cosas tal como son, fuera de las amadas perfecciones de la escuela de Chicago.


Veremos como sigue la semana.

lunes, 4 de julio de 2011

El paro baja en junio en 67.858 personas (2011)

El paro baja en junio en 67.858 personas, mientras que el año pasado en el mismo mes se registró un descenso de 83.834 desempleados.


El dato es bastante malo, teniendo en cuenta que, a pesar de haberse reducido el paro, siendo este un mes en el que por la propia estación baja el paro por inercia, lo que hay que ver es la intensidad con la que lo hace, y habiendo sido la reducción menor que el año pasado, muy positivo el dato no es que sea.



En estos momentos tendríamos que estar ya en un efecto dominó reduciendo el paro de manera abultada pero seguimos estancados. Y no hay perspectivas de mejoras. Lo dije cuando hice el análisis económico del primer trimestre y lo digo ahora: Llevamos un año sin ninguna medida que impulse la actividad económica. ¿Cómo pretendemos que mejore la economía?


Basándonos en el sector exterior queda muy bonito decir que crecemos, pero no lo hacemos a la intensidad que ya deberíamos estar teniendo.


En datos desestacionalizados, que si bien yo los cojo siempre con pinzas sirven para matizar la información, el dato es aun más negativo, con un aumento del paro en 31.26 personas.  Lo dicho, o se hace algo o esto va a ser una debacle.

martes, 31 de mayo de 2011

La crisis del pepino

El poder económico recae cada vez más en el poseedor de los mecanismos y la credibilidad mediante la que imponer una información sobre otra.


Lo que estamos viviendo con la crisis de los pepinos es algo así. Una circunstancia que, si bien no podemos hablar de una forma definitiva puesto que aun no se ha establecido el verdadero origen, ha revolucionado la industria dela exportación agrícola de nuestro país. Justo lo que necesitábamos en plena crisis, en donde nuestro único crecimiento viene de la exportación.


Y es que el miedo (racional) es así. Una vez propagada la información la demanda no baja, no se reduce en un porcentaje, simplemente se bloquea.


Y 200 millones de euros semanales menos de ingresos.


Creo sinceramente que la indignación del mercado español debe ser máxima, sobre todo cuando los Alemanes han hecho jugarretas parecidas otras veces (con el mercado financiero, no agrícola).


Y cuando se reactive el mercado, ¿Pensáis que el precio va a ser el mismo? Porque me da a mi que la demanda va a seguir baja y con ella el precio.

sábado, 5 de marzo de 2011

El problema de bajar salarios



Mucho se está oyendo hoy en día sobre bajar los salarios. Eso bajaría el coste de producir, y bajaría el precio de los bienes, haciéndolos más fácil de exportar y bajando el impacto en los salarios reales.

Pero yo no lo veo tan positivo. No solo por el hecho de bajar los salarios, que es ya de por si un impacto social bastante fuerte, sino por los efectos en los que se puede incurrir.

En primer lugar, no creo que bajar salarios se una forma de inducir la devaluación de la moneda. No es lo mismo. En una devaluación, una moneda pasa a de tener un valor a tener otro menor. Todos por igual, excepto los inversores de bienes, son afectados por la devaluación, y el efecto es inmediato en las exportaciones por que pueden conseguir más de nuestros billetes con los suyos.

El problema con el que nos encontramos es el mismo. Una bajada de salarios no es más que un perjuicio a los que menos culpa tienen.

Hay una cosa de la que económicamente debemos ser conscientes. No producimos lo que nos creemos que producimos. Nuestro consumo está, y ha estado, muy por encima de nuestro producto, y nos hemos endeudado mucho (y seguimos haciéndolo).

Todos debemos ser conscientes de que no podemos aumentar nominalmente unos salarios que no se sostienen bajo los estándares de nuestra propia producción.

EL problema de bajar salarios a alguien que tiene una deuda es que le va a costar más pagarla, y es posible que se endeude más, ¿y no era al final y al cabo, eso lo que queríamos arreglar?

