domingo, 6 de febrero de 2011

En búsqueda de una nueva izquierda.



Emparejando esta con la entrada realizada por Ajovin en Virado en Sepia, creo que es bueno ir hablando de una izquierda más centrada en aplicar unos ideales base a una realidad ya asentada, y saber vender el cambio a los demás.

Actualmente, parece que no pasamos de cuatro ideas centrales que asientan las bases de la propaganda y crítica de la izquierda y la derecha económica.



Pero en realidad, esa no es la autentica base que dirige la ideología económica. Si nos vamos aun más a las profundidades tenemos:

Izquierda: Búsqueda de una mayor igualdad económica, sin perder de vista la eficiencia.

Derecha: Maximización de la eficiencia, que traerá por si sola la “justa” equidad.

El hecho de entrecomillar “justa” es algo puramente subjetivo por mi parte.

Como decía Amartya Sen, en realidad todo el mundo, toda ideología persigue la igualdad. Pero, ¿Igualdad de qué?

Y, de la misma forma por la que decimos que nuestra sociedad adolece de ciertos mecanismos que mejoren en cierta forma la redistribución también debemos ser conscientes de que el tiempo de las utopías, el tiempo de filosofar sobre sociedades perfectas con seres humanos muy poco humanos en un periodo previo a la consolidación occidental, ha pasado.

Además, no podemos descansar nuestro mensaje en “lo imposible”. Debemos hacer entender a la gente que no se puede cobrar más si no se produce más, aunque a la izquierda nos pueda fastidiar no poder aumentar los salarios. Debemos hacer entender que aumentar los impuestos en según que sitios, aunque pueda parecer muy lucrativo para unos, genera unas distorsiones y un movimiento de capitales que pueden dejarnos sin nada en un abrir y cerrar de ojos. Debemos hacer entender que en situaciones de crisis los bancos no pueden llevarse, en el momento, una multa que los haga cerrar, pues ellos poseen nuestro dinero. Debemos dejar atrás argumentos del pasado, que nos pueden parecer muy bien intencionados y bien argumentados, pero que no ofrecen nada para la solución de hoy.

Además, hay que hacerlo desde una óptica actual. No solo de Marx y, en cierta medida, Keynes vive la economía de la izquierda. Tenemos trabajos como el de Arindrajit Dube, (tenemos dos entrevistas, gracias al trabajo de Bcnaccions) que intenta desacreditar empíricamente la coletilla tan proclamada de la derecha de que subir el salario mínimo genera desempleo.

Y, por supuesto, hablo de la economía más básica. Conceptos como las energías verdes, la transparencia política, una mayor participación del ciudadano en las decisiones generales, una aproximación de las políticas (y políticos) a los focos donde se van a implementar, federalismo fiscal, independencia de religión y estado y un largo etcétera, son cuestiones que, aunque parezca que se vendan solas, no es así. Debemos particularizar la realidad al contexto de la gente. Hablar de potenciar las energías renovables es algo tan genérico que todos los partidos lo enarbolan como propio. Hay que hacer participe al ciudadano de proyectos concretos, aunque sea mediante la publicidad, aunque sea, simplemente, enseñando a la gente lo que en verdad se quiere hacer. No podemos pedir más participación si antes no le decimos en qué puede participar. En qué puede apoyar.

Tenemos un gran problema, por la mala publicidad que ha hecho el partido socialista a la izquierda. No ha sabido actualizarse, y por tener que hacerlo a marchas forzadas, por tener que adherirse a una realidad que no ha sabido ajustar a sus ideales, ha tenido que ir por el camino prefijado por unos países que no comparten la misma visión política.

Creo que todos debemos aprender del PSOE, para saber qué es lo que no hay que hacer. Para ver que, si bien hay que centrarse en los tiempos modernos que hoy nos tocan, se puede hacer con nuestra forma de ser. Y eso, también hay que saberlo vender.

sábado, 5 de febrero de 2011

Salarios. Inflación o productividad.



Con la visita de Merkel se ha vuelta a reavivar el debate. ¿Deberían los salarios aumentar en base a la inflación o a la productividad?

