viernes, 5 de agosto de 2011

Geografía Económica (V): Distancias medias

Lo que voy a decir podría inscribirse, quizás, en la economía urbana, prima hermana de la Geografía Económica.

El trade-off que surge a través de la distancia en Geografía Económica es algo que ya he comentado. Con forme las empresas se acercan a tu posición los costes de transporte bajan, pero como lo hacen todas las empresas, también surge una mayor competencia. Esto hace que según cual sea el valor del coste de transporte o la fuerza de la competencia hablemos de concentración o dispersión de las empresas en núcleos.

Hoy quiero hablar de otra curiosidad mucho más cercana para que todos podamos entender las posibles dualidades que pueden surgir en torno a la distancia, desde el punto de vista del ciudadano.

Un ejemplo lo tenemos en las paradas de autobús. La felicidad de las personas aumenta cuanto más cerca de su casa esté la parada de autobús. No tener que andar dos o tres calles todos los días es algo que, por lo menos en Zaragoza, a gente valora mucho. Así que la gente pide insistentemente más paradas de autobús y al lado de su casa. Sin embargo, esta relación (menor distancia – mejor) no es lineal. La gente también se queja insistentemente si la parada de autobús está justo debajo de su casa, porque genera mucho ruido. La gente quiere que haya muchas paradas, pero en una posición intermedia.

Otro ejemplo sería el rastro. Nadie quiere pagarse una hora y media recorriendo media ciudad para llegar al rastro los domingos por la mañana. Y cuando lo van a cambiar de sitio mucha gente desea que lo pongan… en el barrio de al lado. Por que, de nuevo, lo quieren cerca, contra más cerca mejor, pero no tan cerca.

Esto es por que las fuerzas que generan los dos servicios se contraponen con la distancia. Y el efecto de la preferencia por la distancia no es lineal.

Y por tanto, la determinación del equilibrio genera ya de por si ineficiencias, porque no puede gustar a todo el mundo. No existe un win-win. Lo cual aun revierte en el hecho de basar las decisiones en otros factores en vez de la pura optimización, como puede ser la historia, o la política.
Voy a intentar hacer un modelo del efecto a ver que sale.
Índice de artículos de geografía económica

Crecer al 2% para generar empleo

Llevamos ya mucho tiempo escuchando frases que, para el que no entienda de economía, puedan parecer “magia”. Se dice que, para que el empleo aumente, las tasas de crecimiento interanual se tienen que establecer en el rango superior del 2%.


¿Es real esta cifra? Diría que sí, pero tenemos un pequeño problema al atribuir la relación causa efecto.



¿De dónde proviene la cifra? 


Podemos decir que es una cierta regularización empírica, de las pocas que surgen en economía (algún día igual hablo de sus escasas “constantes”). Cuando la producción empieza a crecer por encima del 2%, el empleo empieza a crecer de forma consistente, o la tasa de paro baja.


Lo que pasa es que el crecimiento se basa en muchos otros aspectos a parte del crecimiento de la fuerza de trabajo. Dos importantes fuentes son los factores productivos y la productividad, y podemos aderezarlo todo con un poco de inflación si de lo que estamos hablando son tasas brutas.


Se puede estimar que el efecto de estas dos fuentes de crecimiento está en torno al 2%, y además son algo más “regulares” que el empleo. Lo que significa que si hemos crecido un 1%, será, con mucha seguridad, atribuible al aumento de la productividad. Cuando decrece la economía la productividad sigue creciendo, y a mayor velocidad, pero la destrucción de empleo es aun mayor.


Como yo lo veo, cuando el empleo crezca, dicho factor de crecimiento se unirá con los otros dos y, por tanto, la economía crecerá a un ritmo mayor del 2%. Es decir, la causa de que se crezca a más del 2% es el aumento del empleo, y no al revés. El hecho es que cuando se registran aumentos de la producción por encima del 2% se registra aumento de empleo, y eso sucede en ambos casos, pero ¿cuál parece más lógico? ¿Qué el factor de producción genere el crecimiento? ¿o que el crecimiento genere la contratación?


Pero el hecho es que el efecto llamada también está allí (aunque para algunos no exista…). Es decir, que si crecemos a más del 2% esto incita a las empresas a producir porque reciben el estímulo de que la economía va a empezar a remontar. Pero esto es una dinámica y no un efecto.