No, no se pueden comparar las dos medidas por que aunque el efecto sea el mismo, impulsar la sector exterior, el medio no es, para nada igual.

Y cuando decimos de bajar salarios, bueno, ¿no querremos decir rentas? Lo que queremos es bajar el valor del producto, para que sea más fácilmente exportable. Es decir, hay que bajar las rentas esperadas a producir por la venta de ese producto. Y esas rentas no solo se basan en los salarios. Tenemos beneficio y rentas del capital.

El beneficio es cero en una gran cantidad de modelos teóricos, (libre entrada en el sector, algo que nunca me gustó). Y las rentas del capital no las movemos nosotros (de hecho, hoy sube el euribor, lo cual ya va en nuestro detrimento). Pero debemos tener en cuanto las dos variables porque ambas determinan, en buena manera, el precio de venta.

La idea es buena, bajar los salarios, pero no lo veo. No lo veo posible políticamente. No lo veo saludable socialmente. Y no lo veo tan viable económicamente como nos lo quieren vender otros.

lunes, 28 de febrero de 2011

Análisis económico del cuarto trimestre de 2010



Ya ha pasado bastante tiempo desde que salieron los datos económicos del cuarto y último trimestre de 2010. Y aun más desde que realmente sucedieran (¿ya estamos en marzo?, no, pero casi).

Aquí traigo el análisis trimestral, un pequeño vistazo a los datos más importantes. Como siempre, los datos provienen del INE, y utilizo los estacionalizados, es decir, donde el efecto temporal y estacional se ha eliminado.

PIB a precios de mercado




En primer lugar hay que destacar que una vez reanalizados los datos del 3º trimestre se ve que en realidad decrecimos un poquito. EN cambio, el último trimestre del año dio un pequeño empujoncito hacia la salida de la crisis, con crecimientos tanto a nivel intertrimestral (0,2%), como interanual (0,6%). Aunque debo decir que los datos puedan parecer buenos a simple vista, yo me he mostrado altamente decepcionado. Ahora veremos por qué.

Demanda interna y externa




Como vemos, a pesar de que el PIB se muestra ya en términos de crecimiento positivo, todo recae en manos del sector exterior. Crecemos más por que exportamos más. Pero la demanda nacional, es decir, lo que demanda la gente de España, es cada vez menos, y no mejora.

La situación laboral no deja mucha alternativa. Da igual cuanto puedan mejorar las perspectivas, el empleo no hace sino seguir bajando, y los salarios han hecho lo mismo, por lo que, ¿Cómo va a mejorar la demanda neta española, si cada vez hay menos renta?



Nos estamos haciendo cada vez más competitivos, (no nos queda otra), y nuestra escasa renta también limita bastante nuestras importaciones por lo que netamente estamos cada vez mejorando nuestras importaciones, y por primera vez, el saldo parece ser positivo.

Así que hay visión de futuro, por esta vía. Pero claro, el efecto es sobre todo porque nuestras importaciones se están estancando, y no precisamente porque compensemos la demanda de bienes extranjera por bienes nacionales, sino por que, directamente, no demandamos. Ese es el lado malo.

Y si no impulsamos la demanda nacional, la recuperación será cada vez más lenta, por que el sector exterior, que nos tiene que ayudar, no va a ser nuestra panacea, básicamente porque no tenemos un sector exportador potente. Debemos incidir más en el, ahora que parece que tenemos oportunidades.

 

 

Consumo = Estancamiento




Lo mismo de antes. El consumo de los hogares sigue aumentando, pero las administraciones públicas siguen afectando negativamente al consumo. Digan lo que digan, eso es algo que me parece lamentable. No puede ser que en plena crisis el estado, cuyo papel debe ser de estabilizar económico, haya llegado a un punto en el que, aun siguiéndose endeudando, no genere fuerzas que impulsen la demanda nacional hacía arriba. No digo que estuviéramos en una situación  mucho más diferente de la que ya estamos, pero si el estado hubiera planteado una estrategia completamente diferente, estaríamos mejor seguro.