La cuestión es difícil de responder, por que incluye unos juicios de valor que es difícil retirar, la eficiencia no es lo que prima en estos casos, y razones hay.

¿Qué sería lo más eficiente?

Productividad, sin ningún lugar a dudas. Cualquier estudio teórico e inclusive empírico te va a decir lo que por otra parte es obvio. Si alguien cobra más debería ser porque produzca más. Y dándole la vuelta, si alguien produce más debe conllevar un mayor salario.

Incentiva al trabajador y mejora el estado de la economía, escapando a problemas de “imposibles” que hemos llegado a tener.

Los salarios deben estar relacionados con la productividad por el hecho de que si no lo hacen pueden disociar la economía del país con la economía familiar.  Si no se crea más, no se puede cobrar más. Y si hay problemas en el país porque crecemos poco, pues hay que solucionarlo como sea, pero aumentar salarios por que sí no es la solución.

Al contrario, subir salarios de esta forma puede generar un ciclo expansivo en la inflación que puede crear problemas para intentar exportar nuestros productos fuera. ¿Nadie se ha preguntado porqué cobramos menos y nuestros productos son más caros (o no tan baratos como deberían)?

Por un lado, aumentando los salarios en base a la inflación consigue, en el mejor de los casos, mantener nuestra capacidad adquisitiva. Y sí, probablemente nuestra productividad es tan baja que no nos es rentable asumir el cambio, pero eso es por que, además, hay que cambiar muchas cosas de nuestro sistema productivo. Y cuanto más tardemos peor.

Creo convincentemente que ahora que la actividad económica está baja podemos aprovechar para introducir cambios de gran calado que no afecten ni distorsionen más de la cuenta. Cambiar a un horario productivo europeo sería el primer paso.

 

viernes, 4 de febrero de 2011

Crecimiento y responsabilidad.

El banco de España ya ha publicado sus previsiones sobre el crecimiento de la economía Española, siendo de un 0,2% el del PIB del cuarto trimestre y de un -0,1% para el computo global del año 2010.

Huelga decir que realizaremos el análisis cuando el INE publique todos los datos, pero podemos hacernos una idea previa para, al menos plantear ciertas cuestiones.

El dato llega además con la reciente visita de Angela Merkel, que parece que va a pasar revista de la gestión realizada por Zapatero en nuestro país. Ante esto hay dos formas de verlo. Una es: ¿Para qué narices tiene que venir esta a aprobar lo que hagamos nosotros? Otra es: ¿Por qué narices felicita la gestión de alguien al que nadie felicitaría?

En primer lugar, aquí hay que pedir responsabilidades a alguien a quien no s ele puede pedir. El otro día estuve haciendo repaso noticiero y, como dato curioso, el FMI llegó a pronosticar un descenso del 0,8% de la economía española en 2010. Y eso sin tener en cuenta el gran ajuste fiscal que se ha llevado a cabo, que ha facilitado el que no lleguemos a cifras positivas. Y digo yo, ¿Estar en las listas y estadísticas como el único país que iba a decrecer en 2010 no ha perjudicado de ninguna manera a España? Y, ¿No se ha demostrado que luego no ha sido para tanto? Hablo en retórica claro, pero, ¿Qué hubiera pasado si tanta previsión hubiera ido más acorde con la realidad, si hubiera predicho cierto crecimiento? ¿Hubiéramos tenido tantos problemas con la prima de riesgo? ¿Habríamos tenido que hacer tanto ajuste fiscal? ¿Habríamos caído en verdad ese 0,1%?

Yo lo tengo claro, había que buscar países que se llevaran la peor parte. Porque en un juego de suma cero, en el que las inversiones van a un sitio u a otro, es preferible reducir el cerco que distribuir más dinero entre todos.

Lo que digo es demasiado fuerte y poco comprobable como para tomárselo en serio. Pero los datos no me dan mucho más de donde tirar. Nuestro crecimiento ha sido muy superior al previsto incluso con políticas mucho menos activas de las previstas. Y esas previsiones son las que, activamente, han perjudicado y puesto en tela de juicio la palabra Español.