Así que el problema es el siguiente: Si los empresarios saben, porque se lo repetimos mucho, que hasta que la economía no crezca al 2% el empleo no crece, y por tanto la demanda no crece, y por tanto su producto no se vende, ¿cómo van a contratar? Y si no contratan, ¿Cómo va a crecer la producción?


Otro pez que se muerde la cola. La economía más parece un océano con tanto pez de estos…

jueves, 4 de agosto de 2011

En búsqueda de la comprensión lectora

Buscar las claves del mal funcionamiento de España es difícil si queremos ajustarlo a unas pocas directrices básicas que cubran todo el espectro del sistema. Pero hoy quiero hablar de la que, para mi, es una muy importante: La comprensión lectora.

No podemos obviar que fallamos en dicha categoría cuando cualquiera de los típicos exámenes internacionales nos da un suspenso total, remarcando nuestra posición por debajo de la media y sacándonos los colores al compararnos con los típicos países del norte de Europa.

La comprensión lectora es algo básico que parte del hecho de poder comprender con corrección un texto cualquier. Lo cual significa poder contextualizarlo, entender su contenido, ser capaces de explicarlo y razonar a partir de el, y por ultimo, poder derivar conclusiones del mismo.

La importancia de este hecho es capital para el buen funcionamiento del sistema, sobre todo cuando el 80% de los contenidos que nos afectan en la vida vienen derivados del texto escrito, por una u otra vía.

La productividad, el hecho de poder sacar el máximo partido posible de los recursos de los que disponemos parte de una buena comunicación, de un buen entendimiento de nuestro entorno, de una buena disposición a explicar las cosas correctamente… La productividad, por tanto, está en estrecha relación con la habilidad de comprender correctamente la información que diariamente tenemos que trabajar de una manera u otra.

Hay tres razones fundamentales por las que la comprensión lectora en este santo país es tan escasa. Espero cubrir todos los flancos:

-       Una de las razones es por la contextualización. La falta de empatía, o el egoísmo propio, es una lacra a la hora de ponernos en piel ajena, y por tanto, poder contextualizar correctamente un texto (o cualquier otra cosa). Nos cuesta pillar la ironía o el sarcasmo. Nos cuesta razonar en otros términos y, por tanto, reconocer la razón de otros. Los prejuicios forman la base de nuestra forma de aproximación y, por tanto, la comprensión se filtra de una manera casi imposible de solventar.

-       La segunda es la educación. Hasta los 16 años obligamos a los estudiantes a dar asignaturas como Lenguaje y literatura. ¿pero qué se da en esa asignatura? Bajo mi experiencia, correcciones interminables, fútiles e improductivas de oraciones  y oraciones con el único propósito de saber diseccionar lingüísticamente cualquier tipo de oración. Bien, sí, pero eso no tiene nada que ver con la comprensión lectora, basada en textos y en ideas. Lo poco que se da, se da rápido y mal. En segundo de bachiller, obligados por un examen de selectividad que hay que pasar. Basando todo objetivo en saber resumir de cualquier manera y encontrar “la tesis” del texto. Nada de ¿qué te sugiere? O ¿qué interpretas? Preguntas con respuestas más complejas, igualmente valorativas pero que necesitan más trabajo en su análisis.

-       En tercer lugar, como no podía ser de otra manera, el bajo nivel de lectura es peligroso. Los que leemos, leemos mucho, y los que no leen, no leen nada. Así que las medias no sirven de nada. Aquí el problema no es que la media sea baja, sino que hay un gran porcentaje de población que no lee NADA, NUNCA. Novelas, ensayos, artículos… todo vale, y cuanto más variado mejor. Pero el cerebro es un musculo más (el gran olvidado) y si no lo ejercitamos se aletarga. Si no lo instruimos no sirve de nada. Si no leemos, no podemos, después, pretender saber leer. Por saber leer no es solo saber decir lo que está escrito. Saber leer es saber comprender.

España no comprende tanto como otros países. No podemos pretender ser mejor que ellos.

miércoles, 3 de agosto de 2011

¿Cómo usar el concepto de coste de oportunidad?

Una de las ideas primordiales, (si no la que más) del pensamiento en terminos económicos es la del “coste de oportunidad”, algo que en las demás ciencias no se toma tan en cuenta.


Este coste intenta agregar en el análisis el hecho de que, ante la toma de decisión de una alternativa, existen muchas otras que estamos dejando de lado, tanto para bien como para mal.