Es desalentador echar todas nuestras esperanzas al sector privado cuando este está más endeudado que nadie. Y no se crean políticas que apoyen la mejora de esta deuda.

Inversión




La inversión, tras el gran despunte que pegó hasta el segundo trimestre de 2010, ha vuelto a tasas de crecimiento en torno al 1%. Junto a la construcción, que sigue estancada en su decrecimiento en torno al -10% (¿sorpesa?), hace que la inversión neta siga estando en tasas de crecimiento negativas.

Las buenas perspectivas que se veían hace medio año, cuando toda Europa estaba saliendo de la crisis y nosotros pensábamos que seguiríamos con algo de retraso se ha visto enmarañada con un empleo que sigue dando bajas perspectivas de recuperación en la demanda y sin un final claro de la crisis.

Nos deparan, y así parece que va a ser, unos cuantos años de crecimiento, sostenido, pero pequeño.

Producción por sectores




El sector energético cada vez va mejor, así como la industria y los servicios, lo que puede indicar una mejora de la actividad económica. Unida a unas inversiones crecientes en bienes de equipo, sí, indican un reabastecimiento del sector productivo. La confianza en la salida de la crisis y en el sector exterior en última instancia parecen ser los dos polos que incitan a ver la luz al final del túnel.

De nuevo, la construcción es la que permanece bocabajo, y así seguirá si no sabemos darle un final redondo al sector.

Entonces… ¿Cómo está el país?


Estamos en un lugar incierto. EL empleo sigue bajando, y por tanto la demanda nacional no mejora. El sector público, con unos problemas que han llevado al país a ser de los menos “seguros” a la vista internacional, intenta mejorar los datos del déficit dejando de lado el apoyo a la demanda.

Por otro lado, las perspectivas de paulatina mejora hacen que la inversión y la actividad económica vayan, muy poco a poco, mejorando sus datos.

Además, el sector exterior parece ser cada vez más benevolentes con nosotros, y cada vez exportamos más.

Las dos fuerzas parecen fuertes, pero hay que creer que, habiendo pisado ya el fondo de la crisis, la demanda nacional no baje más. Se estancará, y puede que tengamos problemas de estanflación, sobre todo teniendo en cuenta los problemas que nos van a venir del petróleo y las materias primas.  Nuestra dependencia energética no nos ayuda nada a ser competitivos a nivel internacional, y seguramente en un futuro el sector exterior no sea tan positivo, por lo que hay que intentar tirar como sea de la demanda interior, que es la que, en última instancia mantiene el ciclo circular de la renta en activo.

Esperemos que 2011 sea un año mucho más positivo. Y que el empleo mejore.

sábado, 4 de diciembre de 2010

Monopolio laboral y el fallo de la negociación



Nunca se habla del monopolio o el oligopolio laboral, quizás por que en cierto sentido tiene poca diferencia con respecto al empresarial.

Sin embargo, en el futuro creo que nos vamos a encontrar con problemas de estos más a menudo.

¿Cuál es el problema?

La interdependencia de las necesidades de unos y las capacidades de otros hacen obligatorio el que se coopere de una forma u otra para alcanzar algún fin económico.

Además, como existen beneficios derivados de la cooperación, esta se hace casi indispensable en un mundo como el actual, de ahí que se de tanta importancia a las instituciones. El problema es, ¿Cómo cooperamos? O, dicho de otro modo, ¿Cómo repartimos el beneficio de cooperar?

En las negociaciones, uno saca toda su artillería encima de la mesa,  y el ser indispensable para la cooperación es, de momento, la bomba más potente en el arte de encauzar el acuerdo a tu posición.

Cuanto más indispensable eres, más puedes pedir o exigir.

Y esto es como en las empresas, en el caso de que exista un grupo reducido de trabajadores con un alto poder de negociación derivado de su alta especialización, podemos tener problemas si no definimos bien unos límites mínimos en los acuerdos, o si no pasa lo que está pasando ahora.