Y el que hayamos sido nosotros no ha sido por pura mala suerte. Teníamos todas las papeletas. Una productividad por los suelos, y una tasa de paro elevada.

Por eso, cuando Angela Merkel viene aquí y dice que sí, que Zapatero lo ha hecho bien, yo digo, ¿Bien el qué? ¿Los que tu le dijiste que hiciera? No nos ha quedado otra.

 

sábado, 22 de enero de 2011

¿Qué afecta al desempleo, al paro?



Existen muchos modelos económicos que tratan de descifrar qué es lo que crea que exista una tasa de paro más o menos estable. Claro que en estos momentos parece difícil pensar en términos de estabilidad, así que también podemos pensar en ello como las diferencias claras que existen entre los países en cuanto a su nivel “aceptable” de paro.

En concreto, voy a hablar del trabajo de Layard, Nickell y Jackman, que en el 91 publicaron “Unemployment. Macroeconomic Performance and the labour market”.

No es que sea una teoría muy elaborada matemáticamente (como si podría serlo el de la curva Beveridge, que se llevó el premio Nobel el año pasado).

En este caso, los autores explican la presencia de desempleo como un desequilibrio, un efecto de no estar en pleno equilibrio económico, por la forma en la que se forman los precios y los salarios.

Digamos que el desempleo surge como freno a la espiral precios-salario, es decir, como consecuencia de una dinámica que no es estable a largo plazo, y que tiene que ver con la inflación.

¿Cómo es la teoría?


En primer lugar, ¿Cómo ponen las empresas el precio?

El precio tiene lo que se llama un mark-up, es decir, que el precio siempre está por encima de la productividad del trabajador (su salario), es decir, partimos de que las empresas aplican una tasa de beneficio (lo que también puede llamarse plusvalía, como vemos, no le faltan nombres). Este mark-up es la diferencia entre lo que se cobra por la producción (precio) y lo que se paga por el trabajo realizado (salario esperado), y depende de las condiciones económicas del mercado. SI hay mucho paro, y sobre todo, si estamos en un ciclo depresivo donde el paro baja, el mark up tenderá a bajar. Además, depende de una serie de cuestiones estructurales como pueden ser el poder de mercado, la fuerza negociadora… todo ello afectando positivamente a este sobre precio.

¿Cómo se fijan los salarios?

De igual forma, los salarios se fijan como un mar-up de los precios esperados, es decir, intentamos no perder poder adquisitivo, y por tanto intentamos aumentar nuestro salario real (es decir, lo que podemos comprar con nuestros precios). Esto depende de igual forma de las condiciones de la economía. Cuanto más paro menos poder de negociación, en situaciones depresivas tampoco podemos exigir salarios altos, y además dependen del poder sindical, el salario de reserva, (salario que se recibe estando en el paro), salario mínimo, en otras palabras, protección del trabajador (de forma positiva claro).

Si hacemos cuentas en base al modelo llegamos (a largo plazo) a esto:



El primer sumando podríamos decir que surge por el marco del modelo, al suponer que, de por si, existen tasas de paro positivas que surgen del mero hecho de que existe gente que cambia de empleo, o que es despedida por otras razones no económicas, sino personales.

Lo importante es el segundo sumando. ¿Qué nos dice? Qué las fuerzas estructurales que apoyan los mark-up son las que generan este desempleo estructural.

Pero... ¿qué era lo que estaba dentro de estas fuerzas estructurales?

Esto es en lo que se basan cientos de economistas (y políticos, y...) para decir que la protección del trabajador genera más paro, y que liberalizando el empleo bajaría. Digamos que ellos dicen que si quitamos el término Zw, haciendo más pequeño el salario mínimo, cambiano el sistema por el que se cobra el paro, etc, bajaría el paro.

Pero claro, aquí falta un detalle. Lo que están diciendo no es rebajar los efectos estructurales que motivan los mark-up, sino rebajar solo aquellos que generan los trabajadores, (bajar nuestro poder de negociación).