Por ejemplo, un caso sencillo: Imaginemos que tenemos dos opciones. En la opción A podemos trabajar durante una hora recogiendo tomates y cobrando 20 euros. En la opción B podemos montar bolígrafos y cobrar 15 euros. Si elegimos la opción B, ¿Estaremos ganando dinero? Según la contabilidad sí, estaremos ganando 15 euros. Sin embargo, cualquier economista te dirá que no, que estás perdiendo 5 euros. Al restar el coste de oportunidad (que es siempre la estrategia optima que estas desechando), 15 – 20, tenemos -5 euros.


Claro que esta forma de verlo implica un punto de vista siempre “optimo”. Un contable no lo tiene en cuenta porque su punto de partida es la tábula rasa. El cero. El punto de partida del economista es que somos seres racionales y que, por tanto, siempre escogeremos la opción que mayor beneficio nos reporte, en este caso la opción de los 20 euros. La diferencia de puntos de partida son los que hacen que ante una misma opción para un contable hayamos ganado 15 euros y para un economista hayamos perdido 5 euros.


Es muy útil para analizar otros comportamientos diarios. Imaginemos que tenemos que ir de Zaragoza a Madrid. Podemos hacerlo de dos formas, en autobús o en tren. En autobús nos cuesta 15 euros y en tren 30 euros. Finalmente elegimos ir en tren porque nos gusta más y, aunque paguemos un poco más, nos da un mejor servicio.


Hay dos preguntas que debemos diferenciar. ¿Cuánto nos ha costado el viaje? 30 euros. ¿Cuánto nos ha costado ir en tren? 15 euros (repito, obviamente no estamos hablando en términos contables, sino económicos).


Puesto que la opción más barata (suponiendo que nos dan la misma utilidad lo cual en cierto modo es falso porque hemos elegido el tren), es el autobús y son 15 euros, el punto de partida para analizar si el tren es “barato” o “caro” es comparar el sobreprecio con respecto  al autobús, es decir, los 15 euros. Si pagando 15 euros más recibimos un servicio que para nosotros valoramos por encima, entonces el tren es la mejor opción.


Otro ejemplo (tercero y ultimo). Imaginen que van a comer fuera de casa por 4 euros el menú, siendo que si hubieran hecho ustedes mismos la comida les hubiera costado todo 3 euros. ¿Cuánto les ha costado comer? 4 euros. ¿Cuánto les ha costado ir a comer fuera? Solo 1 euro. Por un euro más de lo que usted pensaba pagar se ha ido de casa y ha comido fuera.


El concepto suele ser complicado de entender a la primera (sé de estudiantes que habiendo acabado la carrera no lo implementan perfectamente, incluso yo a veces peco en análisis más complicados), pero es fundamental para entender a veces algunos artículos escritos por propios economistas. La dificultad estriba en que el término "coste" lo asociamos siempre en términos contables, en los que estamos más acostumbrados. Mientras que el término "coste" en el análisis económico tiene más matices. Y ya si nos ponemos a diferenciar entre coste e inversión...


No estamos tan locos como parece, solo que tenemos nuestro propio sistema de análisis.

Algunos (pocos) datos sobre las empresas

Ya sabeis lo que me gusta pasarme por el INE y hacer gráficos y sacar datos de las nuevas estadísticas que va sacando. En este caso tocaba los resultados a 1 de enero de 2011 del directorio central de empresas, que nos habla de la evolución y nos hace la fotografía (con mala calidad, todo hay que decirlo) del espectro empresarial.



Si bien a comienzos de 2010 teníamos 3.296.257 empresas, como podemos ver en el gráfico, 376.945 han dado el cierre definitivo, mientras que 331.264 han abierto sus puertas, de forma que (siendo menor el crecimiento que el cierre), el número total de empresas baja en un 1,38%, siendo el recuento final de 3.250.576.


Por otro lado podemos ver el estado de sitio de las empresas y sus trabajadores. El gráfico (pinchen para verlo por que aquí se ve enano), relaciona la cantidad de empresas que tienen 0, entre 1 y 2, 3 y 5, 6 y 9, 10 y 19, 20 o más trabajadores. La relación, como podemos ver, es decreciente, de forma que el 55% de las empresas no tienen ningún asalariado.


La relación casi sigue una escala logarítmica (de estás mágicas relaciones que tanto me gustan, parecidas a la regla 80-20), de forma que cada salto tiene casi la mitad del anterior. De todas formas, los bloques están cogidos un poco al azar.


El tercer y último gráfico que quiero presentaros son los porcentajes de cada tipo de empresa que conforma el entramado económico de nuestro sistema privado.