Es un problema de difícil solución porque, si no quieren, no tenemos una alternativa real con la que sustituir a los controladores que están “enfermos”.

La única arma de la que dispone el gobierno es la de las amenazas, y estas deben ser creíbles (punta básico en teoría de juegos). No solo eso, los controladores se tienen que sentir amenazados por ellas.

Digamos que es una lucha de poderes. El poder que les otorga la especialidad de ser los únicos que pueden desempeñar un trabajo de suma importancia y estar unidos y el poder de las instituciones, militancia incluida.

Sea lo que sea, es un insulto a la cooperación y a los acuerdos.  Un fallo tanto de los controladores como del gobierno que sigue sin estar fino (o lo está demasiado) en esto de las negociaciones.

Pero también era inevitable. Llevamos años viendo como cada uno amenazaba una y otra vez con ser más extremos si no conseguían lo que querían. Sólo era cuestión de tiempo que ambas amenazas se vieran las caras a la vez, para el disgusto de los transeúntes que, sin poder hacer el viaje deseado, se quedan sin ver a sus familias o lugares de destino en este puente de la Constitución.

Así que hemos pasado de una guerra de negociación a una de poderes. Y puede que vaya para largo, o puede que se gane en un par de horas. Aunque es más probable lo primero.

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Las malas decisiones de Irlanda.



Irlanda se equivoca, pero los únicos que hablan le dictan el camino.

Hay muchas maneras de hacer un ajuste fiscal. Muchas maneras de llegar a acuerdos para lo que simplemente es una cuenta de suma y resta, ingresar más de lo que se gasta.

Creo que lo que estamos viviendo ya es de chiste. Pues Irlanda no solo va a intentar frenar la economía con un ajuste fiscal muy severo, sino que encima está jugando a bajar sueldos forzándolos en el sector privado con una bajada del salario mínimo. ¿Sabrá acaso que eso repercute en una menor recaudación del IRPF? ¿Sabrá acaso que eso repercute en un menor consumo y, por tanto, en menor recaudación por IVA?

Nos hemos vuelto locos.

Yo creo que esto es lo que muchas estaban estando esperando para comenzar ajustes severos sin ton ni son pero que parezcan de algún modo, justificables. “Es que nos tienen que bajar el salario mínimo, si no nos vamos a pique”. Y una mierda. Una cosa es que los salarios en general tengan que bajar porque en estos momentos no se está generando lo que debería para pagarlos, para llevar a cabo una devaluación de la moneda de la única forma que se puede hacer, es decir, crear inflación controlada para restar intereses, potenciar la industria, etc, y otra cosa es dejar que el efecto se cebe más con los que menos tienen.

La subida del IVA es, de nuevo, algo que no se debería hacer. Aquí los hemos hecho y mal hecho. Justificándonos en que Europa lo tiene más elevado (y es cierto, por supuesto), lo hemos utilizado como arma en un momento en el que el consumo era lo más necesario para impulsar la demanda agregada (la cual ha bajado este trimestre). La experiencia de Japón ya la hemos olvidado. ¿De que sirve la historia económica? De nada. Marx ya decía que la historia no es más que la lucha de clases, y sigue siéndolo, y por lo tanto, esta se va a seguir repitiendo, en el tiempo y en el espacio.

jueves, 11 de noviembre de 2010

¿Habemus crecimiento?



Ya ha salido el dato del INE, que confirma el ya previsto por el Banco de España. El crecimiento en el 3º trimestre en términos interanuales será del 0,2%.

El dato en si mismo es algo positivo pero encierra dos matices que lo convierten en una noticia difícil de sopesar hasta que tengamos los datos concretos.

 

En primer lugar, el crecimiento intertrimestral ha sido nulo. Y aunque la comparación deba hacerse en términos interanuales, podemos ver que la evolución directa o continua de la producción puede tener un movimiento incluso depresivo. El 0,2 sólo puede estar indicando que el 3º trimestre del año anterior fue excepcionalmente malo, y este, siendo menos malo, comparativamente es mejor, lo cual no quita que siga siendo malo.