Lo que nadie dice es que hay otro factor que afecta al paro, Zp (¡está ahí, en la formula!). El que las empresas tengan poder de mercado, el que tengan un mayor poder de negociación, es otro de los factores que afectan a que haya paro. Pero nadie dice ni nadie habla de este otro factor.

El problema es que todos los que se basan en la economía más técnica se callan como putas todo aquellos de lo que no quieren hablar.

Si queremos bajar nuestra tasa de paro hay que liberalizar cierto aspectos de nuestra economía, pero de forma ambivalente. Ni todo de una parte, ni nada de ninguna. Hay que luchar más contra el poder de mercado (recibimos reprimendas de Europa en materia de telecomunicaciones anualmente, por ejemplo).

Conclusión


Las fuerzas de negociación y protecciones económica de los diferentes agentes económicos son los que determinan que no se llegue al equilibrio puro, y que por tanto se genere cierto paro natural. Estas fuerzas las determinan tanto los trabajadores como las empresas, aunque nunca se habla de estos últimos como los causantes de estas ineficiencias.

Por último, claramente existe un trade-off (hay que elegir), entre paro y protección laboral. Si tomamos al paro como una probabilidad de estar desempleado, económicamente puede ser preferible tener un poco más de paro con cierta protección a no tener casi paro y no tener nada de protección. Siempre y cuando el paro no sea muy abultado, en general sería preferible un poco de ambas.

PD: El hecho de que un factor que genere paro se denomine Zp, a parte de ser ironía pura, es mera casualidad. Los términos fueron utilizados por los autores en 1991.

martes, 11 de enero de 2011

Quora. Nueva red social basada en el conocimiento.



Me encanta probar cualquier cosa que salga en la red, y cuando me enteré de la existencia de quora andaba en deseos de conseguir alguna invitación que me permitiera vera por dentro.

Ahora que ya la he probado y he testeado un poco por ella puedo decir que la idea es buena, pero le falta “algo”.

Claro que la idea no es del todo original, podemos pensar en algo así como yahoo answers, pero más serio.

Puedes plantear preguntas (intentando que no se repitan), puedes responderlas, editar algunas respuestas, votar las mejores, etc. La diferencia es la Red creada alrededor.

Las preguntas de categorizan en diferentes apartados para que sean más fáciles de encontrar y responder, y para que una vez respondidas puedan servir no solo al que preguntaba, sino a cualquiera que quiera pasar un rato simplemente leyendo (como algunos hacemos por Wikipedia). Además de seguir las respuestas, puedes seguir a diferentes personas, como en twitter o Facebook (de hecho las puedes cargar de dichas redes), para ver qué es lo que responden o preguntan.

Claro que algunas preguntas con respuestas más subjetivas pueden tender hacía el debate, más que a la respuesta, creo que solo puedes responder una vez, por lo que no puede compararse con un foro.

¿Tiene futuro?

Pues esto es como todo. Depende de la gente. Si empiezan a agolparse preguntas sin respuesta (hay algunas raras, la verdad), solo responden los mismos, o si simplemente no cuaja, será algo que veremos sobre todo cuando la red se abra a todo el mundo, o se expanda más.

Les dejo con una pregunta de la sección de economía: ¿Cuál es el coste de oportunidad de cometer un suicidio?

 

viernes, 7 de enero de 2011

Depresión en la venta de revistas.



El otro día hablaban de el tremendo bajón que pegó la venta de revistas para lectores electrónicos como el ipad.

Y espero que también pase, en cierta medida, con los libros. ¿Por qué?

Creo que las modas son más pasajeras cuanto más caras son. EL boom inicial es algo que no te lo quita nadie, pero luego viene la cordura, y cuando se pasa el efecto, la racionalidad económica debería imponerse.

Creo que nadie duda que aparatos como el Ipad, o las nuevas tablets son el futuro. De igual forma que nos apasionaba el mundo de los móviles cuando estos unieron no solo el teléfono, sino internet, juegos, agenda y ciertas aplicaciones, la evolución, un sistema capaz de dejarte viajar por internet (de verdad), aplicaciones casi tan potentes como en un ordenador y sobre todo, con una pantalla apta para la lectura, tiene que ser el futuro si o si.