Donde más del 50% se va a la categoría de "resto de servicios", el comercio se alza con el segundo puesto y la construcción, cada vez más en declive en tercero.



Ahora bien, tened en cuenta que no estamos hablando ni de producción, ni de fuerza de trabajo.


Estamos hablando de número de empresas. Es muy plausible que el sector de la industria se concentre en pocas empresas con muchos trabajadores mientras que el sector servicios sean un enorme montón de empresas pequeñas repartidas por toda la ciudad con muy pocos asalariados.


martes, 2 de agosto de 2011

Aglomeración explosiva y complejidad en los TT

En economía (o quizá debería decir mejor, en matemáticas), existe el fenómeno conocido como aglomeración explosiva.


Tiene que ver con la dinámica, en tanto en cuanto esta se polarice, aglomerando algo de forma cada vez más potente.


En este caso quiero hablar de algo que vengo viendo en twitter. La evolución de ciertos trending topics.



Los trending topics son las palabras que están siendo más mencionadas en el momento en twitter. Suelen ser el reflejo de algún evento importante, alguna consigna o algún hashtag que se haya hecho popular.


Lo que es relevante es que la evolución de estos trending topics siguen la típica vida de cualquier producto en el mercado. Una fase de expansión, que le sigue al boca a boca si el tema es interesante, una fase de vida normalizada y el fallecimiento o evolución en otro trending topic.


¿Qué pasa cuando un tema insulso, absurdo o sin gusto llega a ser TT?


Esta es la parte graciosa. Por que uno puede tener claro que cuando un tema es lo suficientemente interesante el TT va a continuar siendo importante. Pero ¿y si no lo es?


Pues depende del grado del mismo TT.


Recientemente,  por ejemplo Sálvame Deluxe se convirtió en TT. No sé como llegó a serlo, pero llegó.  La gente no se lo creía, no lo entendía, y a muchos incluso les disgustaba que tal programa se convirtiera en TT y estuviera en el top de twitter España. ¿Qué ocurrió? Cientos de personas, criticaron el hecho de que fuera TT, o simplemente remarcando su asombro, y al hacerlo, estaban de hecho reforzando que la palabra Sálvame Deluxe siguiera siendo TT.


Así que si algo llega a ser tan poco querido como TT, lo más normal es que, al contrario de lo que sucede en la vida del producto normal, se mantenga e incluso se revitalice como TT.


Pasa lo mismo con Rajoypresidente. Ahora mismo es una amalgama de personas ironizando y haciendo chistes con dicho hashtag. Sin embargo comenzó, y en el futuro podrá ser vendido, como una reivindicación del Partido Popular.


En estos temas es donde podemos ver la complejidad imperante en algunos sistemas. Pequeños cambios iniciales pueden concluir en estados completamente diferentes. Si Salvame Deluxe no hubiera estado en el top (sino un puesto por debajo), seguramente la ola de “indignación y asombro” no lo habría elevado todavía más. No habría comenzando un proceso de aglomeración explosiva. Y probablemente el mundo fuera un poco más sensato.

El dinero y sus nombres

Molino de ideas es una empresa  fundada para desarrollar una nueva tecnología de Procesamiento del Lenguaje Natural. Recomiendo encarecidamente pasarse por su blog, con curiosidades lingüisticas varias y, sobre todo, por sus productos (labs), que van desde un conjugador (de cualquier tipo de verbo, incluso inventados) al corpus.

Una vez introducido, me gustaría destacar, por la relación obvia que pueda tener con este blog, los artículos de "Los nombres del dinero". Pongo aquí el principio, y si os interesa continuais en su web:
Pasta, plata, guita, marmaja, parné, cuartos, peculio, pelas… Existen diversos nombres para llamar al poderoso caballero.

Si nos damos un garbeo por nuestras lenguas hermanas, descubrimos que las maneras de referirse al dinero son también muy variadas en lo que a orígenes etimológicos se refiere. Algunos de estos orígenes nos revelan lo que cada cultura consideraba como el objeto de codicia supremo, lo suficientemente valioso para poder ser usado como medida del valor de las cosas y como reserva de riqueza.

Empezando por el inglés, la palabra money deriva del latín moneta, uno de los sobrenombres dados a la diosa Juno, ya que era en uno de sus templos donde se acuñaba el dinero romano. Como ya os habréis olido, la palabra moneda también deriva de moneta y es prima hermana de money.