 

Por otro orden de cosas, matizan en la información, aunque no la concretan, que la demanda interna ha crecido menos que en trimestres anteriores. Es decir, que el dato positivo ha venido dado por el exterior.

En cualquier caso, la tendencia sigue siendo la del crecimiento, y yo no temería una crisis en W, como algunos estan pronosticando. El crecimiento es inevitable, ya sea por ayudas externas o el interior, el problema es el tipo de crecimiento.

Japón esta creciendo, pero solo por las exportaciones que compra China. O reestructuramos nuestra producción interna o tendremos estancamiento para rato.

jueves, 21 de octubre de 2010

España creará empleo en 2011.

Al igual que se intentan vender más pisos diciendo que subirán de precio en 2011, aunque nada lo indique, el nuevo ministro de trabajo comienza usando el mismo truco para incentivar la confianza económica con un buen lavado de cara y una imagen, hasta ahora inmaculada, que puede ayudar a que en cierto modo, se vaya a crear empleo.

Yo lo dudo, claro. Pero la fuerza de la confianza es una carta que hay que jugar y cuanto antes.

El problema es que ya le llueven críticas por decir que aportará empleo la misma reforma laboral contra la que se manifestó. Pero sea como fuera, su presencia en un guiño a los sindicatos que hay que interpretar como un signo positivo (para ellos, claro).

Nadie duda que su trabajo va a ser el más importante para ganar las elecciones, que sólo dependen del paro. SI efectivamente el paro consigue reducirse, la negatividad con la que se ve el gobierno bajará, y no digo del todo, pero si lo suficiente para que, bien jugadas las cartas, el partido pueda remontar.

Si al final todo es estrategia, y es máximo liberalismo político. Perseguir su propio beneficio, mantenerse en el gobierno, es lo que, teóricamente, más nos beneficia a todos.

domingo, 17 de octubre de 2010

El 20% de la población aragonesa es pobre

Cuando de políticas macroeconómicas se trata uno debe preguntarse, ¿Qué desequilibrios queremos arreglar?

Cuando la gente nombra el paro como una de las mayores preocupaciones hoy en día, a todos nos parece lo más normal del mundo, rozando la tasa del 20% la cosa comienza a ser preocupante, pero lo que verdaderamente está detrás de miedo o la preocupación no es el paro, es la pobreza, y el dato es aun más alarmante.

Un 20% es mucho. Uno de cada cinco aragoneses. Algo alarmante y a lo que hay que poner solución YA.

En situaciones de igualdad redistributiva, las medias, y por tanto los canales macroeconómicos son algo más seguros de analizar y toquetear. Pero cuando el 20% de la población tiene unas diferencias notables con respecto a la media, cualquier dato sobre salarios medios, propensión al ahorro/consumo, etc sirven más bien de poco. El problema es más gordo de lo que parece, si es que el dato no es ya de por si bastante desalentador.

Necesitamos políticas pro-activas contra la pobreza y los sectores marginales de la población pero, ¿Quién lo hará? No es rentable.

La sociedad hemos decidido NO VER a los pobres. No existen en nuestra realidad, los hemos echado. Cuando vamos por la calle nos conocemos a la vagabundos como si fueran un parte más de la ciudad. Los barrios marginales están demasiados alejados de nuestros barrios y “es mejor no ir por ellos”, y las desgracias no nos preocupan tanto como las nuestras (por muy nimias que sean) por lo que, sí, la sociedad pobre no está en nuestras conciencias.

¿Cuánto estaría usted dispuesto a pagar por la erradicación de la pobreza, directamente de su bolsillo?

Y si los políticos no creen que arreglar la pobreza tenga una fuerza electoralista (por que lo veamos importante) y el sector marginal de la población es de los menos participes en la política activa, ¿Por qué demonios iban a gastar dinero y esfuerzo en políticas de tan largo plazo que no serian agradecidas por nadie, pudiendo vender su imagen de otra forma?