Pero aquí no hablamos del envase, sino del contenido, que varía y puede variar muchísimo. Y es que no todo vale, sobre todo cuando la competencia empieza a apretar.

Lo que no puedes hacer es vender subscripciones a periódicos o revistas demasiado caros. En primer lugar, porque internet nos facilita a todos conseguir la información exacta. Es decir, ya no hace falta leer el periódico para enterarse, de la mano de un periodista, de una noticia. Ya sea porque la lees en feed’s genéricos desde la fuente principal, bien por que te enteras por blogs temáticos que sigues habitualmente. El periódico es algo que sigue estando ahí, pero que, si no cambia, dejará de estarlo.

Pero los periódicos son caso a parte. Los que se han llevado el palo son las revistas. Y es normal.

No sé como estará el tema de 1º mano, pero si sé que los precios en algunos casos no diferenciaba mucho de la versión en papel. Y el ser humano sigue pensando que necesita algo material para darle más valor, y mientras esto no desaparezca, la versión digital debe ser más barata. Lo digo también por los libros, un autentico robo a mano armada. El otro día leía en centrodemadrid una comparativa con precios de Reino Unido, y al cambio, para tener un precio más o menos comparable, los precios deberían rondar los 4 euros (pero aquí hablo de libros normales). En cambio nos encontramos con versiones digitales por más de 10 euros. Por un pdf.

Estamos en lo de siempre. ¿Que parte del precio son derechos de autor, y remuneración del trabajo conseguido por el autor?

Claro, que aquí hay dos problemas de fondo. En primer lugar, la letanía con la que mueren ciertos organismos sociales. En el futuro no necesitaremos editoriales. Tu escribirás una novela, la subirás a internet, y en páginas como LULU, podrás venderlo al precio que tu quieras. La calidad de estas editoriales de baja escala aumentará con el tiempo. El problema es que mientras, el control de las editoriales es permanente hasta en internet. ¿por qué? Porque nos tienen cogidos por los huevos con sus escritores estrella. Por que el 80% de lo que leemos proviene de un 20% de autores (o quizás sea más extremo). Y por tanto, la oferta real está muy restringida, AKA, pede ser fácilmente manipulable.

Por otro lado, l hecho de que los precios sean muy altos ya no es un problema observable. Ahora las empresas ya no luchan por bajar precios. Con decir que es todo culpa de la piratería se resuelve el problema. Se nos pone un canon a todos y a chiflar la vía.

Cine, libros, música. Nada se mantiene firme en una comparación en precios con otros países. Pero eso sí. La culpa es de los piratas.

 

jueves, 6 de enero de 2011

Los chinos nos compran deuda



Para muchos esta puede ser una mala noticia. Para mi no lo es.

Frente a las especulaciones de los mimos de siempre, el único arma de la que disponemos es, o bien acortar nuestra expansión de deuda pública, o bien pactar con otros países su venta.

Los Chinos llevan oyendo años que se están aprovechando de los Estados Unidos al comprarles deuda. Que mejor manera de hacer un acuerdo que saliendo todos beneficiados. China diversifica un poco su cartera y España obtiene crédito más barato.

Luego, claro, nos quejaremos de los chinos. Que se nos comen el país. Que subsistimos por ellos. Que nos invaden poco a poco… Tengo ganas de ver lo que dicen los de siempre. Pero el hecho es que si necesitamos pasta debemos acudir a aquellos que, por su modelo de negocio, más fácilmente nos la pueden dar.

Y mientras esperamos los eurobonos, que serian una bomba de oxigeno para los países del sur, comenzamos el año con una noticia que nos pone en un camino de que va a buen puerto.

Mi pregunta es, ¿Si el precio de la deuda baja, cambiará Moody’s el rating? ¿A pesar de no haber cambiado ningún fundamento económico? Veremos, pero tengo ganas de ver que ocurre con todo esto.