Si llevamos años intentando hacer lo del 0,7% del PIB para los países pobres y no lo cumple nadie. Lo que no vemos no existe, y lo que no existe no merece la pena mejorar. Ya esté en África o en la calle de enfrente.

Gran problema el que tenemos.

sábado, 9 de octubre de 2010

Wall Street: El dinero nunca duerme.



Después de haber visto la primera película, del mismo director, ayer fuimos al cine a ver la segunda con unas expectativas no muy altas que se superaron bastante ampliamente.

Primero, hay que saber qué es lo que vas a ver. Es una película de “acción económica” pero es algo más. La primera, a pesar de sus numerosas pegas cinematográficas tiene algo que la destaca, y es el hecho de representar toda una época económica, de forma superficial pero efectiva. Wall Street 2 lo hace incluso mejor.

Digamos que en tres partes de la película podemos ver el antes, el durante y el inmediato después de una crisis financiera que no ha podido escapar del argumento. Pero no es el protagonista, ni dirige la película, es sólo el escenario.

No quiero decir mucho de la película, así que iremos al grano. Es larga, algunas escenas sobran (como siempre que son largas), pero no aburre en ningún momento y el final es magnifico.

Si bien la primera parte es una oda al egoísmo (In greed we trust), en esta se cambian los papeles para echar un vistazo a lo que, una vez que es legal, hemos conseguido con la codicia exacerbada en un sistema en el que TODOS hemos participado.

Si bien en la primera tenían un lenguaje que incluso algunos compañeros míos no entendían, esta se explica por si sola, con discurso “anti-capitalista” en medio explicando la crisis de manera rápida y concisa.

En definitiva, por varias referencias a la primera película, por intentar hacer una fotografía del sistema previo a la crisis, manteniendo el estilo Manhattan (que debo reconocer que me encanta), con unas actuaciones que me sorprendieron (por parte de ambos, un hombre que quizás hace su última película y uno que no conocía mucho), recomiendo encarecidamente esta película.

Ahora bien, quedas avisado. Son dos horas y cuarto, la temática puede no gustar a todos.

PD: Os dejo con la canción del final. No os destripo nada pero es que me encantó, eso sí, es muy de los 80.





sábado, 2 de octubre de 2010

FMI: La austeridad puede no ser la solución.



A veces uno se pregunta, ¿qué narices…?

Pues ahora va el FMI y dice que los planes de austeridad pueden ser perjudiciales, sobre todo a corto plazo. Eso es como recomendarle a un amigo un acuario para casa para al mes decirle: son aburridos, ¿eh? Lo sé.

Claro que los planes de austeridad son perjudiciales para la economía, si estamos en una crisis de demanda lo que menos hay que hacer es intentar frenarla.

La recuperación todavía es débil, y los estímulos aun tenían efectos visibles, la actividad económica aun no se había relanzado y el sistema financiero aun no está del todo recuperado. La simple idea de la austeridad venía causada únicamente por la idea de que teníamos que frenar un déficit (dato que nos indica la obsesión económica que tenemos por los “incrementos”, ya que lo lógico sería mirar la deuda como tal, y en eso no estamos tan mal, públicamente digo).

Y el déficit se frenará, eso no hay duda, pero teniendo que gastar la mitad en gasto social, el nivel de inversión directa que vamos a tener es cuasi nulo. Planes paralizados, proyectos en la estacada, capital ralentizado. Y ahora, por fin, el FMI parece indicar, como caído del cielo, algo que era tan obvio que uno empieza a pensar que la seriedad se pierde cuando comienza el interés.

Ahora ya es tarde. Zapatero, de izquierdas, quedará como el presidente que más austeridad dio a España. Y Rajoy, cuando gane, será el salvador y el que más gasto social realice. Y entonces, todos nos preguntaremos de nuevo, ¿Qué narices…?